Carta a la Luna 392 – Sonríe y mira

La violencia de aquella sonrisa
rompiendo el crimen de una pena
la curva haciendo cicatriz en el dolor
la vida vibrando otra vez alrededor

Los ojos reflejando un beat del corazón
robándole estrellas al espacio
dibujándote en ellos muy despacio
sintiendo sin palabras, hablando sin razón.

Carta ala Luna 366 – Se despide

Se despide, este tipo extranjero
estas manos escritoras
esta sombra de un abrazo

Se despide, este tonto educado
este corazón descalzo
este astronauta improvisado

Se despide, este tipo dibujando
esa curva en los labios
un recuerdo naufragando

Se despide, este chico desvelado
este corazón que cargo
este sueño despertando

Este tipo se despide así
como llegando…

Carta a la Luna 308 – Egoista

Recorrer el vasto final de mi
observo cada paso y me recuerdo así
sin voz te lo diré, escrito gritaré
quisiera que hagas sombra aquí un día
quisiera a lo mejor brindar con té
quisiera abrazar a la alegría
teñir las canas de lo que esperé
quisiera incendiarme otra vez
que cicatrice el resto de mi piel
quisiera dormir despierto y no soñar
quisiera esa sonrisa un rato
quisiera que no sea tanto
quisiera ser en parte este papel
quisiera perder peso y despegar
quisiera inundarme y naufragar
quisiera aquella risa retumbando
quisiera el efecto hipnotizando
quisiera ser el doble de astronauta
quisiera tu reflejo enrojecer
quisera el camino dando curva
quisiera brazos y cintura
quisiera que prenda hoy la luna
quisiera más lugar en el espacio
quisiera el tiempo más despacio
quisiera pero ya no quiero tanto
quisiera pero me estoy acabando
quisiera al final, el despertar
quisiera que comience…al terminar.

Carta a la Luna 103 – Girando

Girando en una esquina del espacio, otra vez te vuelvo a ver,
viajo ahora muy lento y muy despacio, aprendí a no correr,
voy soñando con tus labios entonando en el silencio una canción,
que me habla de los dos y me enciende como un rayo el corazón, 

Girando en la curva de tu sonrisa, aprendí en un segundo a renacer,
viajo sólo y no me rajo ni un momento siempre que te pueda ver,
voy soñando por tu galaxia con mis brazos amarrados a tu piel,
aunque sólo sea un sueño, se siente increíblemente bien.

Girando en la estrella, que ilumina con un guiño mi camino hacia ti,
viajo sólo, muy contento e inspirado en la magia de tu efecto en mi,
voy soñando que aterrizo en el patio de tu casa y te digo que te quiero,
la verdad es que aún no llego, pero todavía me muevo, te aseguro no me rindo,
quisiera no morir nunca, por si el tiempo caprichoso hace el viaje infinito,
porque sé que es verdadero, el que golpea en mi pecho, preguntándome por ti.

Carta a la Luna 89 – Viaje Lunar 2 – Día 2

Que bonito es despertar con tu recuerdo, después de un sueño,
con tu imagen todavía en mis ojos, que no quiere despegarse,
con la idea de haberte dado un beso muy despacio, hace un rato,
después de un sueño, todavía yo te siento y te digo que te quiero.

Que increíble es llevarte a mi lado todo el tiempo, aunque estés lejos,
de paseo, siento que caminas a mi lado, cuando voy y cuando regreso,
con tu aroma que resiste todavía ser vencido, en el aire que respiro,
aunque estés lejos, todavía yo te tengo y te confieso que te quiero.

Que impresionante es la alegría si es contigo, con esa sonrisa,
estos días, los mejores que he tenido y me haces sentir tanto la vida,
esos ojos y esa curva en tu boca, cuando llegas y mi pecho se desboca,
con esa sonrisa, que me inspira, tengo todo y te recuerdo que te quiero.

Carta a la Luna 49 – Sonreíste

Hoy la luna, sonrió…el astronauta simplemente abrazó aquella sonrisa imposible, aquel instante de magia espacial…y para ella, escribió:

Sonreíste y el infinito se abrevió en esa curva,

el sonido de tu risa marca el ritmo en mi canción,

y los poemas confundidos, piden cita en el siquiatra,

quieren describirte y no existen las palabras que hacen falta.

Sonreíste y la belleza escapó a maquillarse asustada…

el milagro de los panes y los peces no se te compara, 

cuando recupero la respiración y me detengo en tu mirada,

tu efecto en mi vida es la mejor obra de arte jamás imaginada.

Sonreíste y hasta creí estar soñando en mi cama,

bebo un poco más de agua para otra vez sentir las piernas,

el corazón se me expandió y ahora es un pueblo que gobiernas,

siento todo lo que me inspiras galopando por mis venas.

Sonreíste y con eso tengo para todos los días con sus noches,

eres el motivo eterno de este astronauta que te escribe y no se rinde,

la verdad siempre estuve enamorado de ti, luna… y ahora entiendo el porqué,

sonreíste y pegué un salto al espacio, sonreíste y desde entonces desperté.

Carta a la Luna 34

En la oscuridad del espacio, iluminas para recordarme la belleza,

oculta en cada segundo de mi viaje y el pecho golpea con fuerza.

En la curva del final de tu sonrisa esta alojada la curiosidad de mi alegría,

al flotar entre estrellas silenciosas, es tu risa la música que me abriga.

En la punta de mis dedos, nace palabra a palabra, cada carta que me inspiras

te agradezco lo que significas para mi, escribiéndolo día a día.

En ésta inmensidad, tu creatividad y energía vibran, se expanden, déjalas volar

porque es ahí donde empieza tu propia alegría estelar que no deja de brillar

eres el instante más intenso expandido al infinito que éste astronauta

ha podido experimentar

Carta a la Luna 23 – Te…

El astronauta, en su viaje a la luna, esta noche, como ninguna, la quiere tanto y mucho más…solo sentimiento puede respirar y se prepara a escribirle una carta, una vez más…

Te miraría, hasta gastar mis ojos y luego seguiría con el corazón.

Cuando te miro siento que me olvido del temor

y todo es posible entre esas lunas verdes

y el magnetismo entre los dos…

Te abrazaría, hasta perder la fuerza en mis brazos…

y luego me cosería a tu razón para anestesiarla un rato

y ser libres y ya no sentir dolor…

Te besaría, cada día hasta poner celoso al universo

y me inventaría en un minuto en tus labios,

algún verso que censure al “control” entre tú y yo…

Te contaría, cada noche una historia de amor

entre un hombre y la luna…y sobre el fracaso del temor

cuando se quiere, cuando se encuentra

lo que encontraron esos dos…

Te alentaría, cada día a incendiar tus ganas por crear

Me gusta ver el arte que eres capaz de inventar,

y no te puedo dejar de admirar…

Te confesaría, que me quiero perder en tu cintura

y caminar por la curva de la sonrisa de cada respirar

que tú me sueles inspirar…

Te cantaría, cada mañana al despertar,

en honor a tu belleza y a tu energía estelar…

Terminaría cada día con un beso y un “te quiero”,

para darte algo que soñar…