Carta a la Luna 337 – Soñando al despertar

La herida era un fantasma
una frase ensayada, enyesada
este astronauta ahora parte
se rompe en olas sobre el mar
reúne un respiro para el final
la gravedad ahora pesa un poco más
las cartas que no llegan
de mi se olvidarán
que encierro puede ser la libertad
cuando sales a volar, pero sin alas
eres preso de la brisa en picada
en segundos eres nada y aceleras
apretando el corazón
mientras sientes que no llegas
pero ya no eres, eras
golpeaste otro paisaje
te adueñaste de un instante
hombre del espacio
duérmete despacio y sueña
sueña al despertar.

Carta a la Luna 221 – Imposible de evitar

Cuando el cuerpo no aguante más, lo que siento por ti vivirá, cuando lluevan asteroides sobre mi, nada tocará lo que siento por ti, cuando parezca que pierdo y que me pierdo un poco más, tu recuerdo gritará y me volveré a encontrar…no es remedio ni enfermedad, eres algo que no puedo evitar.

Cuando explote todo alrededor, lo que siento por ti seguirá, cuando lloren las estrellas por verme así, en mi centro todavía he de latir, cundo parezca que el tiempo aprieta y me quiere borrar, tu recuerdo gritará y me hará inmortal…no eres remedio ni enfermedad, eres algo que no quiero evitar.

Cuando sienta que me duele más, lo que siento por ti brillará, cuando sepas todo lo que eres para mi, tal vez no quede ni un rastro de mi, cuando parezca todo muy difícil y no pueda respirar, tu recuerdo gritará y seguiré hasta el final…no eres remedio ni enfermedad, eres algo imposible de evitar.

Carta a la Luna 193 – No sé si tú

El sonido de mi paso es invisible en el espacio, los planetas y cometas no se enteran, el pasar del tiempo infinito no me espera y ya nada va a volver, ya no hay nada que temer, despertar todos los días sin soñar, en cada carta algo de mi, sabes que vine a por ti, pero no sé si tú sigues todavía por aquí.

El fluir de tus mares por los trazos de mis manos, la respuesta para mi, es sentir, hundirme en tus ojos y sentir, nada nunca se vuelve a repetir, ya no hay monstruo en el espejo, si me pierdo o me encuentro ya da igual, es lo mismo, el final de un abismo fue el comienzo para mi, sabes lo que siento yo por ti, pero no sé si tú sigues todavía por aquí.

El dolor por el ego está muerto, antes ciego, ahora tuerto veo mejor, cuando uso solamente el corazón, es el ojo y mi motor, tu energía me incendió y ya no paro, es difícil, muy difícil todo esto, pero es mío y lo abrazo, todo esto es mi elección, mi cero coma uno por ciento, es mi vida y mi verdad, cuando ya no puedo más, sigo igual, sin querer, te quiero tanto, sabes lo que eres para mi, pero no sé si tú sigues todavía por aquí.

Carta a la Luna 94 – Viaje Lunar 2 – Día 7

Porque eres tú, simplemente tú, cuando me miras o me sonríes,
siempre fuiste tú, aunque abrazara una estrella, estabas tú en mi cabeza,
eres el tiempo en mi paciencia y el credo de mi conciencia frente a la belleza,
eres tú, este momento mientras te escribo y me invento un nuevo intento…
de ponerte en un texto, lo que me quema por dentro y lo que siento por ti.

Porque eres tú, todo se llama igual que tú cuando pregunto por el nombre,
siempre fuiste tú, allí en el cielo y antes de conocerte ya podía verte,
eres el pozo en mi desierto y el deseo escondido en una estrella fugaz,
eres tú, ese momento cuando nos gana el silencio y cruzamos las miradas,
me bloqueo en tus ojos, sin palabras para decirte lo que siento hoy por ti.

Porque eres tú, la que regresa, yo preparo las maletas para saltar de la nave,
siempre fuiste tú, aunque vuelvas y yo vaya, seguro nos cruzamos en el viaje,
eres aire extra cada vez que siento que me ahogo, te respiro y me incorporo,
eres tú, cuando me despierto recordando un sueño terminado en un beso,
sólo quiero hacerte sonreír y decirte de mil maneras todo lo que eres para mi.