Carta ala Luna 366 – Se despide

Se despide, este tipo extranjero
estas manos escritoras
esta sombra de un abrazo

Se despide, este tonto educado
este corazón descalzo
este astronauta improvisado

Se despide, este tipo dibujando
esa curva en los labios
un recuerdo naufragando

Se despide, este chico desvelado
este corazón que cargo
este sueño despertando

Este tipo se despide así
como llegando…

Carta a la Luna 310 – Es una mujer

Es una mujer
la que giró la luna
y amaneció nocturna
la danza de los mares
es una mujer
la que incendió la luna

Es una mujer
dibujando en la luna
sonrisas de ninguna
el sur de mi naufragio
es una mujer
la que durmió en la luna

Es una mujer
leyendo en la luna
la historia inconclusa
de este astronauta
es una mujer
llevándose la luna.

Carta a la Luna 189 – Poder llegar

Mis brazos alrededor de la luna, de ti, o de ninguna, alrededor de un sueño, desperté, mis ojos sumergidos en los tuyos, se apaga todo el ruido y flotando sin pensar, en tu sonido espacial, imaginé llegar, una noche, conectado a una estrella, enchufado a tu belleza lunar, el deseo a mi vida fugaz siempre fue, resistir y poder llegar.

Mi mente de repente, ya no sirve, el pecho me advierte, que soy libre quisiera abrazarte otra vez, quisiera acercarme y poder decirte que te quiero, decirte que te espero, me muevo ahora ya sin parar, ahora mismo, si muero me da igual, siempre me vuelves a reanimar, cuando te siento, aunque no estás, sabré resistir y espero poder llegar.

Mis manos dibujando tu sonrisa, mis poros respirando de tu brisa, quisiera tanto y me vuelvo a olvidar, entiendo que ahora sé caminar, paso a paso, ahora tengo claro que no hay descanso, por ti me alejé de la falsa seguridad, salté a el espacio en un viaje final, sin regreso, porque me gusta hasta tu forma de parpadear…espero resistir y tal vez, un día, poder llegar.

Carta a la Luna 169 – Todavía sigo aquí

Sobre el manto negro de la noche inmutable del espacio, dibujando el camino hacia ti, sobre la piel un traje de astronauta alquilado, por lo pronto aguanta bien, sobre mi cabeza un gran casco, donde existo yo y el aire que respiro, porque todavía sigo vivo, sigo sintiendo y sigo aquí.

Sobre mil planetas he volado, abrigado por el fulgor de las estrellas, sé que no vine por ellas pero me hacen compañía, sobre mi puedes oír mil teorías, pero tú sabes bien quién soy, ese que envolvió para regalo el corazón, porque todavía sigo sintiendo, estoy vivo y sigo aquí.

Sobre tú sonrisa escribí varios poemas, algún dibujo, una oda y un esquema, pero aún con todo eso, tratar de describirla es blasfema, sobre mis ojos tú imagen infiltrada, cuando hace frío siempre quema, me perdí por encontrarme en tú mirada, pero vivo, porque todavía respiro, sigo sintiendo y sigo aquí.

Carta a la Luna 133 (lado B) – Un leve nivel

Un leve nivel de conciencia cuando me ahogo en tus ojos, un rastro de migas, que el viento hizo enemigas de mi retorno, una rabieta del destino, otro niño perdido para nunca jamás, la boca que no podré olvidar, dónde no me contuve ni un segundo, esa que detuvo al mundo, el trago amargo de vino, la curva mortal en mi camino, una carta y más de cien versiones, la terquedad de mis ilusiones y un abrazo abrasado por el frío al vacío, cuando me acuerdo de ti, cuando me olvido de mi, quisiera otra vez un sueño, aunque sea pequeño, dónde dos sea uno y lo demás sólo números.


Un leve nivel de incoherencia cuando pierde la paciencia el corazón, cuando patea el pecho, cuando giro pero me mantengo derecho, si te canto desde aquí, si no veo desde que te vi, si te busco en un cuento y sólo encuentro al dragón, con las manos tiritando siempre vuelvo a escribir por calor, tanto paisaje desperdiciado sin color, las mañanas enfadadas con la suerte, la promesa eterna de la muerte y la vida siempre viva en un instante, dando pasos de gigante por el universo, no te asustes si no regreso, siempre volverá ese beso, no me esperes más de lo que yo estoy esperando, tal vez vuelva en un rato, dibujando tu retrato.

Un leve nivel de inocencia cuando imagino tus labios cruzando el espacio, confirmo mis latidos si empaño el cristal de mi casco, perdido el grito frustrado de un soñador asustado, un rayo cayendo dos veces me ha encontrado, dejé todo atrás para tener un camino hacia delante, tus poros y ese efecto electrizante, la historia extravagante de un tipo que busca a la Luna, enamorado de ella como de ninguna, que lleva su corazón por la galaxia esperando sobreviva…esperando con una sonrisa que su dama, le sonría.