Carta a la Luna 229 – Porque es motivo

Porque te digo la verdad a veces miento,
porque te quiero y no lo lamento,
porque no estás y creo tenerte a mi lado,
porque siempre es ahora y nunca más el pasado,
porque te espero de pie y no me rindo arrodillado,
porque aún respiro y el pecho también late,
porque me es imposible olvidarte.

Porque sin ti no despiertan los días,
porque te doy sólo lo que me inspiras,
porque por ti aprendí a ser mi amigo,
porque el dolor ya no puede conmigo,
porque aprendí a encenderme de frío,
porque soy la mitad, la otra se fue contigo,
porque el tiempo juega a ser mi enemigo.

Porque escucho silencio en el ruido,
porque me encuentro ahora mismo perdido,
porque por ti traicioné a la razón,
porque suele hablarme de ti el corazón,
porque contigo soy libre en esta prisión,
porque gracias a ti sobreviví a la caída,
porque muero por ti, es que sigo con vida.

Carta a la Luna 136 – No sé bien que pasó

No sé bien que pasó, pero sé que es así, ahora estoy aquí volando y no te vi, yo sé que resistiré porque siento en la piel, todo lo que dije ayer y lo siento hoy también, quererte me sucedió de un golpe en el corazón, no tengo la razón en sintonía, no se que pasaría…pero ya no estás aquí, en estos días.

No sé bien que me pasó, pero algo me cambió, me pierdo muy hondo en una canción, yo sé y qué sé yo…el tiempo sucedió, las garras del reloj arañándome por dentro, robándome el valor por un segundo, el duelo terminó y enfundo, se jubila el temor, no sé que pasaría…pero ya no estás aquí, en estos días.

No sé bien que te pasó, pero el espacio te escondió, traté de ver pero todo se me apagó, tal vez nunca vuelva a dormir y extrañaré soñar contigo, yo sé muy bien lo que te di, cada carta es un pedazo de mi para ti y así será mientras escriba, no se qué pasaría…pero ya no estás aquí, en estos días.

Carta a la Luna 129 – No hace falta

No hace falta entenderlo, eso lo comprendo, no hace falta esperar pero te espero, tal vez no haga falta vivir aquí solo, pero sin nada aquí tengo todo, no hace falta enredarlo, prefiero todo claro, el espacio está despejado, no sé si hace falta decirte otra vez que te quiero, pero te quiero.

No hace falta entenderlo, eso lo comprendo, no hace falta buscarte en el cielo pero cada noche te encuentro, tal vez no haga falta decir que me haces falta, no hace falta decir nada, pero estaría bien alguna señal, no sé si hace falta quererte tan fuerte, pero es así de fuerte.

No hace falta entenderlo, eso lo comprendo, no hace falta saber si aún lees mis cartas pero eso espero, tal vez no haga falta dedicarte mi días, pero eres lo mas bello que ha visto mi vida, no hace falta todo el tiempo, pero sí algún momento, no sé si hace falta decirte otra vez lo que siento, pero lo siento.

Carta a la Luna 69 – Una hora junto a ti

El astronauta escribe a la luna con el corazón latiendo con mucha fuerza, parece que tuvo un pequeño problema con un meteoro gordo y cobarde que intentó cubrirla con su sombra….el viajero tiene ganas de abrazarla y decirle que todo estará bien, que ella es mucho más grande, que la protegerá de cualquier problema y que nunca se rendirá, aunque deba enfrentarse a la galaxia siempre estará a su lado…el meteoro desapareció, porque lo que no vale la pena no suele durar demasiado…el astronauta, frente a la luna, por fin escribió:

Hoy, una hora junto a ti y tuve todo en un momento,

una hora con tus manos y tus ojos increíbles sonriendo,

con tu boca y su alegría, no sé que decir…sólo que te quiero.

Hoy, una hora junto a ti y me inspiras un poema en un segundo,

no me importa el universo mientras viva tu sonrisa en mi mundo,

con la magia de tus días, no sé que decir…sólo que te espero.

Hoy, una hora junto a ti y un regalo para mi está mañana,

por la noche en mi ventana, con tu luz sobre mi cama de acampada,

con un beso y un abrazo en mi recuerdo, eres lo mejor que tengo.

Hoy, una hora junto a ti y te prometo que te siento hasta en el aire,

y quisiera susurrarte un secreto, que te cure el corazón cuando estés triste,

tal vez no tenga demasiado pero contigo te aseguro, tengo más que suficiente,

vales tanto que el infinito es pequeño, tienes mi vida enamorada para siempre.

Carta a la Luna 58 – Viaje Lunar, día 6

El espacio entre tu y yo, entre un lápiz y un papel,

entre el hoy y el ayer,

sigo aquí sujetando fuerte la ilusión, sin nada que esconder,

y absolutamente nada que perder,

sólo soy un tipo en un traje de astronauta viajando en la galaxia,

porque simplemente de ti me enamoré.

El aire entre tu piel y la mía, los kilómetros de distancia

entre mis noches y tus días,

sigo aquí sujetando al corazón encerrado en mi pecho,

y deseando que siempre sonrías,

sólo soy un tipo soñador que le escribe todos los días a la luna

para darle un poco de alegría.

El dilema entre los dos se quedó allí atrapado en el pasado,

ahora sólo se quererte,

las estrellas se apagan para que encuentre tu mirada

y te tenga sin tenerte,

sólo quisiera decirte dos palabras y cogerte de la mano

para nunca más perderte.

Lo que siento es más grande que todo lo que viví hasta el momento

y te aseguro que no miento,

sigo fuera de tu casa, sentado en una roca recordándote

y perdiendo el aliento,

sólo soy un ser humano, no estaré aquí por siempre

pero por ti haré el intento…

Carta a la Luna 52 – Buen viaje

Te vas de paseo a visitar otra galaxia, pero aquí conmigo siempre estás,

en las canciones que más quiero y el instante donde empieza mi alegría,

sigues siendo lo más lindo que veo, oigo y siento todos los días…

Aquí yo cuido de tu espacio, cada mañana te veré ahí sentada sonriendo,

y por las noches si tengo suerte, esperándome en algún sueño…

Yo caliento el corazón entre mis manos para escribirte alguna oración,

mientras tu energía, que es fuerte y se queda, me regala inspiración.

Hice un alto en mi camino y me detengo un momento a descansar,

y les cuento una historia a las estrellas que se tuvieron que quedar,

sobre un tipo nadando entre nebulosas a la luz de una princesa espacial.

Estar aquí con tu recuerdo y aún sintiéndote tan fuerte me asusta un poco,

no entiendo a veces este magnetismo inevitable, pero sé que no estoy loco.

Me despertaste de manera irreversible, ya no estoy varado, ahora fluyo…

luna viajera, jamás sentí tanto como lo que siento con sólo estar cerca tuyo.

Buen viaje y no temas volar, sonríe no te muerdas las uñas y ponte a cantar…

este astronauta enamorado, aquí escribiendo contento, te va a esperar.

Carta a la Luna 49 – Sonreíste

Hoy la luna, sonrió…el astronauta simplemente abrazó aquella sonrisa imposible, aquel instante de magia espacial…y para ella, escribió:

Sonreíste y el infinito se abrevió en esa curva,

el sonido de tu risa marca el ritmo en mi canción,

y los poemas confundidos, piden cita en el siquiatra,

quieren describirte y no existen las palabras que hacen falta.

Sonreíste y la belleza escapó a maquillarse asustada…

el milagro de los panes y los peces no se te compara, 

cuando recupero la respiración y me detengo en tu mirada,

tu efecto en mi vida es la mejor obra de arte jamás imaginada.

Sonreíste y hasta creí estar soñando en mi cama,

bebo un poco más de agua para otra vez sentir las piernas,

el corazón se me expandió y ahora es un pueblo que gobiernas,

siento todo lo que me inspiras galopando por mis venas.

Sonreíste y con eso tengo para todos los días con sus noches,

eres el motivo eterno de este astronauta que te escribe y no se rinde,

la verdad siempre estuve enamorado de ti, luna… y ahora entiendo el porqué,

sonreíste y pegué un salto al espacio, sonreíste y desde entonces desperté.

Carta a la Luna 47 – Tengo

El astronauta, ve por fin la salida a aquel desvío espacial…poco a poco ve luz asomarse y pintar el papel dónde escribe otra vez:

Tengo un momento espacial al día para ti, todos los días,

tengo ese problema bendito de no querer dar marcha atrás,

tengo un viaje por el espacio inmortal, y yo soy el capitán.

Tengo una mañana cada día para cargar la batería,

tengo una confianza ciega en la canción de tu sonrisa,

tengo un sueño que se muere por poder ser realidad.

Tengo tiempo y tengo aire, tengo un abrazo de equipaje,

tengo el latido completo y curado de cualquier espanto,

tengo mis manos trabajando horas extra mientras canto.

 

Tengo el golpe aún marcado, el que me hizo revivir,

tengo la esperanza en carne viva y me hace sonreír,

tengo corazón contento y fue mucho gracias a ti…

por eso querida luna, este astronauta va a seguir.

Carta a la Luna 44 – Lado B (Confío)

Confío en lo que me exige el corazón desde allí dentro,

confío en este viaje increíble, y en lo que presiento…

confío ser lo suficientemente soñador y derrotar al tiempo,

confío en alunizar despierto con los brazos bien abiertos.

Confío en la alegría de mis ojos al verte entrar por esa puerta,

confío en los imposible porque esconde lo “posible” entre sus letras…

confío ser lo suficientemente tonto y abrazar a mi deseo en oferta,

confío en alunizar dormido con los ojos bien abiertos.

Confío en seguir cantándote sin que a veces te des cuenta,

confío en golpes que reviven, en la boca que no pide y sólo besa…

confío ser lo suficientemente joven para darte mucho tiempo de mi vida,

confío en alunizar alguna noche y ponerle música a tus días.