Carta a la Luna 351 – Cielo roto

El cielo rompió el cristal y el reflejo
a millones de kilómetros, me acerco
canto en fiebre, empujando cada paso
el oxígeno es terco, es tan escaso

El efecto de mis brazos se perdió
el sonido de mi boca caducó
este traje, aferrándose herido
el tiempo que gastamos sin sentido

Y mis manos, extrañando extrañas
los espejos rotos bajo las pestañas
estas cartas, como sombras pasajeras
las palabras, aún en ritmo por mis venas.

Carta a la Luna 308 – Egoista

Recorrer el vasto final de mi
observo cada paso y me recuerdo así
sin voz te lo diré, escrito gritaré
quisiera que hagas sombra aquí un día
quisiera a lo mejor brindar con té
quisiera abrazar a la alegría
teñir las canas de lo que esperé
quisiera incendiarme otra vez
que cicatrice el resto de mi piel
quisiera dormir despierto y no soñar
quisiera esa sonrisa un rato
quisiera que no sea tanto
quisiera ser en parte este papel
quisiera perder peso y despegar
quisiera inundarme y naufragar
quisiera aquella risa retumbando
quisiera el efecto hipnotizando
quisiera ser el doble de astronauta
quisiera tu reflejo enrojecer
quisera el camino dando curva
quisiera brazos y cintura
quisiera que prenda hoy la luna
quisiera más lugar en el espacio
quisiera el tiempo más despacio
quisiera pero ya no quiero tanto
quisiera pero me estoy acabando
quisiera al final, el despertar
quisiera que comience…al terminar.

Carta a la Luna 265 – Procesos

En tu proceso fui
esquivé razones
me perdí
en mi proceso
reviví
vestido de espacio
artista lunar
resaca del pasado
tormenta y atormentado
simpleza y belleza
descarga de fuerza
sonrisa y labios
movimiento
mucha música
lo que siento
y abrazos
entero en pedazos
reciclándose a diario
motor antiguo
dañado a rugidos
cabalgata estelar
estrellas desbocadas
perdiendo miradas
buscando tu rastro
viviendo en un casco
escribo averiado
tal vez soy recambio
piel nueva otra vez
vuelto al revés
sentir que hace daño
pero eso es mi viaje
y es mi equipaje
sabía lo que hacía
el efecto y tu causa
el pulso sin ritmo
aunque no es lo mismo
todo esta bien
nunca fui quién
tampoco astronauta
sólo uno que escapa
del renglón cotidiano
en la oración de la vida
quien vio la salida
el que abrió los brazos
un beso independiente
un “te quiero” recurrente
otra carta dedicada
para ti, igual que ayer
sin nada que esconder.

Carta a la Luna 264 – Poco a poco

Tendré que hacerlo
tendre que verlo
sólo por mi
romper el sueño
porque despierto
siempre sin ti
tendré que irme
acompañado
de tu pasado
y de mis manos
que aún escriben
sólo por ti
todo esta bien
nada esta roto
todo se cura
muy poco a poco
yo sigo bien
tú sé feliz
no te preocupes
si sigo aquí
aún estás dentro
sigue latiendo
por tu sonrisa
y por su efecto
pero sin prisa
respiro lento
no me arrepiento
en cada carta
te envío algo
del astronauta
que un día fui.

Carta a la Luna 223 – Me hace vivir

Desprendí al temor de la piel, escuché tu canción y estallé, por tu efecto y mi reacción, mis sentidos quieren volar, tocar tu órbita lunar, tu belleza es espacial, lo que siento por ti, me hace vivir.

Dibujé tu nombre en mi piel, recordé tu sonrisa y despegué, entre niebla y oscuridad, las estrellas no brillan más, quisiera poderte encontrar, tu mirada es especial, lo que siento por ti, me hace vivir.

Ignoré el frío en la piel, me abrí y te pude ver, entre ruido y tempestad, sé que voy hasta el final, no es necesario soñar, tu energía es muy real, lo que siento por ti, me hace vivir.

Carta a la Luna 214 – Aún hay tiempo

Tengo siempre el beat de tu momento, tengo tu sonrisa atrapada en el recuerdo, tu mirada ya no sale a envolverme, extrañando ese efecto hipnotizante, tengo y no tengo, simplemente me mantengo y te espero retrasando el reloj…aún hay tiempo.

Tengo un eclipse alojado en el pecho, tengo el corazón bien cubierto, tu mirada ya no está para elevar temperatura, el frío ya no tiene cura, tengo y no tengo, simplemente me abstengo y te espero desafiando al reloj…aún hay tiempo.

Tengo cicatrices en forma de besos, tengo huellas de un abrazo intenso, tu mirada aparece en espejismos, el universo sin ti no es lo mismo, tengo y no tengo, simplemente me incendio y te espero escribiendo en mi reloj: aún hay tiempo.

Carta a la Luna 207 – Espero que sepas

Sigo visitando el pueblo que construiste, sigo sintiéndome un poco triste, porque tu sonrisa se marchó, porque la que llevo guardada no es igual, es mejor en vivo, es mejor el corazón lleno que vacío, tu calor y no este absurdo frío, sigo contigo y cada vez menos conmigo.

Sigo confiando en lo que siento, en que todo esto es real y no un cuento, porque sentí cada segundo contigo tan fuerte, porque sigo escribiendo todos los días, porque te quiero aún sin tenerte, cada día en mis manos naciendo un poco de ti, cada día en el pecho muriendo un poco de mi.

Sigo adjuntando mis pedazos, sin inspiración intentando algunos trazos, porque tus ojos se llevaron el efecto de la musa, porque tengo la imaginación demasiado confusa, porque todavía respiro un poco de ti, el tiempo se ríe y aún se apiada de mi, espero que sepas que sigo AQUÍ.

Carta a la Luna 174 – Después de la vida

Después del deseo en una estrella, después de la tormenta y la marea, después de mis manos y mil cartas, después de vestirme de astronauta, después de un beso en la memoria, después del final de mis historias, después de mi derrota y mi victoria, después de todo lo que  yo viva, siempre estarás tú.

Después del milagro del amor, después de los golpes del dolor, después de cruzar todo el espacio, después de aprender a ir despacio, después de tú sonrisa y su efecto, después de mi huída y tú regreso, después de mis noches y tus días, después de todo lo que yo viva, siempre estarás tú.

Después de decirte que te quiero, después de vivir, por ti me muero, después de un café y un té rojo, después de la vida y sus antojos, después de un abrazo justiciero, después de escribir por ti de nuevo, después de un dibujo enmarcado, después de todo lo que ha pasado, después siempre es antes porque vuelves, después de todo eres la luna, después de ti no existe ninguna, después de todo lo que yo viva, siempre estarás tú.

Carta a la Luna 133 (lado B) – Un leve nivel

Un leve nivel de conciencia cuando me ahogo en tus ojos, un rastro de migas, que el viento hizo enemigas de mi retorno, una rabieta del destino, otro niño perdido para nunca jamás, la boca que no podré olvidar, dónde no me contuve ni un segundo, esa que detuvo al mundo, el trago amargo de vino, la curva mortal en mi camino, una carta y más de cien versiones, la terquedad de mis ilusiones y un abrazo abrasado por el frío al vacío, cuando me acuerdo de ti, cuando me olvido de mi, quisiera otra vez un sueño, aunque sea pequeño, dónde dos sea uno y lo demás sólo números.


Un leve nivel de incoherencia cuando pierde la paciencia el corazón, cuando patea el pecho, cuando giro pero me mantengo derecho, si te canto desde aquí, si no veo desde que te vi, si te busco en un cuento y sólo encuentro al dragón, con las manos tiritando siempre vuelvo a escribir por calor, tanto paisaje desperdiciado sin color, las mañanas enfadadas con la suerte, la promesa eterna de la muerte y la vida siempre viva en un instante, dando pasos de gigante por el universo, no te asustes si no regreso, siempre volverá ese beso, no me esperes más de lo que yo estoy esperando, tal vez vuelva en un rato, dibujando tu retrato.

Un leve nivel de inocencia cuando imagino tus labios cruzando el espacio, confirmo mis latidos si empaño el cristal de mi casco, perdido el grito frustrado de un soñador asustado, un rayo cayendo dos veces me ha encontrado, dejé todo atrás para tener un camino hacia delante, tus poros y ese efecto electrizante, la historia extravagante de un tipo que busca a la Luna, enamorado de ella como de ninguna, que lleva su corazón por la galaxia esperando sobreviva…esperando con una sonrisa que su dama, le sonría.