Carta a la Luna 242 – Te marchaste

Te marchaste y te llevaste todo el resto, me pierdo desde que no te encuentro, de repente soy ajeno a tu vida, de repente ya no cierra la herida, te marchaste y me dejaste agonizando, escapaste de mi punto de fuga, me dejaste una muerte prematura, un dolor pateando el corazón.

Te marchaste y no me sentenciaste, me dejaste viviendo con la duda, de repente me encuentro fugitivo, arrancado del mundo de los vivos, te marchaste y no te despediste, yo prefiero creer que lo olvidaste, me dejaste el vicio de extrañarte, una herida que no cicatrizó.

Te marchaste y no me avisaste, me dejaste en silencio y sin canción, partiste y nunca me dijiste, que el problema no tiene solución, te marchaste así como llegaste, como un rayo que todo lo cambió, me dejaste escribiéndole a la luna, te llevaste lo que me enamoró.

Carta a la Luna 218 – Cuando tú no estás

Sigo vivo por los pelos, sigo en busca del tesoro, aún respiro de algún modo y si apareces en mi mente soy feliz, vuelvo a tomar las riendas, flotando en el espacio sideral, pero cuando tú no estás…nada es tan especial.

Sigo vivo y en camino, sigo olvidando sobre mi, aún te espero con los brazos bien abiertos y un regalo para ti, vuelves a encender mis venas, si recuerdo tu sonrisa espacial, pero cuando tú no estás…nada es tan especial.

Sigo entero pero partido, sigo deseando verte llegar, aún te quiero y es tan intenso, me enamoro si pienso en ti, te vuelvo a escribir princesa, tu efecto es inmortal, pero cuando tú no estás…nada es tan especial.

Carta a la Luna 196 – Soy ese

Soy sólo lo que siempre fui, el que piensa primero en ti, el que saltó de su planeta para vivir, sin el aroma de la duda, me decidí y dejé todo, aprendí a respirar sin aire de algún modo, no soy lo que alguien te contó, soy lo que creo, sabes bien, ese que de ti, hasta los huesos, se enamoró.

Soy sólo el que te escribió, el que también te dibujó, el que incluso en silencio te extrañó, el que ahora cruza el espacio, muriendo sin saber, despacio, el que por ti hasta a la NASA engañó, soy el que entiende cuando callas, si te me pierdes todo es nada, el que sin tiempo al infinito derrotó.

Soy sólo ese que esperaba, verte llegar cada mañana, el que escondía una sorpresa bajo la manga, soy también ese que soñaba, estar contigo y decir nada, en un abrazo amarrarme a tus ganas, soy el que ahora se despierta y no te ve, soy esa duda pasajera que se fue, soy el siguiente en la lista de un “puede ser”, soy ese que sigue esperando, soy el que está, pero ¿hasta cuándo?, soy lo que sabes bien que soy, si no lo sabes, mírame, ese que ama lo que llevas bajo la piel.

Carta a la Luna 194 – Cada día en mis cartas

Después de tu minuto, el reloj se suicidó, el infinito se multiplicó por dos, se incendió este camino, se me quemó la ilusión, apretando sus cenizas oí tu canción, tengo tiempo por las venas, del espacio y tus estrellas, un incendio en el pecho que aún calienta, voy disfrazado de astronauta, volando a ciegas si me faltas, te digo que te quiero cada día en mis cartas…

Después que todo se eclipsó, el horizonte se apagó, perdido entre un latido y la razón, no tengo nada que ofrecerte, sólo este loco corazón, que como yo, también de ti se enamoró, vuelve el silencio a llenarme la cabeza, la realidad vuelve a tomarme por sorpresa, voy inventando aire para no ahogarme, más cerca a la espada que a la pared, siento el filo pero no pienso volver…

Después de caer en tus ojos, de abrazarme a tu boca, después de aprender también de mi derrota, el resto de este universo poco importa, da igual si hoy vuelvo a morir, porque aprendí, gracias a ti, a revivir, no pasa nada mientras pueda resistir, porque llegaste tú a mi vida una mañana, enamorado estoy también hasta del alba, porque te quiero desde el fondo de mi vida, entiendo que lo primero es tu sonrisa…

Carta a la Luna 178 – Escribiendo para ti

Esta noche, escribiendo para ti todo es mejor, cada texto empezando en el corazón, tu recuerdo como el cielo sobre mi, si te escribo te revivo y parece que estás junto a mi, eres luna en la galaxia, la mujer y la elegancia, desde el alba, eres mi inspiración.

Esta noche, escribiendo para ti te puedo ver, si recuerdo tu sonrisa, el pecho late a prisa, tu recuerdo mi pretexto para volver a sentir, si te escribo te abrazo a lo lejos y parece que una fiesta se organiza desde dentro, la mujer más espacial, luna nueva especial, desde el alba, eres mi inspiración.

Esta noche, escribiendo para ti bella mujer, incendiaste el espacio, me enseñaste a creer, tu recuerdo es muy fuerte, todo el tiempo y de repente, si te escribo me confieso de algún modo, te confieso que cada día me enamoro otra vez, la mujer más sorprendente, orbitando en mi mente, agradezco a la suerte por tu vida y por quererte, desde el alba, eres mi inspiración.

Carta a la Luna 177 – Hoy te vi

Si te veo, el espacio es un punto negro al final de cada carta, si te veo, veo al universo entero frente a mi, si te veo me enamoro otra vez y hoy te vi, es perfecto estar vivo junto a ti.

Si te veo, el cielo sé cae al mar, la marea es espacial, sólo me dejo llevar, si te veo, veo musas y sirenas flotando entre las estrellas y hoy te vi, es perfecto, respirar cerca de ti.

Si te veo, es un sueño despertando en realidad, la sonrisa que sabe a eternidad, si te veo tengo todo, si te veo resucito de algún modo y hoy te vi, es perfecto, desde que te conocí.

Carta a la Luna 50

El astronauta la vio, el corazón se incendió en calma, golpeando la puerta de sus ganas…escribió la carta número cincuenta:

Quiero ser sincero en esta carta y decir directamente que te quiero,

que revivo cada día cuando llegas aunque sienta que me muero,

hice un curso acelerado de astronauta para andar por tu sendero.

Me enseñaste a salvarme de mi mismo y el poder de un abrazo,

ya no creo en el fracaso de dejar de respirar ni de perderme en el espacio,

tengo un concierto golpeando en el pecho sin parar por más de un año.

Quiero ser directo y decirte que me enamoro ocho veces por semana,

que me inspiras con tu vida palpitando a mi lado en las mañanas,

que importa si me apaga un soplido esta noche o me frenan en la aduana,

si al final ya habré vivido, y te llevo aquí conmigo, nada más me hace falta.

No consigo explicarte porque te siento tan fuerte en todo lo que hago,

tal vez no deba hacerlo sino simplemente dejar que fluya sin cuestionarlo,

aunque quisiera decir tanto, aprendí a callar, en el espacio no hay sonido,

por fin aprendí a dejar de gritar y por eso ahora te escribo.

Hoy hago el intento de decirte lo que siento sin llegar a molestar,

es muy intenso lo que llevo dentro, siempre en movimiento sin poder parar

pero sé, que es más fuerte mi deseo de verte feliz para que no pares de brillar,

luna, sé feliz…conmigo, sin mi, pero siempre: tú, contigo.