Carta a la Luna 349 – Aún estoy aquí

Desperté y todavía cicatrizando
estas cartas en la luna orbitando
sin mentirme ahora cambio y doy un paso
la verdad es un instante en intervalos
bajo el sol un latido fue menguando
pero aún estoy aquí

Ahora abrazo algún vacío
el camino cae conmigo
el calor haciendo frío
soy igual, el mismo tipo, soy distinto
de mis huellas nacen textos, mueren sueños
astronauta, estoy presente pero lejos y ausente
pero aún estoy aquí

Sigo extraño conociéndome de nuevo
casi un año escribiendo, haciendo sombra en el cielo
la sonrisa en amuleto y un disparo como un trueno
otro paso, estoy más cerca
el corazón siempre lo intenta
una luz y es de noche, otra vez
la canción gritó en silencio al nacer
aún respiro allí en el fondo
el espacio esta muy solo
todos se tienen que ir
pero aún estoy aquí.

Carta a la Luna 303 – Mientras sigo

Desde mi, todo lo que queda
desde aquí, llueve la marea
pude verte, desde la casualidad
esta noche, reflejada sobre el mar

Desperté, sigo mi camino
escapé, del bluff de mi destino
saludé, al ver caer el día
y recorrí, las luces de salida

Escuché, la misma melodía
y subí, sintiendo la caída
recordé, a golpe de sonrisa
y respiré, sentado en la cornisa

Conspiré, en contra del dolor
y naufragué, sintiéndome mejor
hoy escribí, una más para ti
mientras estoy, aún sigo por aquí.

Carta a la Luna 249 – Hoy por seis

Hoy no desperté y sin dormir,
esta noche de mañana y sin ti,
hoy el universo no amaneció,
un latido que se fue y no volvió.

Hoy rompió el silencio una canción,
hoy perdió el tiempo mi corazón,
tengo aún pendiente tanto aquí,
tengo de respuesta nada de ti.

Hoy encontré que me perdí,
tengo escondido lo que sentí,
hoy salté más alto para caer,
aún no puedo dejar de querer.

Carta a la Luna 204 – Por aquello

Por aquello que encontré en tus ojos, es que ahora me pierdo, por aquello que dejé de sentir, es que ahora siento, por aquello que sufrí, es que sano y caigo enfermo, por aquello que viví, es que aprendí sin aire a sobrevivir.

Por aquello que encontré en tu sonrisa, es que sonrío, por aquello que quemó, es precisamente por lo que ahora sólo hace frío, por aquello que entregué en un abrazo, por aquello que me rompió en pedazos, por aquello que se fue, es que ahora ya no sé volver.

Por aquello que encontré en tus mañanas, escribo más de doscientas cartas, por aquello que pareció, por aquello que se desenmascaró, por aquello que soñé, es por lo que ahora sudando, desperté, por aquello de lo que creí estar tan seguro, es que ahora todo parece tan absurdo.

Por aquello que pegó fuerte y que ahora me duele, por aquello que besó y venció al tiempo, es que ahora a mi no pertenezco, por aquello que incendia la revolución en mi centro, es por lo que sigo latiendo, por aquello que me arranqué del pecho, aquello que me dejó incompleto.

Carta a la Luna 62 – Viaje Lunar, día 10

Esta mañana por la ventana cantó el alba, dentro de un día vas a volver,

hoy fue el ensayo, mañana será un concierto cuando te vea aparecer,

hoy me bebí el segundo café que dejaste calentando sobre tu letra en un papel,

perdido un par de veces en una canción que repetía: “pero que bella mujer…”

Ahora te escribo y te recuerdo, para inspirarme siempre estás aquí,

junto a mis sueños, en mi sonrisa y hasta en la brisa, vives en mi,

la vida enseña y también te mata, por fin aprendo y quiero vivir…

no se explicarlo, solo abrazarlo, es un milagro quererte a ti.

Dentro de un cuento tal vez te abrace y te confiese que te extrañé,

que las mañanas se hicieron grises cuando te fuiste y yo me quedé,

hoy nada importa, todo lo apuesto, no tengo miedo y te quiero ver,

la vida es viaje, tú mi camino, estuve dormido, me sonreíste y desperté.

Carta a la Luna 49 – Sonreíste

Hoy la luna, sonrió…el astronauta simplemente abrazó aquella sonrisa imposible, aquel instante de magia espacial…y para ella, escribió:

Sonreíste y el infinito se abrevió en esa curva,

el sonido de tu risa marca el ritmo en mi canción,

y los poemas confundidos, piden cita en el siquiatra,

quieren describirte y no existen las palabras que hacen falta.

Sonreíste y la belleza escapó a maquillarse asustada…

el milagro de los panes y los peces no se te compara, 

cuando recupero la respiración y me detengo en tu mirada,

tu efecto en mi vida es la mejor obra de arte jamás imaginada.

Sonreíste y hasta creí estar soñando en mi cama,

bebo un poco más de agua para otra vez sentir las piernas,

el corazón se me expandió y ahora es un pueblo que gobiernas,

siento todo lo que me inspiras galopando por mis venas.

Sonreíste y con eso tengo para todos los días con sus noches,

eres el motivo eterno de este astronauta que te escribe y no se rinde,

la verdad siempre estuve enamorado de ti, luna… y ahora entiendo el porqué,

sonreíste y pegué un salto al espacio, sonreíste y desde entonces desperté.