Carta a la Luna 233 – Quisiera junto a ti

Quisiera ser de hierro y aguantar un poco más, la lluvia oxidaría las tierras al sur de mis ojos, quisiera ser eterno sólo para poderte acompañar por tu historia y empezar juntos al final, quisiera que quisieras regresar, quisiera el corazón libre de conflicto, quisiera otra sonrisa tuya, quisiera tanto junto a ti…

Quisiera ser aire puro y ayudarte a respirar, ser alas para tu risa y poderte abrazar, quisiera ser las manos en tus manos, el astronauta enamorado de la luna con algún final feliz, quisiera que quisieras dar la vuelta y regresar, quisiera el corazón alegre como un niño, quisiera otra vez esa mirada, quisiera tanto junto a ti…

Quisiera demostrarte lo posible en lo imposible, por la noche junto a ti por la galaxia a pasear, quisiera que te creas mi verdad y que sientas sin pensar, aún puedo esperar, quisiera que quisieras venirme a buscar, quisiera el corazón curado de este dolor, quisiera otra vez tu energía espacial, quisiera tanto junto a ti…

Carta a la Luna 224 – Mi problema

Mi problema eres tú y también mi solución, tu efecto sobre mi es la cura a tu enfermedad, tu preciosa energía espacial es infinita libertad, mi problema es que ahora, no sé dónde estarás.

Mi problema es el silencio que llegó sin tu canción, tu sonrisa es un vicio inmortal, tu belleza está tatuada en mi horizonte espacial, mi problema es que ahora, no sé dónde estarás.

Mi problema es esperarte y creer que volverás, tu silueta recorriendo como electricidad, tu recuerdo me da fuerza en mi viaje espacial, mi problema es que ahora, no sé dónde estarás.

Mi problema es que te quiero y no lo puedo evitar, tu ausencia hace difícil respirar, tu escape por las sombras me llenó de oscuridad, mi problema es que no sé, si tú piensas en volver…

Carta a la Luna 223 – Me hace vivir

Desprendí al temor de la piel, escuché tu canción y estallé, por tu efecto y mi reacción, mis sentidos quieren volar, tocar tu órbita lunar, tu belleza es espacial, lo que siento por ti, me hace vivir.

Dibujé tu nombre en mi piel, recordé tu sonrisa y despegué, entre niebla y oscuridad, las estrellas no brillan más, quisiera poderte encontrar, tu mirada es especial, lo que siento por ti, me hace vivir.

Ignoré el frío en la piel, me abrí y te pude ver, entre ruido y tempestad, sé que voy hasta el final, no es necesario soñar, tu energía es muy real, lo que siento por ti, me hace vivir.

Carta a la Luna 222 – Sabiendo

Sabiendo que no es perfecto, sabiendo que dice el silencio, sintiendo el aire ajeno y tú tan lejos, no sé ni que día es hoy.

Sabiendo a nada en la boca, sabiendo que pronto me toca, sintiendo el caos en mi mente y tú tan lejos, tal vez se termine mi suerte.

Sabiendo que te quiero tanto, sabiendo tan poco de mi, sintiendo que quiero llegar vivo hasta ti y tú tan lejos, dejaste reflejos aquí.

Sabiendo que estoy exiliado, sabiendo que extraño tus manos, sintiendo, tan enamorado y tú tan lejos, podrías también decir algo.

Sabiendo que eres mi vicio, sabiendo que pierdo el juicio, sintiendo vibrar tu energía y tú tan lejos, sin ti duele todos los días.

Sabiendo que no sobrevivo, sabiendo que aún sigo vivo, sintiendo tan fuerte el vacío y tú tan lejos, no ves las señales de auxilio.

Carta a la Luna 211 – Musa fashion espacial

Cuando te vi llegar, rodeada de luz lunar, ultravioleta mirada arrasando mi piel, tu sonrisa siempre espacial, hoy quiero llegar, pero ahora no estás y me puedo congelar…

Sólo recordar, escapaste entre las sombras del espacio y voy detrás, te quiero encontrar, musa fashion espacial, sin fuerza quisiera gritar, pero ahora no estás y me puedo acabar…

Se agota el aire, en gravedad cero, aprieto los dientes, no existe el regreso, cruzando a cuerpo tu ruta espacial, el traje no sabe aguantar, pero ahora no estás y me puedo asfixiar…

Palabras para ti, en cartas envío trozos de mi, desde que te fuiste, los latidos bajan, extraño tanto tu energía espacial, te llevo tatuada, pero ahora no estás y me puedo apagar…

Carta a la Luna 193 – No sé si tú

El sonido de mi paso es invisible en el espacio, los planetas y cometas no se enteran, el pasar del tiempo infinito no me espera y ya nada va a volver, ya no hay nada que temer, despertar todos los días sin soñar, en cada carta algo de mi, sabes que vine a por ti, pero no sé si tú sigues todavía por aquí.

El fluir de tus mares por los trazos de mis manos, la respuesta para mi, es sentir, hundirme en tus ojos y sentir, nada nunca se vuelve a repetir, ya no hay monstruo en el espejo, si me pierdo o me encuentro ya da igual, es lo mismo, el final de un abismo fue el comienzo para mi, sabes lo que siento yo por ti, pero no sé si tú sigues todavía por aquí.

El dolor por el ego está muerto, antes ciego, ahora tuerto veo mejor, cuando uso solamente el corazón, es el ojo y mi motor, tu energía me incendió y ya no paro, es difícil, muy difícil todo esto, pero es mío y lo abrazo, todo esto es mi elección, mi cero coma uno por ciento, es mi vida y mi verdad, cuando ya no puedo más, sigo igual, sin querer, te quiero tanto, sabes lo que eres para mi, pero no sé si tú sigues todavía por aquí.

Carta a la Luna 187 – Ojalá estuvieras

Estuviste siempre ahí, al salvarme de mi mismo, eres esa medicina y una dulce enfermedad, me volviste a inspirar, lo que dice tu mirada sin hablar es espacial, energía que alimenta cada carta hambrienta, me haces mucho bien y no sé si te das cuenta, sé que puedo esperar, pero a veces es difícil porque creo que te veo y la verdad es que ahora mismo, no estás.

Saliendo de un abismo, con tu mano en la mía, el universo estalló, empezó a llover color y el silencio me gritó, tu sonrisa es una droga espacial recorriéndome las venas, yo intentaré llegar en una pieza, te quisiera encontrar aunque me pierda, pero a veces es difícil, porque creo que te veo y la verdad es que ahora mismo, no estás.

Entre el espacio y la pared, a veces yendo al revés, eres musa inevitable, batería infinita entre mis manos y el papel, me empecé a mover cuando aprendí a no correr, empecé a respirar casi sin aire a tu lado y reviví, tengo tanto para ti…pero a veces es difícil, porque creo que te veo y la verdad es que ahora mismo, no estás.

Carta a la Luna 175 – En ti

En tus ojos una mañana me perdí, me dejé llevar y vi lo que había ahí, en tus ojos, filtros verdes de energía y tu verdad, en tus ojos una historia que no puede terminar, en tus ojos, ilusión y un par de musas mirando por el cristal, en tus ojos me olvidé de respirar.

En tus manos una tarde me encontré, me dejé llevar y aprendí a confiar, en tus manos un tatuaje artificial y yo tu artista personal, en tus manos el calor cuando empezaba a tiritar, en tus manos el universo en un segundo cuando te pude tocar, en tus manos es más fácil respirar.

En tu boca una sonrisa especial, una curva imposible de olvidar, en tu boca se detiene hasta el tiempo y un momento supera la eternidad, en tu boca un concierto de tu risa, esa magia en la brisa cuando te pones a hablar, en tu boca, sólo un beso es un incendio espacial, en tu boca no hace falta respirar.

Carta a la Luna 162 – Hasta mañana

Buenas noches, mañana un poco de luz bajo la lluvia, un café y la aventura de tus ojos otra vez, esa sonrisa que envidian hasta las musas, esa que aún no logro describir muy bien, el instante exacto en que te vea aparecer…hasta mañana y que duermas bien.

Buenas noches, mañana una canción con cada paso de tus pies, unas palabras y unas risas otra vez, esa mirada verde que me encuentra y me pierde, esa que inspira cada una de mis cartas…hasta mañana y que duermas bien.

Buenas noches, mañana llegará otra vez la bienvenida, a tu energía y a tú vida, a ese momento que en el tiempo estiras y no sabe terminar, aunque sea sólo un segundo, cuando apareces se detiene el mundo y el reloj tira la toalla…hasta mañana y que duermas bien.

Carta a la Luna 101 – Siento uno (lo pronuncio igual, pero es distinto)

Después de la bomba de tu carta, que me importa si todo explota, si el mundo se cae y rebota en la galaxia vecina o en cualquier otra, después del temblor en mis piernas y el tsunami desde mis venas hasta mi corazón, después de esa explosión, que nació en tus dedos y terminó donde todo late, no es bienvenida la razón…ahora te escribo la ciento uno, y siento uno golpeando el pecho con ese ritmo de tu canción.

Después de cien cartas, yo quisiera escribirte mil, siempre con tus manos terminando cada centenar de escritura espacial, en mis palabras no existe el punto final, solo un paréntesis para poder dormir y volver a soñar, para volver a ir a trabajar y si tengo suerte poderte mirar, recargar mi creatividad y volver a empezar, el tiempo contigo es un círculo plano y siempre vuelvo a comenzar, una vez dentro, no puedo parar…ahora te escribo la ciento uno y siento uno que desde dentro, otra vez, se pone a cantar.

Después de esta primera parte del viaje, una vez más, no sé que esperar, es imposible adivinar o desear, no sé que va a pasar y no lo pienso, sólo siento y vuelvo a sonreír por sólo oírte al otro lado del teléfono, por decirte sin temores lo que siento por tu vida impresionante y moviéndome sin prisa…ésta noche ahí estarás, a mi lado, no sé si me aguante la camisa o saldrá un botón disparado en el momento que te vea y el de dentro no se contenga y se expanda, inundado de energía por tu vida tan cercana…ahora te escribo la carta ciento uno y siento uno aquí conmigo, que se muere y revive si te mira, que todo lo prefiere si es contigo.