Carta a la Luna 399 – Noche y final

Esta noche la ciudad se me perdió
la mirada de la luna enmudeció
somos sombras y el camino es azul
el final es el comienzo hacía el sur

Esta noche ruge el cielo sobre mi
el silencio ya no sabe que decir
somos ritos de una tribu social
el final y despedida, todo va a empezar…

Carta a la Luna 387 – Y yo

El cielo embiste la marea en sal
silencio triste, sólo quiere gritar
y somos sombras deseando brillar
un sueño extraño, sin poder despertar

Y yo me perderé, por esa ciudad
río por no llover, era un instante de sed

El bosque sopla, el camino no está
hojas de cera, lentamente caerán
y somos voces en el eco que va
una tormenta tras mi estrella fugaz

Y yo me encontraré, cuando no hay más
escribo en mi papel, era un mensaje sin piel

Carta a la Luna 378 – Hay

Hay, una caída, un pendiente
aprendí, a flotar en la corriente
hay, un espacio que no quiere
también hay algo nuevo, lo de siempre

Hay, un color que sabe mal
un motor rugiendo en la ciudad
hay, una chica alunizada
también hay una verdad, disfrazada

Hay, algo más porque hay menos
en la memoria, algo que no recuerdo
hay, un eclipse en mi ventana
también hay algo escondido, en la mirada

Hay, una sonrisa y despedida
nada que ver, donde antes siempre había
hay, un camino muerto de risa
también hay, algún golpe que no avisa…

Carta a la Luna 142 – Ojos,boca y manos

Ojos de fuego, lluvia tenue por mi rostro espacial, sal adicta a los sietes en mi traje, corazón rebelde de equipaje, con un grito que no escucho más, piel convicta en un tren de hielo, pies de adorno sin retorno, lo que quiero se perdió, lo que sueño se extinguió, ya no duermo pero aún escribo, aún puedo respirar.

Boca de viento, sabor a desierto en un beso espacial, desvaríos espontáneos sobre algo que no está, luz de luna me dejó con sed, sin una gota más para poder beber, gravedad que pesa, cuerpo de papel, exhalando lento no voy a correr, aprendí tal vez a esperar, ya no duermo pero aún escribo, aún puedo respirar.

Manos de hierro, papel infinito y ganas en espiral eterna, textos intermitentes a la luz de las presentes, estrellas susurrando un poco de luz, cometas despegando desde tu ciudad, moraleja desaprendida, para darle bienvenida a una nueva libertad, aprendí a despertar y ya no duermo, pero aún escribo, aún puedo respirar.

Carta a la Luna 96 – Viaje Lunar 2 – Día 9

Hoy por la mañana, rescaté desde un sueño en mi cama a tu sonrisa,
sigo por la ruta espacial escuchando todavía ese fondo musical de tu risa,
voy ligero de equipaje, disfrutando del paisaje, esta vez no tengo prisa,
voy cantando esas canciones, que cantamos en la nave algunos días,
te dibujo y te escribo, sin tenerte estás conmigo, siempre estás en mis latidos.

Hoy por la mañana desperté después de un sueño con tu mirada,
ojos como cantos de sirenas, sobre un puerto con estrellas varadas,
tengo esa manía loca de quererte hasta durmiendo…todo el tiempo,
hoy te vuelvo a imaginar y en el pecho oigo un grito que me pide libertad,
cuando estoy frente a tus ojos siento tanto que hasta me pongo a temblar.

Hoy por la tarde recordé que mañana es un lunes sin ti y se puso a diluviar,
tuve que correr con esta carta escondida y sentarme bajo el sol a descansar,
nunca fui muy bueno esperando, pero esperarte es una de mis cosas favoritas,
tuve las ideas atrapadas dentro de una roca y tú me regalaste dinamita,
una tarde, en esta ciudad, decidí soltar el planeta entero para poderte abrazar.