Carta a la Luna 386 – Mañanas

Un eclipse lunar y una sombra nueva
dicen que existe la luz también
oleaje fugaz, por debajo en calma
nos pintamos de sed la piel

Si no encuentro el compás
si no quieres mirar
esperemos que vuelva el sol
mañana, puede ser mejor

La inocencia mortal, a mi lado enferma
peleando por respirar
este paso final, un latido que quema
un deseo, en si, fugaz

Si me olvido decir
volveré a escribir
cantaremos cuando vuelva el sol
mañana, puede ser mejor

Carta a la Luna 260 – Aire, agua, tierra y fuego

Aire difuso
escaso
confuso
principio de fuga
en mis labios
silencio de ti
palabra imposible
censura al sonido
jamás mi canción
ambiente pesado
tangible
sin nada
espeso y difícil
perdido el grito
mi tiempo
finito.

Agua salvaje
embiste
rugiste
mareas eternas
cargadas de sal
profunda verdad
ahogada en mentiras
naufragio espacial
tus ojos y el mar
sirena especial
regalos del eco
princesa lunar
rompí el espejo
salvé lo mejor
lo pude cargar
quisiera nadar
llegar a tu orilla
callar y abrazar
volverte a besar.

Tierra de nadie
tan seca
eterna
profunda condena
respira montañas
pesadas pestañas
me pierdo
en sus venas
no siento las piernas
perdiendo la suerte
consciente de ti
de mi, tan ausente
dibujo el camino
pateo al destino
no paro
yo sigo
aquí sólo conmigo.

Fuego perpétuo
me incendio
latiendo
desborda mi centro
robando el aliento
cordura en cenizas
tal vez tu sonrisa
volviendo a pegarme
regresa a buscarme
te quiero y arde
estrella cobarde
robó mi deseo
fugó en el cielo
heridas abiertas
mis manos desiertas
viviendo del arte
sin musa
ni excusa
tal vez sobrevivo
me apago y revivo.

Carta a la Luna 94 – Viaje Lunar 2 – Día 7

Porque eres tú, simplemente tú, cuando me miras o me sonríes,
siempre fuiste tú, aunque abrazara una estrella, estabas tú en mi cabeza,
eres el tiempo en mi paciencia y el credo de mi conciencia frente a la belleza,
eres tú, este momento mientras te escribo y me invento un nuevo intento…
de ponerte en un texto, lo que me quema por dentro y lo que siento por ti.

Porque eres tú, todo se llama igual que tú cuando pregunto por el nombre,
siempre fuiste tú, allí en el cielo y antes de conocerte ya podía verte,
eres el pozo en mi desierto y el deseo escondido en una estrella fugaz,
eres tú, ese momento cuando nos gana el silencio y cruzamos las miradas,
me bloqueo en tus ojos, sin palabras para decirte lo que siento hoy por ti.

Porque eres tú, la que regresa, yo preparo las maletas para saltar de la nave,
siempre fuiste tú, aunque vuelvas y yo vaya, seguro nos cruzamos en el viaje,
eres aire extra cada vez que siento que me ahogo, te respiro y me incorporo,
eres tú, cuando me despierto recordando un sueño terminado en un beso,
sólo quiero hacerte sonreír y decirte de mil maneras todo lo que eres para mi.

Carta a la Luna 50

El astronauta la vio, el corazón se incendió en calma, golpeando la puerta de sus ganas…escribió la carta número cincuenta:

Quiero ser sincero en esta carta y decir directamente que te quiero,

que revivo cada día cuando llegas aunque sienta que me muero,

hice un curso acelerado de astronauta para andar por tu sendero.

Me enseñaste a salvarme de mi mismo y el poder de un abrazo,

ya no creo en el fracaso de dejar de respirar ni de perderme en el espacio,

tengo un concierto golpeando en el pecho sin parar por más de un año.

Quiero ser directo y decirte que me enamoro ocho veces por semana,

que me inspiras con tu vida palpitando a mi lado en las mañanas,

que importa si me apaga un soplido esta noche o me frenan en la aduana,

si al final ya habré vivido, y te llevo aquí conmigo, nada más me hace falta.

No consigo explicarte porque te siento tan fuerte en todo lo que hago,

tal vez no deba hacerlo sino simplemente dejar que fluya sin cuestionarlo,

aunque quisiera decir tanto, aprendí a callar, en el espacio no hay sonido,

por fin aprendí a dejar de gritar y por eso ahora te escribo.

Hoy hago el intento de decirte lo que siento sin llegar a molestar,

es muy intenso lo que llevo dentro, siempre en movimiento sin poder parar

pero sé, que es más fuerte mi deseo de verte feliz para que no pares de brillar,

luna, sé feliz…conmigo, sin mi, pero siempre: tú, contigo.

Carta a la Luna 44 – Lado B (Confío)

Confío en lo que me exige el corazón desde allí dentro,

confío en este viaje increíble, y en lo que presiento…

confío ser lo suficientemente soñador y derrotar al tiempo,

confío en alunizar despierto con los brazos bien abiertos.

Confío en la alegría de mis ojos al verte entrar por esa puerta,

confío en los imposible porque esconde lo “posible” entre sus letras…

confío ser lo suficientemente tonto y abrazar a mi deseo en oferta,

confío en alunizar dormido con los ojos bien abiertos.

Confío en seguir cantándote sin que a veces te des cuenta,

confío en golpes que reviven, en la boca que no pide y sólo besa…

confío ser lo suficientemente joven para darte mucho tiempo de mi vida,

confío en alunizar alguna noche y ponerle música a tus días.