Carta a la Luna 183 – De mi

El fantasma de mi barrio se acercó a mi cabeza, el ruido de mis calles empieza, oscuro el espacio, las estrellas se alejan, cometas agotados caminan y no vuelan, yo sigo con mi viaje, no llevo equipaje… y sigo enamorado de ti, no sé que será de mi.

El recuerdo a patadas me despierta ideas, el triste argumento del silencio me espera, colores y paisajes de lugares remotos, quedaron en mi sueños y todos se me han roto, despierto en mi viaje, dentro de este traje…y sigo loco por ti…no sé que será de mi.

El momento que regresa, ya no sienta cabeza, el recuerdo de tus ojos, el sonido de tu risa, el calor entre mis manos, la musa en tu sonrisa, aprendí a esperar, a no tener prisa, yo sigo en tu camino, muero pero siempre revivo…y sigo respirando por ti…no sé que será de mi.

Carta a la Luna 142 – Ojos,boca y manos

Ojos de fuego, lluvia tenue por mi rostro espacial, sal adicta a los sietes en mi traje, corazón rebelde de equipaje, con un grito que no escucho más, piel convicta en un tren de hielo, pies de adorno sin retorno, lo que quiero se perdió, lo que sueño se extinguió, ya no duermo pero aún escribo, aún puedo respirar.

Boca de viento, sabor a desierto en un beso espacial, desvaríos espontáneos sobre algo que no está, luz de luna me dejó con sed, sin una gota más para poder beber, gravedad que pesa, cuerpo de papel, exhalando lento no voy a correr, aprendí tal vez a esperar, ya no duermo pero aún escribo, aún puedo respirar.

Manos de hierro, papel infinito y ganas en espiral eterna, textos intermitentes a la luz de las presentes, estrellas susurrando un poco de luz, cometas despegando desde tu ciudad, moraleja desaprendida, para darle bienvenida a una nueva libertad, aprendí a despertar y ya no duermo, pero aún escribo, aún puedo respirar.

Carta a la Luna 123 – Tu, sobre el mar

Tanto nadar y casi me ahogo en la orilla, pero puse una sombrilla y me tumbé a respirar, el invierno se acerca y me cerró la puerta, yo abrí todas las ventanas de par en par, demasiado movimiento en el pecho, que todavía no logro amaestrar y tu reflejo sigue sonriendo sobre las olas de un mar espacial.

Tanta correr y casi me paso la salida, pero afiné la ruta y aprendí a caminar, el verano se acabó y se llevó el calor, pero mi corazón ahora arde mejor, llevo tambores golpeando a babor, demasiado soñador, pero me pude despertar y tu reflejo sigue sonriendo sobre las olas de un mar espacial.

Tanto escribir me hace bien, tanto callar me hizo mal, el tiempo puede ser muy cruel pero sabe recompensar, en la despensa de mi vida tengo fresca la comida para alimentar a ese que late en este viaje, no tengo equipaje, tengo mis manos escribiendo y a mi boca repitiendo tu nombre, demasiado sentimiento mordiéndome por dentro y tu reflejo sigue apareciendo sobre las olas de un mar espacial.

Carta a la Luna 47 – Tengo

El astronauta, ve por fin la salida a aquel desvío espacial…poco a poco ve luz asomarse y pintar el papel dónde escribe otra vez:

Tengo un momento espacial al día para ti, todos los días,

tengo ese problema bendito de no querer dar marcha atrás,

tengo un viaje por el espacio inmortal, y yo soy el capitán.

Tengo una mañana cada día para cargar la batería,

tengo una confianza ciega en la canción de tu sonrisa,

tengo un sueño que se muere por poder ser realidad.

Tengo tiempo y tengo aire, tengo un abrazo de equipaje,

tengo el latido completo y curado de cualquier espanto,

tengo mis manos trabajando horas extra mientras canto.

 

Tengo el golpe aún marcado, el que me hizo revivir,

tengo la esperanza en carne viva y me hace sonreír,

tengo corazón contento y fue mucho gracias a ti…

por eso querida luna, este astronauta va a seguir.

Carta a la Luna 38 – Viaje

El astronauta lanza una carta más, confiando que el espacio la haga llegar a los ojos de la Luna…hoy es la número 38 y su corazón late igual de fuerte y un poco más, que la primera vez que escribió para ella…El espacio parece turbio y calcula que éste clima le acompañe una semana…pero no siente miedo, esta vez viaja con calma…

 

Hay momentos en los que te siento al lado mío, siempre te llevo conmigo,

los recuerdos de ti son como tatuajes en mis sentidos…

hoy viajo por un camino nebuloso pero contento, tu sonrisa la llevo dentro.

Llevo conmigo tu alegría como único equipaje y mis latidos en aumento,

la suerte de poder decirte lo que siento,

desde que te encontré, sin haberte buscado…

ahora parece que viajo sólo pero la verdad, nunca estuve mejor acompañado.

Hoy me despido sólo por un rato, pero me llevo tus canciones que ahora canto,

tú mañana cantaras en un concierto estelar, serás feliz y eso me gusta tanto…

hoy que viajo, sólo quería decirte que me haces bien…no sabes cuánto…

Carta a la Luna 32

Cruzo un campo de asteroides, pero ya sin miedo, voy contento

y siempre estas ahí luna, ese hecho no puede cambiar, 

ahora eres muchas canciones que conozco y llevo en este viaje

y ese es todo mi equipaje, eso mis ganas por arriesgarme y vivir

estoy muy bien ahora, esquivando algunas rocas, por fin siento paz.

Es muy lindo ver mis manos escribiéndote a la luz de tu mirar desde lo alto,

me gusta hacerlo mientras canto junto a una música cómplice y que amo,

sé que es corta la vida, pero que bueno es poder así vivirla,

con un motivo incendiándome el pecho de emoción cada día.

Esta revolución cósmica en mi interior, me mantiene queriendo ser mejor

estas ganas de energía lunar, me mantienen sonriendo por lo que me das

tengo todavía mi vida y este camino infinito por tus senderos de estrellas

dónde por fin me verás con claridad,

ofreciendo mi corazón  y absolutamente nada más.