Carta a la Luna 396 – Poco tiempo es tiempo

Tengo poco tiempo y por eso vale tanto
tengo algo dentro golpeando, golpeando
tengo la raíz, ya no escapo por las ramas
tengo lo que siento, lo demás me sabe a nada

Tengo poco tiempo y por eso escribo tanto
tengo este sueño despertando, despertando
tengo en la cabeza algo haciendo las maletas
tengo lo que siento, lo demás no me interesa

Tengo poco tiempo y por eso tengo tanto
tengo mar adentro un reflejo esperando
tengo el recuerdo, una sonrisa en el espacio
tengo lo que siento, queda poco, tengo tiempo.

Carta a la Luna 348 – Aurora

Descifré el laberinto en mis huellas
mientras besan estos textos de papel
amarré mi corazón a una sirena
se perdió en las olas sin volver

Anudé fuerte al viento mis ideas
encontré algún recuerdo en la arena
me senté a respirar bajo una estrella
y soñando abracé algo de ella

La tormenta en concierto desde dentro
el final que aquí empieza a crecer
la princesa, el dragón y este cuento
estas noches que quisiera amanecer.

Carta a la Luna 297 – Magia, tal vez

Magia, llámalo magia
que me permite estar aquí
realidad disfrazada quizás
recurso en curso por sobrevivir
fin, sé que es hora del fin
llega a gotas pero llega
esta vez lo voy a permitir
quería romper nuestras fronteras
quería escapar muy dentro de ti
respiro y existo un rato
desvisto el misterio de mi
aún astronauta novato
aún la verdad al mentir
luna, que giraste oscura
luna, que incendiaste el alba
luna, fue por ti y por ninguna
luna, ahora viajo en calma…

Carta a la luna 294 – Todo bien

Todo bien, digo que si
siento esto y vuelve a mi
soy y vuelo en picada
ya por fin no pienso en nada
aún vestido de astronauta.

Todo nace y llega al fin
o quizás va a repetir
voy y vengo sin aliento
este cuento se acabó
o tal vez algo empezó.

Todo surge desde abajo
hace días que no canto
desde dentro, desde aquí
es más libre el sentimiento
viaja lento ahora en mi.

Todo es polvo en el viento
somos llamas del incendio
asumimos sin sustento
y perdemos tanto tiempo
ahora abrazo lo que tengo
cada día vivo y muero
soy eterno a momentos.

Carta a la Luna 261 – Solo, no

Solo no, extraño
como un astronauta
que quiere a la luna
soñando despierto
durmiendo jamás
viajando en las venas
quiero despegar.

Solo no, pero sin ti
rodeado del mundo
rodeado de mi
a veces lejano
y aveces por dentro
sigues sucediendo
pero no aquí.

Solo no, pero en silencio
no vive el sonido
te fuiste
se ha ido
el aire es escaso
el ritmo sin visa
ecos de tu risa
dejé de jugar
dejé de pensar
te di el corazón
perdí la razón
ahora las sombras
principio y final
tal vez seré libre
tal vez inmortal.

Carta a la Luna 146 – Cuando el tiempo

Cuando el tiempo pega no me muevo, no bajo la cabeza porque no quiero, si hace falta recorreré el universo, quiero llegar y acabar con el silencio, si el tiempo pega ya no duele, me anestesia desde dentro lo que siento.

Cuando el tiempo vuela va más lento, siempre me muevo y te espero, si hace falta gritaré lo que estoy mordiendo, quiero llegar y apagar este incendio, si el tiempo vuela y no vuelve, siempre regresas por dentro, es lo que siento.

Cuando el tiempo me empuja al suelo, me pongo de pie y sigo el paseo, si hace falta venceré hasta tus miedos, quiero llegar y resolver este misterio, si el tiempo empuja no me muevo, tiene fuerza lo que siento.

Carta a la Luna 123 – Tu, sobre el mar

Tanto nadar y casi me ahogo en la orilla, pero puse una sombrilla y me tumbé a respirar, el invierno se acerca y me cerró la puerta, yo abrí todas las ventanas de par en par, demasiado movimiento en el pecho, que todavía no logro amaestrar y tu reflejo sigue sonriendo sobre las olas de un mar espacial.

Tanta correr y casi me paso la salida, pero afiné la ruta y aprendí a caminar, el verano se acabó y se llevó el calor, pero mi corazón ahora arde mejor, llevo tambores golpeando a babor, demasiado soñador, pero me pude despertar y tu reflejo sigue sonriendo sobre las olas de un mar espacial.

Tanto escribir me hace bien, tanto callar me hizo mal, el tiempo puede ser muy cruel pero sabe recompensar, en la despensa de mi vida tengo fresca la comida para alimentar a ese que late en este viaje, no tengo equipaje, tengo mis manos escribiendo y a mi boca repitiendo tu nombre, demasiado sentimiento mordiéndome por dentro y tu reflejo sigue apareciendo sobre las olas de un mar espacial.

Carta a la Luna 95 – Viaje Lunar 2 – Día 8

No lo niego, te extrañé estos días, pero nunca me rendí,
reconozco que sin ti le falta sal a la vida, pero igual me la comí,
me haces falta para el ritmo de la canción del corazón,
sigo el viaje muy contento, pero contigo es mucho mejor.

No lo niego, no es lo mismo cuando empieza la mañana,
no amanece desde que te fuiste y se fue detrás el alba,
me haces falta, en carne y hueso, alimentando mi inspiración,
te llevo dentro en cada momento, pero contigo aquí es mucho mejor.

No lo niego, jamás pensé enamorarme tanto de ti,
es todo nuevo, es tan intenso, es increíble tu efecto en mi,
me haces falta, aquí te espero y aguanto hasta la respiración,
me has dado tanto, sé que te quiero y cada segundo es mucho mejor.

Carta a la Luna 50

El astronauta la vio, el corazón se incendió en calma, golpeando la puerta de sus ganas…escribió la carta número cincuenta:

Quiero ser sincero en esta carta y decir directamente que te quiero,

que revivo cada día cuando llegas aunque sienta que me muero,

hice un curso acelerado de astronauta para andar por tu sendero.

Me enseñaste a salvarme de mi mismo y el poder de un abrazo,

ya no creo en el fracaso de dejar de respirar ni de perderme en el espacio,

tengo un concierto golpeando en el pecho sin parar por más de un año.

Quiero ser directo y decirte que me enamoro ocho veces por semana,

que me inspiras con tu vida palpitando a mi lado en las mañanas,

que importa si me apaga un soplido esta noche o me frenan en la aduana,

si al final ya habré vivido, y te llevo aquí conmigo, nada más me hace falta.

No consigo explicarte porque te siento tan fuerte en todo lo que hago,

tal vez no deba hacerlo sino simplemente dejar que fluya sin cuestionarlo,

aunque quisiera decir tanto, aprendí a callar, en el espacio no hay sonido,

por fin aprendí a dejar de gritar y por eso ahora te escribo.

Hoy hago el intento de decirte lo que siento sin llegar a molestar,

es muy intenso lo que llevo dentro, siempre en movimiento sin poder parar

pero sé, que es más fuerte mi deseo de verte feliz para que no pares de brillar,

luna, sé feliz…conmigo, sin mi, pero siempre: tú, contigo.

Carta a la Luna 44 – Lado B (Confío)

Confío en lo que me exige el corazón desde allí dentro,

confío en este viaje increíble, y en lo que presiento…

confío ser lo suficientemente soñador y derrotar al tiempo,

confío en alunizar despierto con los brazos bien abiertos.

Confío en la alegría de mis ojos al verte entrar por esa puerta,

confío en los imposible porque esconde lo “posible” entre sus letras…

confío ser lo suficientemente tonto y abrazar a mi deseo en oferta,

confío en alunizar dormido con los ojos bien abiertos.

Confío en seguir cantándote sin que a veces te des cuenta,

confío en golpes que reviven, en la boca que no pide y sólo besa…

confío ser lo suficientemente joven para darte mucho tiempo de mi vida,

confío en alunizar alguna noche y ponerle música a tus días.