Carta a la Luna 369 – Miedo a las alturas

Viví en este lugar, soñando con una sonrisa
algo pronto va a pasar, camino por la cornisa
me hice amigo del bien y del mal, crucé la linea del miedo
escribiendo vuelvo a hablar y prefiero siempre estar contento

El principio es el final, partido ahora estoy completo
nunca quise renunciar a seguir haciéndome viejo
me hice artista personal, sin respirar, de la luna
salté del planeta sin más y tengo miedo a las alturas…

Carta a la Luna 368 – En busca de la Luna

Quise decir que no y siempre dije si
olía sospechoso, igual me lo comí
abrí de par en par la puerta de mi pecho
mi viejo corazón quedó al descubierto
no quiero recordar si no me hace feliz
no quiero el más allá, prefiero estar aquí
fui en busca de la luna y vuelvo con ninguna
todo esta bien así…

Volviendo a escribir para encontrar remedio
al tiempo que se va y a esta ley del hielo
sentí el palpitar, golpeando tan contento
hoy doy un paso mas, no busco y siempre encuentro
no quiero pedir más, prefiero dar de nuevo
no quiero pelear, ahora no siento eso
fui en busca de la luna y vuelvo con ninguna
todo esta bien así…

Carta a la Luna 347 – Noches bajo el sol

Noches bajo el sol, a unos metros
arrastrando este traje, este secreto
desterrando a mi cabeza poco a poco
liberándome de todo, viajo solo

Noches bajo un rayo golpeando
desvistiéndome sin prisa, caminando
abrazando el corazón con mucha fuerza
disparando lo que siento con crudeza

Noches bajo el peso del océano
ahogado, pero sigo respirando
naufragando tan contento y sin remedio
desgastando el recuerdo con el tiempo.

Carta a la Luna 317 – Hora soy

Mi viaje es un intento de retorno constante
las idas y vueltas del deseo hambriento
el enfoque opaco maquillado y delirante
mi casa universal y mi querido intento

Mi viaje tuvo causa en un instante prolongado
despertó una mañana y soñó, pero no durmió
un paisaje esmeralda y me había encontrado
unas manos, tinta y ganas, un sonido que estalló

Mi viaje agoniza y va contento hacia el final
ya no duelen estos pasos, ya no espero, ahora voy
abracé el corazón, aquí dejé lo racional
fui una brisa, una tormenta, un astronauta y ahora soy.

Carta a la Luna 150 – Acompañando al corazón

Las rutas del espacio gritan sólo en silencio, no me detengo ni un momento, ya no duermo y no contengo la palabra al escribir, sólo siento y estoy contento porque si, estoy despierto para mi, parece que no hay nada junto a mi en este mapa, no te preocupes por eso, va conmigo todo el universo…viajo solo, acompañando al corazón.

Las grutas en los mares espaciales me protegen, para poderte escribir algo de mi, de este viaje interminable y lo difícil que fue a veces aquí, pero si dolió también aprendí, ahora siento la sonrisa, que hace eco en la brisa, sabes que estás conmigo, hace frío pero no hace falta abrigo…viajo solo, acompañando al corazón.

Las multas acumuladas fueron pagadas, el equipaje era inútil en este viaje y lo perdí, cada palabra, una mirada por la ventana y soy feliz, se aburrió de mi el tiempo y se fugó con mi reloj, una canción y todo está mucho mejor, me gustó esta semana y nadie sabe que será mañana…viajo solo, acompañando al corazón.

Carta a la Luna 128 – ¿Dónde?

El astronauta parpadeó, una nube espacial mareó el norte del compás natural en su camino estelar…y de repente perdió de vista a la luna, acostumbrado a la suerte de poder verla a diario, estos días extraños le juegan malas pasadas…él sigue escribiendo, él sigue sintiendo….tal vez hoy la vuelva a ver, tal vez no.

Ahora viajo solo acompañado de todo y de nada, el universo no se levantó de la cama y bosteza estrellas cada medio minuto, no necesito refugio, me quedo expuesto y así estoy bien y hasta contento, sin nada que esconder y sin perderme de mi propia vida, flotando conmigo a la deriva y con el corazón incendiado, el calor por mis venas, muy lejos las penas…y dónde estas tú?

Ahora sueño solo y sueño contigo seguido, tengo la enfermedad de tu sonrisa de capitán de mis latidos, tan fuertes que hasta el pecho se me ha partido, me quedo un rato en silencio sin querer entender lo que no entiendo, simplemente sonriendo y let it be, todo cambió desde que te conocí y sigue cambiando y es así, el corazón siempre pateando, yo siempre cantando…y dónde estás tú?

Ahora quiero tanto, arde tanto, espero tanto y no hago más el tonto, estoy creando y escribiendo gracias a tu regalo, estoy atento al golpe de la idea empezando en tu recuerdo, yo me acuerdo y lo siento todavía, nunca fue mentira o fue menos, aunque lejos no me alejo ni un momento, siempre empiezo el día abrazado a lo que me haces sentir, estoy aquí en el espacio y esta carta es para ti…dónde estas tú?

Carta a la Luna 126 – Casa en el espacio

Ahora tengo casa en el espacio, tenía prisa pero ahora voy despacio, tenía muchas ganas de pegarle al espejo, ahora tengo las manos abiertas y el corazón contento, escribiendo para ti me perdí y me encontré por fin, ahora soy pasajero de un sueño donde tú eres primero y luego el resto del universo, volví a respirar, te quiero y no lo puedo cambiar.

Ahora tengo casa en cualquier sitio, ahora que ya no me saca nadie de quicio, tengo libres las ideas y nada me importa tanto, si, estoy contento y te recuerdo, hasta canto, ya no volverá a caer el llanto por desear y no tener, ahora soy heredero de un sueño donde puedo abrazarte y decirte que te quiero, incluso al respirar, es lo que siento y no lo puedo cambiar.

Ahora vuelo a la deriva mientras lejos tu me miras, o eso creo, yo me muevo en alegría primitiva simplemente indiferente a todo lo demás, saco pecho y me acuerdo de tu sonrisa, la belleza en mi cabeza instalada, regalando inspiración, me gustaría verte conmigo haciendo infinito cualquier momento, eres tanto para mi y sé que debo resistir o morir en el intento, porque eres lo que siento, aquí cerca y a lo lejos, incluso al respirar, simplemente no lo puedo cambiar.

Carta a la Luna 122 – Esa nave tiene que estallar

Nos hicieron perder el tiempo, nos engañaron pero sólo un momento, es igual estoy contento porque todo eso acaba, estoy contigo igual toda la semana porque te quiero y te sueño, o si te encuentro por la ciudad, bella dama…pero esa nave tiene que estallar, ojalá la marea de estrellas se trague a su capitán.

Nos contaron otro cuento, nos alargaron el encierro, pero sólo por una horas, es ahora el mejor momento, ya se acaba, entrenaré este fin de semana, para ir contigo a darle una patada en la papada al enemigo…esa nave va a reventar, ojalá la marea de estrellas se trague a su capitán.

Nos pasearon por un rato, nos cortaron la emoción con malos tratos, pero sólo fue una mañana, se acabaron las semanas con las muelas apretadas, y el bolsillo profundo jugando a se abismo, esto es todo princesa querida, por fin encontramos la salida…esa nave tiene que explotar y ojalá la marea de estrellas se trague a su capitán.

Carta a la Luna 115 – Todo, seguro va a estar bien

Todo, seguro va a estar bien, ya no tienes que correr, sólo debes caminar por la curva en tu sonrisa y confiar, todo va estar bien, el espacio entero brillará, yo escribiré para alegrarte desde Marte o desde cualquier parte, que más da, porque todo estará bien aunque cueste empezar, al terminar tu siempre sonreirás, todo va a estar bien al final.

Todo, seguro va a estar bien, me lo prometió una estrella fugaz que te conocía también, todo estará bien por la noche y por el día, tu risa es la más bella poesía y también es medicina para el corazón, deja que entre por el balcón, por la ventana cada mañana, antes que salga el sol, todo estará bien cuando despiertes y sonrías otra vez.

Todo, te aseguro estará bien, me lo tienes que creer no es mentira…el futuro está crudo y el pasado de moda está pasado, lo que sientes está aquí y está mejor que nunca, ahora, cada segundo junto a ti es lo más bello en mis horas, ahora todo está contento y la vida es más vida y mejora, cuando estás cerca de mi, te miro y lo presiento…serás feliz, no vas a poder parar de sonreír.

Todo estuvo bien cuando me decidí, a cruzar el mar y ahora el espacio, por ti…porque di el paso estando descalzo, por que sin paracaídas pegué el salto, porque escribo lo que siento y hasta lo canto cuando estoy a tu lado, camuflado en cualquier canción, todo se siente tan bien con emoción y la imaginación renace y se vino a vivir junto a mi…todo, te aseguro va a estar bien, princesa no debes temer, que yo siempre estaré, éste astronauta no te dejará de querer.

Carta a la Luna 112 – Te veo, te escucho, te siento

Te veo, eso es todo lo que tengo y el recuerdo caprichoso que no se quiere olvidar, te veo cuando el corazón pisa el acelerador y se abalanza contra el pecho sin parar, te veo incluso si cierro los ojos con fuerza, te veo claramente sin tenerte que mirar, te veo en las revistas, en las películas y te leo en los libros que me pongo a ojear, siempre te veo.

Te escucho, eres el sonido preferido de mis dos oídos no lo puedo ignorar, te escucho en alta fidelidad y sin parar como el fondo musical de este viaje, te escucho cuando cantas y me encanta…no lo haces nada mal, te escucho cuando el silencio quiere entrar y aburrirme el pensamiento, te escucho en muchas de las canciones que más quiero como nota principal, siempre te escucho.

Te siento cuando entras por la puerta y por mis poros hasta dentro donde lato sin parar, te siento cuando estoy contento y el tiempo pasa lento, contigo siempre es mi mejor momento y te entiendo cuando hablas sin hablar, te siento cuando me duermo y cuando despierto y te vuelvo a recordar, te siento parecida a la alegría pero duras todo el día y yo siento que te quiero, sin escalas y en un viaje sin regreso, intenso y tocando hueso te siento, sintiendo que me vuelves creativo, me regalas un motivo por segundo cuando estás conmigo…te siento, luna que respira, mujer de plata que me mira…siempre te siento.