Carta a la Luna 404 – Lejos

Sigue el recuerdo, aquí pegado al suelo
me caí de una estrella, aún pienso en ella
sigue el tiempo empujando, el aire asfixiando
se perdió tras un cometa y yo en este planeta

Y escribo otra vez, al final y empecé
sin corazón y sin saber
Pero lo sé y lo sé muy bien
ahora estoy lejos, no volveré

Sigue el incendio, quemando y me enciendo
se acabó el juego, sé muy bien lo que quiero
sigue la cabeza, la memoria empieza
se tardó la conciencia, nada me interesa

Y escribo otra vez, al final y empecé
sin corazón y sin saber
Pero lo sé y lo sé muy bien
ahora estoy lejos, no volveré

Carta a la Luna 395 – Viajando otra vez

Oceanos de arena, espejismo y dilema
voces enemistadas, lenguaje en la mirada
viajando estoy otra vez, dónde estaré…

Frases que sin palabras, saltaron por la ventana
sigue golpeando el pecho, mientras me alejo
viajando estoy otra vez, dónde estaré…

Apagando la cabeza, esto termina y empieza
siempre es hoy y mañana, aún no se inventa
viajando estoy, ya lo ves, dónde estaré…

Carta a la luna 294 – Todo bien

Todo bien, digo que si
siento esto y vuelve a mi
soy y vuelo en picada
ya por fin no pienso en nada
aún vestido de astronauta.

Todo nace y llega al fin
o quizás va a repetir
voy y vengo sin aliento
este cuento se acabó
o tal vez algo empezó.

Todo surge desde abajo
hace días que no canto
desde dentro, desde aquí
es más libre el sentimiento
viaja lento ahora en mi.

Todo es polvo en el viento
somos llamas del incendio
asumimos sin sustento
y perdemos tanto tiempo
ahora abrazo lo que tengo
cada día vivo y muero
soy eterno a momentos.

Carta a la Luna 157 – En cada carta

Mañanas y días enteros de ti, de tu sonrisa, de tu mirada, abriendo y cerrando latidos, resumiendo siempre el infinito, estás guardada y escapando en mi cabeza, dando vida a la belleza otra vez, me robaste esas ganas de correr y ahora estoy mucho mejor, porque aprendí como querer, ahora no puedo perder, escribiré tu reacción en lo que siento, en cada carta el corazón.

Galaxias enteras, latiendo por ti, por esa risa, por esa brisa que no acaba y da vida, abriendo siempre el reloj, desarmando el tiempo y pintando todo en color, dando voz hasta al silencio, las estrellas en tu cuerpo floreciendo, me quebraste el cristal del miedo, me enseñaste a decir que si, ahora no puedo morir, escribiré a tu vida cada día, en cada carta el corazón.

Universos enteros chocando atraídos por ti, magnetismo increíble, luna moviendo los mares de cada sistema, moviendo el flujo en mis venas, cargando de fuerza mis manos, letra a letra un poco de mi, todo esto es para ti y siempre fue así, me enseñaste que el milagro es posible, que todo empieza aunque termine, ahora no puedo mentir, escribiré, para ti siempre hay tiempo, en cada carta el corazón.

Carta a la Luna 124 – Vamos a caminar

Es así la cosa y esta bien, todo al final va a florecer, no tenemos por que retroceder, vamos a seguir pisando el camino, lo mejor todavía no ha venido, pero está por llegar, yo quisiera seguir en la nave sólo para estar contigo pero tuvimos que saltar, y se ríe Mister Destino porque a veces no lo sabemos entender, porque a veces ponemos cara de susto y soltamos insultos, porque queremos correr antes de aprender a caminar.

Es así que terminó, ahora estará todo mejor y la vida tendrá mas sabor, vamos a seguir sonriéndole a las estrellas, vamos a reír con con ellas y a perdernos en la magia de un abrazo en el espacio, tuvimos que saltar y ahora vamos a soñar de nuevo sin la vitamina asesina de la pesadilla que dejamos atrás, porque todo mal es para bien también, tenemos que respirar y saber entender, porque muchas veces queremos correr sin saber caminar.

Es así que empieza, un nuevo capitulo de la novela espacial, yo tengo ganas de escribir todavía más, me late el corazón si te apareces en una canción, porque salté sin paracaídas, pero salté contigo y ahora floto a la deriva en la curva infinita de la sonrisa de la vida, tuvimos que saltar para regresar a nosotros mismos, no saltamos a un abismo, saltamos a la libertad, yo te quiero igual y te llevo conmigo…vamos a caminar, en realidad nunca hizo falta correr.