Carta a la Luna 219 – Sin ti sabe a nada

Te doy todo lo que llevo, tienes lo que guardo, lo que abrigo conmigo que no sienta el frío, que sienta la suerte de estar contigo, crezco siempre que me miras, si no estás, el abismo y la caída, tengo sólo noche, sin ti ya no hay alba, tengo de todo y sin ti sabe a nada.

Te regalo esto que traigo, tienes lo que escribo, lo que llevo en el pecho, también sus latidos, todo eso que me hace estar vivo, fuego inmediato cuando haces contacto, si no estás, me cierro y me apago, tengo sólo noche, sin ti ya no hay alba, tengo de todo y sin ti sabe a nada.

Te confieso mi adicción, tienes toda mi atención, ya no sueño más, estoy despierto, contemplando lo fugaz del tiempo, lo que siento es para ti, también mi universo, no te encuentro y otra vez, siento que me pierdo, tengo sólo noche, sin ti ya no hay alba, tengo de todo y sin ti sabe a nada.

Carta a la Luna 116 – En mi vida de repente

Tengo clavada en el costado la palabra enamorado, tengo menos vicios y un exceso de tu imagen cuando estoy soñando, tengo tanto en el tintero remojando, tengo un abrazo, un beso y un te quiero entrenando en un templo que fundó mi sentimiento, tengo un momento de resaca después de un pulso con tu mirada, tengo tu sonrisa dibujada y tantas ganas de besarla…tengo muchísima suerte, por tenerte en mi vida de repente.

Tengo seguro lo inseguro para ser exacto, tengo un segundo estirado al infinito y al silencio afinando una nota en mi oído, tengo un deseo bandido que quiere escapar contigo, tengo estas lineas que te escribo tiritando mientras trato de explicarme, tengo la alegría bien planchada y perfumada para cuando estoy contigo, tengo el corazón pegando saltos como un loco, si te digo que te adoro es decir poco…tengo muchísima suerte, por sentir todo esto de repente.

Tengo todas las mañanas decoradas de belleza, tengo un coffee-break todos los días junto a una princesa, junto a ti, tengo todo cuando estás cerca de mi, de algún modo fue por ti, que respiré y reviví…tengo en tus brazos un recuerdo caprichoso, tengo tu rostro en el iris de mis ojos, tengo en la memoria una tarde que no permite que me acobarde, tengo el tacto, si te toco en el espacio hago contacto y el universo entero se hace abstracto, sólo contigo está claro y ya no hay más…tengo muchísimo más, de lo que pude algún día imaginar.