Carta a la Luna 393 – Todavía astronauta

Siento el cristal delgado de la vida
por momentos, arañando en el viento

Siento el aroma del desierto de un adiós
aferrándose, a este corto tiempo

Siento esta noche el ayer de la mañana
de aquella luz antigua en mi ventana

Siento dibujarse una sonrisa extraviada
todavía astronauta, en mis manos, una carta.

Carta a la Luna 373 – Me fui

Me fui, sigo en este espacio y ya no
quisiera estar aquí un poco más
quisiera ser cobarde y regresar
pero no puedo y me voy

Me fui, dibujo la sonrisa en el cristal
me pierdo y me voy a caminar
quisiera no quemarme bajo el sol
pero es inútil y me voy

Me fui, el tiempo ha cambiado de lugar
podría engañar a la verdad
y apagar de golpe al corazón
pero no quiero y me voy…

Carta a la Luna 351 – Cielo roto

El cielo rompió el cristal y el reflejo
a millones de kilómetros, me acerco
canto en fiebre, empujando cada paso
el oxígeno es terco, es tan escaso

El efecto de mis brazos se perdió
el sonido de mi boca caducó
este traje, aferrándose herido
el tiempo que gastamos sin sentido

Y mis manos, extrañando extrañas
los espejos rotos bajo las pestañas
estas cartas, como sombras pasajeras
las palabras, aún en ritmo por mis venas.

Carta a la Luna 175 – En ti

En tus ojos una mañana me perdí, me dejé llevar y vi lo que había ahí, en tus ojos, filtros verdes de energía y tu verdad, en tus ojos una historia que no puede terminar, en tus ojos, ilusión y un par de musas mirando por el cristal, en tus ojos me olvidé de respirar.

En tus manos una tarde me encontré, me dejé llevar y aprendí a confiar, en tus manos un tatuaje artificial y yo tu artista personal, en tus manos el calor cuando empezaba a tiritar, en tus manos el universo en un segundo cuando te pude tocar, en tus manos es más fácil respirar.

En tu boca una sonrisa especial, una curva imposible de olvidar, en tu boca se detiene hasta el tiempo y un momento supera la eternidad, en tu boca un concierto de tu risa, esa magia en la brisa cuando te pones a hablar, en tu boca, sólo un beso es un incendio espacial, en tu boca no hace falta respirar.

Carta a la luna 106 – Bosque espacial (nave otra vez)

El astronauta, hoy volvió a ver la luna llena a lo lejos, recordó entonces aquel sentimiento que sólo dormía, y que ahora despierta al verla aparecer, sin darse cuenta, entró mientras escribía, a un bosque estelar, diferente a los demás, pero que sin problemas, bajo la luz infinita de la luna, lograría atravesar:

Hermosa luna espacial, en un bosque lleno de estrellas,
voy flotando, voy buscando algún rastro entre ellas,
si me pierdo, yo me encuentro nada malo podría pasar,
solo siento y me muevo por instinto, es distinto este lugar.

Ahora pierdo en el juego del camino al andar, difícil respirar,
voy soñando por momentos que te vuelvo a encontrar,
si me pierdo, estoy seguro en un rato al fin podré escapar,
solo siento que el silencio sabe a hielo, es distinto este lugar.

Ahora ya no busco, encuentro el modo de este bosque atravesar,
esperando a tu luz sobre mi casco y en mis ojos poderte reflejar,
si me pierdo, ya lo siento, pero tal vez me tengas que buscar,
si apareces a lo lejos me podré guiar, mientras tú no dejes de brillar.