Carta a la Luna 340 – Ausente y aquí

Rompí el cristal, me quedé ciego
entró algo más que el viento y vi de nuevo

La lanza aprieta el costado
y este barco a naufragado en el pasado

El exceso infiltrado por las venas
el tiempo estrecho abrazado a mi cabeza

La verdad tan embustera
la careta está contenta y está de fiesta

El amor dosificado por semanas
enfermedad y el buen veneno que te sana

Astronauta alter ego confundido
un tipo de Marte que aquí murió de frío

El adiós pegando fuerte
no es cuestión de despedirse…
si preferiste ausente, estando siempre.

Carta a la Luna 57 – Viaje Lunar, día 5

Parece que te extraño, porque anoche soñé que regresabas a tu espacio,

de ese viaje espacial por las costas donde el gobernante es solar,

no estabas muy morena, pero que contenta…y no podía dejarte de mirar.

Seguro que te extraño, aunque a veces crea que me engaño,

escribiéndote sentado en una estrella en el patio de tu casa,

practicando la sonrisa, confiando saber mantenerme sentado

cuando al fin entres por la puerta y aterrices a mi lado…

Mis ojos te extrañan pero mi corazón te regresa cada mañana,

mis manos escriben contentas con la tinta de tu recuerdo en mi vida,

sigues impulsando los latidos de este astronauta que te adora…

sigues siendo, sin estar aquí, el mejor momento de cada día.