Carta a la Luna 350 – Medianoche y más

Medianoche, escribiendo en una estrella
desechando, sin problema mis ideas
el espacio ahora gira, entre vértigo y caída
soy de mi, ahora de todos
estoy rodeado, estoy solo

Medianoche, asomado a la ventana de mi vida
sujetando fuerte al corazón en la cornisa
el espacio ahora sabe a despedida
soy momentos, poco eterno
tanto frío, aún latiendo

Medianoche, a la sombra de un recuerdo
anestesia enamorada, pateando el proceso
el espacio ahora fluye más despacio
soy el mismo, ahora extraño
soy la huella, dando un paso.

Carta a la Luna 251 – Todavía por ti, aquí

Profesión ficticia espacial,
adicción de este corazón,
culto a tu sonrisa especial,
laberinto de mi, sin solución.

Rumba espiritual atrincherada,
grito a flor de piel que no llegó,
carne de cañón enamorada,
víctima del dolor que me abrazó.

Manos dedicadas sobre el papel,
ganas de respirar cerca de ti,
música y silencio para envolver,
mi vida era normal…pero te vi.

Carta a la Luna 226 – Que no deja

Te dejo el paso que no diste, por si un día quieres cruzarlo,
el sabor de aquel instante eterno, aún viajando por los labios,
te dejo trozos de mi vida enamorada, en cada texto que escribí,
la certeza idealista que gritaba por mis venas, que tú eras para mi.

Te dejo el abrazo que guardé, por si un día sientes frío,
el secreto escondido en mi pecho, que se abrió sólo contigo,
te dejo el tiempo que aún tengo, por si quieres regresar,
las canciones traduciendo aquello, que no puedo explicar.

Te dejo toda la verdad, por si crees que te miento,
las estrellas encendidas,  abrigando lo que siento,
te dejo el arte de mis manos, que sin ti es tan inerte,
la fuerza de mi corazón, que no deja de quererte.

Carta a la Luna 188 – Tú, Luna

Medias luces, espacial, no dormir, dejar de soñar, el fantasma de mi peor versión exiliado, tú y una canción, siempre tú, por este camino tú, mi corazón y tú asociados, tú y yo extrañando…

La explosión que no sé oyó, magia, tú sonrisa y yo a pintar, tratando a veces de abrazarla, clavada en el centro de mi, tú, y nada se parece a ti, te quiero, aunque no estés aquí, te veo, tú y yo viajando…

Las palabras para decir, lo que llevo, te siento desde aquí, en algún lugar lejano del espacio, tú sin mi, yo sin ti escribiendo, manteniendo cuerda a la locura, expandiendo mi libertad, mi verdad, tú y mi vida enamorada, dedicándote otra carta , tú Luna, tú y yo sin ti.

Carta a la luna 145 – Mirando

Mirando el cielo allí debajo de mis pies, caída libre hacía arriba, no puedo volver, escribiendo para no desfallecer, sonriendo para mantenerme bien, algo nuevo de repente y ya no duele más, respiré de tu sonrisa tanto tiempo, no era el sol cada mañana, era tú cuerpo en mi ventana, a millones de kilómetros encontré lo que perdí.

Mirando el tiempo allí debajo de mis pies, fluyendo libre y sin poder volver, describiendo sobre papel lo que siento, lo que late y pega dentro de la piel, algo enciende de repente y ya no enfría más, abracé la sombra tanto tiempo, no era yo cada mañana, era una pena enamorada, a millones de kilómetros encontré lo que perdí.

Mirando el suelo allí debajo de mis pies, atento sueña con verme caer, escribiendo todo lo que callé, la garganta estando lejos no funciona bien, lo que perdí es lo que gané y no discuto lo que fue, siempre vuelvo a quererte, éramos todas las mañanas, me arrancaron la mitad como si nada, a millones de kilómetros encontré lo que perdí.

Carta a la Luna 87 – Lo mejor que me pasó

Lo mejor que me pasó es tu mirada y la mía está enamorada,
se encontraron y hablaron sin decir, esta mañana…
tu sonrisa y la brisa que que regala bajo el sol,
ese efecto que consigue sonrojarme el corazón,
cuando hablamos y me cuentas que pasó hace algunos años,
cuando puedo darte un beso en las manos,
y ese plus que te dedico en el dedo siempre que puedo.

Lo mejor que me pasó es tu sonrisa y la mía está enamorada,
cada vez que estamos juntos es imposible controlarla,
esa risa y mis ganas de abrazarla y no soltarla,
ese efecto que consigue alegrarme el corazón,
cuando cantamos la misma frase de una canción,
cuando haces que me suden las dos manos,
y ese plus de tu llegada, que me incendia la inspiración.

Lo mejor que me pasó es tu vida y la mía está enamorada,
desde que entras por la puerta o por la ventana cada mañana,
tu energía y ese espacio que vibra entre los dos,
ese efecto que consigue calentarme el corazón,
cuando conectamos y somos libres y somos uno y nunca dos,
cuando te vas de vacaciones pero te quedas y no existe el “adiós”,
y ese plus en mis días que eres tú, desde hace mucho, eres tú.

Carta a la Luna 69 – Una hora junto a ti

El astronauta escribe a la luna con el corazón latiendo con mucha fuerza, parece que tuvo un pequeño problema con un meteoro gordo y cobarde que intentó cubrirla con su sombra….el viajero tiene ganas de abrazarla y decirle que todo estará bien, que ella es mucho más grande, que la protegerá de cualquier problema y que nunca se rendirá, aunque deba enfrentarse a la galaxia siempre estará a su lado…el meteoro desapareció, porque lo que no vale la pena no suele durar demasiado…el astronauta, frente a la luna, por fin escribió:

Hoy, una hora junto a ti y tuve todo en un momento,

una hora con tus manos y tus ojos increíbles sonriendo,

con tu boca y su alegría, no sé que decir…sólo que te quiero.

Hoy, una hora junto a ti y me inspiras un poema en un segundo,

no me importa el universo mientras viva tu sonrisa en mi mundo,

con la magia de tus días, no sé que decir…sólo que te espero.

Hoy, una hora junto a ti y un regalo para mi está mañana,

por la noche en mi ventana, con tu luz sobre mi cama de acampada,

con un beso y un abrazo en mi recuerdo, eres lo mejor que tengo.

Hoy, una hora junto a ti y te prometo que te siento hasta en el aire,

y quisiera susurrarte un secreto, que te cure el corazón cuando estés triste,

tal vez no tenga demasiado pero contigo te aseguro, tengo más que suficiente,

vales tanto que el infinito es pequeño, tienes mi vida enamorada para siempre.

Carta a la Luna 63 – El regreso

Esta mañana la luna apareció otra vez en los ojos del astronauta…no sabía que decir, lo que siente por ella, hoy se hizo más fuerte…quería que el momento dure para siempre…por eso, espero casi hasta el final del día y por fin escribió:

Llegaste y reinventaste la belleza en un segundo espacial en mi universo,

me calentaste el corazón en un momento, en un incendio tan intenso,

ahora se que no eres perfecta para mi, luna…eres mucho mejor que eso.

Llegaste, sonreíste, me miraste y la razón se fue a un viaje sin regreso,

te lo confieso, casi te abrazo sin soltarte pero me detuve a tiempo,

lo que trajiste esta mañana fue pura inspiración abreviada en dos besos.

Llegaste y atrapaste en tu mirada a mi vida enamorada en un instante,

ahora te escribo emocionado por tu energía y te prometo que hasta tiemblo,

sé que te quiero sin remedio y que te espero aunque me pierda en el intento.

Llegaste, y tengo ganas de luchar por la esperanza de besar esa sonrisa,

de inventarme una canción para que bailemos juntos y sin prisa,

llegaste y otra vez fuiste, definitivamente lo más lindo que he visto éste día.

Carta a la Luna 56 – Viaje Lunar, día 4

El astronauta, sentado fuera del hogar de la Luna, meditaba rodeado por su recuerdo infinito y el cariño a esa sonrisa eterna, mientras el miedo agonizaba en su interior, cogió papel, un lápiz y escribió:

Para ti es mi primera sonrisa del día y la última también,

las canciones que dejo en libertad para ponerle ritmo a lo que siento,

desde ti, alba, atardecer y la primera luz estelar…el clima perfecto.

Para ti, lo que escribo, dibujo, ésta sonrisa y hasta mis sueños,

esta energía añadida latiendo por mis venas cada vez que te veo,

desde ti, una ilusión espacial que abrazo fuerte y no puedo soltar.

Para ti, mi creatividad y mi vida enamorada de la tuya,

eres el motor del mecanismo universal que me hace funcionar,

desde ti, esa sonrisa preciosa que siempre vuelvo a recordar.

Para ti es mi manía de quererte tanto, siempre que estoy contigo,

a mi lado o en mi mente, tú me haces fuerte, sólo por estar ahí,

desde ti, esa magia que pensé no existía y que ahora veo frente a mi.