Carta a la Luna 402 – Desierto y noche

Desierto y noche, luces del final
voz de caída, nadie va a esperar
qué sueño extraño, regresó a por mi
cuando despierte no estaré más aquí

Luna en mis cartas, viajan sin parar
quizás orbitan, reflejando en el mar
qué importa nada, yo no tengo lugar
naufragio interno, restos por encontrar…

Carta a la Luna 239 – Por quererte, te escribo también hoy

Tengo tiempo, aunque sea muy poco, tengo pulso y lo pienso aprovechar, tengo vida que no piensa en la muerte, cuando llegue será sin avisar, el espacio me lleva de paseo, sin retorno pero quiero intentar, encontrarte un día aunque sea, solamente pura casualidad, tengo prisa por ver esa sonrisa, tengo un beso preguntando por ti, he mentido a todos mis sentidos, aún respiro, pero no hay aire aquí.

Tengo ganas también de abrazarte, de quererte con toda libertad, tengo firmes los pies pisando tierra, mi cabeza ya se echó a volar, tu recuerdo es mi mejor lugar, lo peor es que tú ya no estás, lo imposible es lo que me motiva, el momento que se hizo inmortal, tengo un sueño parado en la cornisa, pero nadie lo viene a rescatar, he cerrado los ojos esta noche, fingiré que te vuelvo a encontrar.

Tengo tiempo cruzando el desierto, tengo brazos cansados de nadar, espejismos al fondo del abismo, mil sirenas varadas en la arena, tengo suerte pero hoy la he perdido, tengo ganas y las he reprimido, he llorado queriendo sonreír, he falseado mi voz y mis pecados, he llegado y me tengo que ir, he buscado el presente en el pasado y me he encontrado viviendo ahora sin ti.

Tengo frío y me arden las heridas, tengo tibio todavía el corazón, por quererte es que todo esto me duele y no sé si tú sientes como yo, por quererte no puedo olvidarme, por quererte te quiero aún más, por quererte no vuelvo a querer tanto, por quererte quizás me esté engañando, por quererte perdí hasta la razón, por quererte ya no tengo remedio, por quererte te escribo también hoy.

Carta a la Luna 221 – Imposible de evitar

Cuando el cuerpo no aguante más, lo que siento por ti vivirá, cuando lluevan asteroides sobre mi, nada tocará lo que siento por ti, cuando parezca que pierdo y que me pierdo un poco más, tu recuerdo gritará y me volveré a encontrar…no es remedio ni enfermedad, eres algo que no puedo evitar.

Cuando explote todo alrededor, lo que siento por ti seguirá, cuando lloren las estrellas por verme así, en mi centro todavía he de latir, cundo parezca que el tiempo aprieta y me quiere borrar, tu recuerdo gritará y me hará inmortal…no eres remedio ni enfermedad, eres algo que no quiero evitar.

Cuando sienta que me duele más, lo que siento por ti brillará, cuando sepas todo lo que eres para mi, tal vez no quede ni un rastro de mi, cuando parezca todo muy difícil y no pueda respirar, tu recuerdo gritará y seguiré hasta el final…no eres remedio ni enfermedad, eres algo imposible de evitar.

Carta a la Luna 203 – Sé muy bien

El dolor, cuando se acabó el calor, el amor, capitán de mis deseos, sigo aquí y no puedo parar, soy consciente que no estás, pero siento, cada uno de tus momentos y sé, que te quiero, yo sé que te espero, mientras muero y ahora pierdo, un poco la identidad, pero aún tengo tu sonrisa y tu recuerdo, sacudiendo mi universo…y sé, sé muy bien que te quiero.

El calor, se perdió por el sendero, el dolor, se coló entre los huesos, sigo aquí y no me voy a rendir, estoy presente y tú no estás, pero siento, la vibración de tu cuerpo y sé, que te quiero, yo sé que te espero, mientras trato de soñar, para poderte encontrar, pero despierto y ya no duermo, cierro los ojos y finjo descansar…y sé, sé muy bien que te quiero.

El amor, siempre sabe mejor, el sudor, se mudó de mis manos, sigo aquí, en un pueblo lejano, estoy ausente si tú no estás, pero siento, todavía tus besos y sé, que te quiero, yo sé que te espero, mientras vuelvo a escribir, para ti,  para poder respirar de nuevo, pero no sopla tu brisa y me enfermo, mientras veo apretando al tiempo…y sé, sé muy bien que te quiero.

Carta a la Luna 187 – Ojalá estuvieras

Estuviste siempre ahí, al salvarme de mi mismo, eres esa medicina y una dulce enfermedad, me volviste a inspirar, lo que dice tu mirada sin hablar es espacial, energía que alimenta cada carta hambrienta, me haces mucho bien y no sé si te das cuenta, sé que puedo esperar, pero a veces es difícil porque creo que te veo y la verdad es que ahora mismo, no estás.

Saliendo de un abismo, con tu mano en la mía, el universo estalló, empezó a llover color y el silencio me gritó, tu sonrisa es una droga espacial recorriéndome las venas, yo intentaré llegar en una pieza, te quisiera encontrar aunque me pierda, pero a veces es difícil, porque creo que te veo y la verdad es que ahora mismo, no estás.

Entre el espacio y la pared, a veces yendo al revés, eres musa inevitable, batería infinita entre mis manos y el papel, me empecé a mover cuando aprendí a no correr, empecé a respirar casi sin aire a tu lado y reviví, tengo tanto para ti…pero a veces es difícil, porque creo que te veo y la verdad es que ahora mismo, no estás.

Carta a la Luna 138 – Nadie antes como tú

Tú sabes la verdad, llevo una década más que tú dando vueltas por este valle azul, quiero dejar claro que nadie antes como tú me sucedió, aprendí a querer, a dar y al infinito esperar…nadie antes como tú.

Tú tienes que confiar, llevo más tiempo que tú cantando en este lugar azul, quiero querer, aprendí a quererte para en el espacio hoy, de vista perderte, no se dónde estás, tal vez te vuelva a encontrar…nadie antes como tú.

Tú tienes que comprender, estoy hecho de hueso y piel, me puedo echar a perder con tanto frío, no me puedo conservar si dejo de palpitar, todavía sé escribir cartas para ti, si quieres leerme…nadie antes como tú.

Carta a la Luna 55 – Viaje lunar, día 3

Sigo con esa emoción por dentro cada mañana antes de verte,

sigo extrañando esos abrazos dónde un día me perdí,

sigo viviendo enamorado y en un sueño por quererte,

y es que vivo alucinado, por todo lo que nace en ti.

Sigo con tu imagen en mis ojos aunque ahora no estés aquí,

sigo con esa canción en la cabeza que empezó desde tu risa,

con ese milagro en tu sonrisa, sucediendo siempre en mi.

Sigo aquí sentado entre estrellas escribiéndote unas líneas

para poder respirar…sigo aprendiendo de tu vida en silencio,

sigo entre tu cuerpo y mis mareas, flotando en el magnetismo…

sigo apostando lo que tengo por la suerte reflejada en tu mirar.

Hoy me senté frente a tu espacio y te juro que aún te puedo ver,

sonriendo y cantando, inspirándome una y otra vez,

donde sea que me encuentre tu conmigo vas, ahí estás…

donde sea que me pierda…siempre te vuelvo a encontrar.