Carta a la Luna 317 – Hora soy

Mi viaje es un intento de retorno constante
las idas y vueltas del deseo hambriento
el enfoque opaco maquillado y delirante
mi casa universal y mi querido intento

Mi viaje tuvo causa en un instante prolongado
despertó una mañana y soñó, pero no durmió
un paisaje esmeralda y me había encontrado
unas manos, tinta y ganas, un sonido que estalló

Mi viaje agoniza y va contento hacia el final
ya no duelen estos pasos, ya no espero, ahora voy
abracé el corazón, aquí dejé lo racional
fui una brisa, una tormenta, un astronauta y ahora soy.

Carta a la Luna 232 – Hoy no estás aquí

No sé como me llamo, podría ser cualquiera, pero recuerdo tu belleza y sé que estoy enamorado, sé que cruzo el espacio, disfrazado de astronauta, sé también que me haces falta y que hoy no estás aquí.

No sé cual es mi historia, podría ser un espejismo, pero recuerdo tu sonrisa y sé por qué aún respiró, sé que te extrañan mis manos, sólo escriben para ti, sé también sobre mis ganas y que hoy no estás aquí.

No sé volver a casa, porque no tengo un lugar, pero contigo a mi lado cualquier sitio podría ser mi hogar, sé que escuecen las heridas, no las curan las mentiras, sé que tú eres mi verdad y que hoy no estás aquí.

Carta a la Luna 126 – Casa en el espacio

Ahora tengo casa en el espacio, tenía prisa pero ahora voy despacio, tenía muchas ganas de pegarle al espejo, ahora tengo las manos abiertas y el corazón contento, escribiendo para ti me perdí y me encontré por fin, ahora soy pasajero de un sueño donde tú eres primero y luego el resto del universo, volví a respirar, te quiero y no lo puedo cambiar.

Ahora tengo casa en cualquier sitio, ahora que ya no me saca nadie de quicio, tengo libres las ideas y nada me importa tanto, si, estoy contento y te recuerdo, hasta canto, ya no volverá a caer el llanto por desear y no tener, ahora soy heredero de un sueño donde puedo abrazarte y decirte que te quiero, incluso al respirar, es lo que siento y no lo puedo cambiar.

Ahora vuelo a la deriva mientras lejos tu me miras, o eso creo, yo me muevo en alegría primitiva simplemente indiferente a todo lo demás, saco pecho y me acuerdo de tu sonrisa, la belleza en mi cabeza instalada, regalando inspiración, me gustaría verte conmigo haciendo infinito cualquier momento, eres tanto para mi y sé que debo resistir o morir en el intento, porque eres lo que siento, aquí cerca y a lo lejos, incluso al respirar, simplemente no lo puedo cambiar.

Carta a la Luna 91 – Viaje Lunar 2 – Día 4

Sentado a tu lado y sin ti aquí fuera de tu casa en el espacio,
en un jardín lleno de estrellas aquí te espero junto a ellas,
te recuerdo al respirar de tu olor asociado con la brisa,
tu risa de estribillo en mi canción y tus manos al timón del corazón.

Sentado a tu lado y sin ti, escribiendo una carta en el espacio,
arriesgando con palabras y mis manos dirigidas por mi pecho,
te recuerdo cuando miro hacia arriba y algo brilla a lo lejos,
dedicándote este texto, este pretexto para decirte que te quiero.

Sentado a tu lado, si, contigo, siempre estas conmigo,
estoy seguro que el centro de la belleza está en tu ombligo,
te recuerdo y tengo inspiración, a mi alegría le has creado adicción,
la vida, desde que te conocí es sin duda alguna, muchísimo mejor.

Eres la mejor versión de cualquier canción, de la melodía de mi corazón que está de gira por tu continente espacial, en un concierto sideral de emoción y buena vibra con las ganas encendidas reflejándose en tu vida que me inspira y me mira mientras viajo, bajo el manto del espacio intentando ir despacio, a pesar de ese ritmo acelerado que recorre el corazón cuando te veo, o te imagino, o apareces oníricamente sin previo aviso, tienes todos los permisos para dar un paso en mi cabeza mientras duermo, mientras sueño con un beso y un “quizás” tatuado en la esperanza por llegar a alunizar en tu mirada, en los poros de tu piel plateada…pero ahora estoy sentado, esperando y observando en silencio, muy seguro de lo que estoy haciendo y de lo que digo cuando escribo o cuando te miro…nunca he sentido lo que siento cuando estoy contigo.

Carta a la Luna 76 (lado A) – Los planetas y las estrellas

Hoy te vi otra vez y pusiste mi universo al revés
y se cayeron los planetas y las estrellas,
ya no quiero ocultarme bajo el miedo,
ya no temo escribirte que te quiero.

Hoy volviste a mi lado y sentí el magnetismo en el costado
y explotaron los planetas y las estrellas,
ya no puedo inventar que no lo siento,
ya no quiero evitar el sentimiento.

Hoy te volví a ver y creí enloquecer sólo con ver tu mirada
y se iluminaron los planetas y las estrellas,
ya no puedo regresar a esa casa, que se agrieta,
ya no quiero escapar sobre un cometa.

Hoy te vi y casi me muero pero me siento como nuevo, como el primero que recorre este camino con tu luz como destino y te digo otra vez cuanto te quiero y que te espero aquí flotando en un mar oscuro y estrellado voy nadando y estoy cantando, con los labios vencidos por el frío tu canción hizo de abrigo y se quedó conmigo, con este astronauta que te escribe y que a veces te habla y no se cansa, no se rinde, lo que llevo dentro no se extingue y siempre te distingue sonriendo allí a lo lejos..aquí en mis sueños.

Carta a la Luna 58 – Viaje Lunar, día 6

El espacio entre tu y yo, entre un lápiz y un papel,

entre el hoy y el ayer,

sigo aquí sujetando fuerte la ilusión, sin nada que esconder,

y absolutamente nada que perder,

sólo soy un tipo en un traje de astronauta viajando en la galaxia,

porque simplemente de ti me enamoré.

El aire entre tu piel y la mía, los kilómetros de distancia

entre mis noches y tus días,

sigo aquí sujetando al corazón encerrado en mi pecho,

y deseando que siempre sonrías,

sólo soy un tipo soñador que le escribe todos los días a la luna

para darle un poco de alegría.

El dilema entre los dos se quedó allí atrapado en el pasado,

ahora sólo se quererte,

las estrellas se apagan para que encuentre tu mirada

y te tenga sin tenerte,

sólo quisiera decirte dos palabras y cogerte de la mano

para nunca más perderte.

Lo que siento es más grande que todo lo que viví hasta el momento

y te aseguro que no miento,

sigo fuera de tu casa, sentado en una roca recordándote

y perdiendo el aliento,

sólo soy un ser humano, no estaré aquí por siempre

pero por ti haré el intento…