Carta a la Luna 383 – Sin idea

Hay tanto que no sabes de mi
como el peso de mis pasos
haciéndose ligeros, por sordera
hay tanto, luna, que no ves desde allí
como el pecho abierto, ahora blindado
la verdad que ves como mentira
esa razón que no sé por qué, no confía
no viste que quedé sin aire un día
y no llegué latiendo a la noche
esa noche, que duró tanto
pero sigo aún andando
paso a paso, hasta el final
viendo todo terminar
yo empiezo un nuevo viaje
sin lugar para equipaje
si no puedes, si no quieres
si decides que no entiendes
todo bien, sin despedida
yo ya voy a la deriva y sin parar
sólo puedo continuar, viajando al sur
ya no busco, ya no sé dónde estás tu
es absurdo, pero sin embargo, es
siempre cuando todo se termina
ves más claro, ves la herida…

Carta a la Luna 105 – Tranquila

No te preocupes luna, todo va a estar bien al final,
nunca fuiste de ese planeta, siempre fuiste espacial,
yo daré de mi todo lo que te pueda dar, y sin dudar,
tu tranquila, que este tipo, para ti siempre va a estar.

No te asustes luna, mi cuerpo aguantará hasta llegar,
no tengo poderes, sólo lo que tú me puedas reflejar,
esa brisa de sonrisa y la magia de tus ojos al mirar,
tu tranquila y confía, te prometo que todo mejorará.

No pelees luna, contra la estrellas, yo me encargo de ellas,
sólo con el arma de las frases que me sueles inspirar,
desde que te conocí soy invencible en luna llena,
tu tranquila que las sombras, con tu luz no existen más.

No te escondas luna, eres lo mejor que he podido abrazar,
aunque lo dudes siempre insisto, te lo vuelvo a recordar,
si pudiera, te regalaría el sol para que nunca dejes de brillar,
tu tranquila, sólo respira, lo mejor está a punto de llegar.

Carta a la Luna 85 – Buenas noches

Que duermas bien, princesa que existe en la luna,
corazón de plata que alumbra el viaje en mi,
para que mañana llegues la primera con el alba
y te quedes por unas horas respirando conmigo aquí,
yo te quiero, también te espero y guardo un beso para ti.

Duerme bien y tranquila está noche luna preciosa,
yo estoy seguro que contigo y tú sonrisa soñaré,
por la mañana al despertar, ya te extrañaré,
y tendré ganas de encontrarte una y otra vez,
en una nave o en el espacio…siempre a mi lado te veré.

Buenas noches, en el país de las estrellas,
te leo un cuento para que duermas junto a ellas,
por la mañana, una canción y un café, o lo que quieras,
reírnos juntos, también mirarnos…sentirte cerca,
pero esta noche, en mi cabeza, estás conmigo y te diré:
cierra los ojos, confía en mi, no tengas miedo…me quedo aquí.

Carta a la Luna 66 – Happy Hour

El astronauta, perdido totalmente en los ojos de la luna, escribió ilusionado, durante una hora feliz, lo que el corazón le dictaba:

Dicen que ser rico es tener dinero o muchas posesiones materiales,

para mi ser rico es tenerte a mi lado, hacerme sentir enamorado,

mi riqueza es espiritual y desde tu energía, desde tu alegría,

eso es para mi tenerlo todo, tú eres lo mejor que me ha pasado.

Lo que tú me das, no se puede explicar, está fuera de este planeta,

soy adicto a tu sonrisa y no me quiero desenganchar jamás,

adoro esa brisa en tu risa, y esa fuerza impresionante al mirar.

Sólo soy un astronauta que sin aire va respirando de la magia de tu vida,

soy ese tipo terco que confía en las ganas del más pequeño de los “quizás”,

por fin ahora sé quererte de verdad y no pienso dar un sólo paso atrás.

Me encanta ese punto de locura y cuando brillas como te da la gana,

cuando siento que conectamos en un momento, sin decirnos nada,

ahora mismo tu luz viaja y se cuela hasta mi cama por la ventana,

iluminando y abrazando todos mis sueños hasta la mañana.

Carta a la luna 18 – Canción

El astronauta, nuevamente atrapado por una nube estelar con gases alucinógenos, que nublaban la vista y confundían la razón…pero él sigue al corazón y recordando algunas canciones que sonaron en su viaje, escribió:

Esta nube, me hace imaginar dragones, y a ti,

en un castillo de plata, perdida entre espejos…

donde mi reflejo te susurraba, “sólo respira”…voy hacia ti

no estoy tan lejos…

Debajo del uniforme llevo traje y corbata

para llevarte a bailar una noche sobre puentes

incendiados de ilusión.

Nada que perder y muchísimo que ganar…

como por arte de magia, resucitar si vienes o te vas

Prefiero besarte una vez, que beber del santo grial…

vivir para siempre sin ti, sería como dejar de respirar.

Confía Luna, confía…que al final todo va a estar bien…

mientras escucho a las estrellas cantar entre susurros,

como Marilyn Monroe…que se acabarán pronto estos días oscuros.

Yo sigo, lentamente, hacia ti, y lo haré a mi manera,

somos como dos extraños en la noche, que sienten conocerse

y no pueden dejar de mirarse, no pueden dejar de quererse.