Carta a la Luna 351 – Cielo roto

El cielo rompió el cristal y el reflejo
a millones de kilómetros, me acerco
canto en fiebre, empujando cada paso
el oxígeno es terco, es tan escaso

El efecto de mis brazos se perdió
el sonido de mi boca caducó
este traje, aferrándose herido
el tiempo que gastamos sin sentido

Y mis manos, extrañando extrañas
los espejos rotos bajo las pestañas
estas cartas, como sombras pasajeras
las palabras, aún en ritmo por mis venas.

Carta a la Luna 323 – Poco sabor

El sabor del espacio ahora
es tan frágil, tan escaso
es más plano a cada paso
sabe un poco también a ti
sabe a ruido, a espejismo
el sabor de esta sombra
que me abraza y me devora
es primario y muy antiguo
sabe a falso, sabe a engaño
las estrellas espolvoreadas
y aún no sabe
no sabe a nada
el crujir de mis pisadas
sobre mi ultimo camino
traen al eco intrigado
si mi voz siguiera viva
si quisiera enfocarte
la canción se fue con ella
a sembrar en otro valle
el desierto de las penas
lo dejé a punto de lluvia
mis dibujos y mis manos
mi sonrisa verdadera
la mirada gritó tanto
pero se usa la cabeza
para hablar de sentimientos
y que pena
que condena
al del centro le usamos para cuentos
como acento en una frase
un tatuaje, un poema, un anclaje
corazón es el reflejo
de lo que llevamos dentro
sólo un nombre
un motor representante
somos vida y somos muerte
somos también algo de suerte
y somos magia
no un traje, unos zapatos
o una máscara
para siempre o sólo un rato
la apariencia es la demencia
el reflejo accidentado
de un modelo obligado
astronauta o sólo un tipo
o algún tipo de astronauta
un intento, un regalo
sin ningún destinatario
voy mejor y voy helado
aún escribo, a veces canto
ya no espero, ya no extraño
queda poco y será un año.

Carta a la luna 294 – Todo bien

Todo bien, digo que si
siento esto y vuelve a mi
soy y vuelo en picada
ya por fin no pienso en nada
aún vestido de astronauta.

Todo nace y llega al fin
o quizás va a repetir
voy y vengo sin aliento
este cuento se acabó
o tal vez algo empezó.

Todo surge desde abajo
hace días que no canto
desde dentro, desde aquí
es más libre el sentimiento
viaja lento ahora en mi.

Todo es polvo en el viento
somos llamas del incendio
asumimos sin sustento
y perdemos tanto tiempo
ahora abrazo lo que tengo
cada día vivo y muero
soy eterno a momentos.

Carta a la Luna 198 – Te quiero

Quisiera decir lo que escribo, ganarle al tiempo y seguir vivo, ahora se acerca la locura y tú te fuiste con la cura, tengo un beso amarrado al corazón y aprieta tanto, tengo abrazos para ti aún guardados, te extraño y no sabes cuanto, creo oírte cuando canto, quiero alcanzarte y te quiero tanto…

Quisiera que ya no me duela, que el frío se quede por fuera, volverte a mirar y navegar por tu marea, tengo un conflicto con el aire, que ya no quiere alimentarme, tengo canciones que me suenan a tu nombre, tengo sin ti mucho vacío, yo me quedé y tú te has ido, quiero un motivo y te quiero tanto…

Quisiera seguir siendo artista, pero sin musa a la vista, la inspiración huele a traición y no sé yo, tengo el espacio sin estrellas, tengo cometas sin estela, un sentimiento que me declaró la guerra, tengo sin ti poco de mi, no sé porque no estás aquí, quiero encontrarte y te quiero tanto…

Carta a la Luna 156 – Sin soñar

Bajo la lluvia del espacio sigo viajando inundado, desprendiéndome del llanto, aullando cuando canto, voy saltando entre planetas y esquivando los cometas, rompo el filtro en mis palabras, escribiendo sin frenarlas, si no duermo es que no tengo ganas de soñar.

Bajo los mares espaciales la corriente me perdió, divorciado hasta del aire un latido respiró, voy mirando las estrellas maquilladas de azul, grito y no escucho nada, me disuelvo con el agua…y la sal, si no estás, no hay final, si no duermo es que no tengo ganas de soñar.

Bajo cascadas espaciales me podría ahogar, recordando una sonrisa, princesa lunar, voy nadando en el espacio, sin parar a descansar, perdí la orilla, el orgullo y la razón, sólo llevo para ti mi corazón y nada más, si no duermo es que no tengo ganas de soñar.

Carta a la Luna 77 – Te llevo

Te llevo a mi lado, como un sueño recurrente,
entre abrazos y un beso, repitiéndose en mi mente,
llevo el tacto de tus manos y al miedo inconsciente.

Te llevo a mi lado, viajo ligero y muy enamorado,
encendiendo el motor que antes llevaba congelado,
llevo tu sonrisa como un pin en la camisa atravesado.

Te llevo a mi lado y a pesar de todo no estoy sólo,
voy por tu sendero escribiendo y perdiéndome en tus ojos,
llevo cada instante de tu vida y tu alegría es mi tesoro.

Te llevo a mi lado por las tardes cuando arde el corazón,
cuando lo que siento afirma que te quiero más allá de la razón,
llevo el fuego de un segundo en tus labios y eso no es ficción.

Te llevó siempre al lado, bien pegada al costado, a la izquierda de mi pecho explorando y encontrando que te quiero como no pensé que podría hacerlo algún día y todavía me sorprendo, cuando entiendo y me centro en el sentimiento que convive con mis sueños y la esperanza de encontrarte dormida y tranquila, para despertarte con un beso.

Yo te llevó y estoy contento a pesar de estar lejos porque veo tu reflejo en mis manos cuando escribo, cuando canto y cuando me siento en un banco y decido confiar en el milagro de verte pasar y que te sientes a mi lado, después de conversar, robarte un “quizás”, llevarte de la mano a mirar esas estrellas bellas que a tu lado son pequeñas y decirte al final lo que ya sabes, lo que callo y no digo, pero escribo y lo hago con detalle…hoy te repito que te quiero, otra vez, no me muevo del camino, yo aquí sigo y no me rindo, no me rindo…

Carta a la Luna 47 – Tengo

El astronauta, ve por fin la salida a aquel desvío espacial…poco a poco ve luz asomarse y pintar el papel dónde escribe otra vez:

Tengo un momento espacial al día para ti, todos los días,

tengo ese problema bendito de no querer dar marcha atrás,

tengo un viaje por el espacio inmortal, y yo soy el capitán.

Tengo una mañana cada día para cargar la batería,

tengo una confianza ciega en la canción de tu sonrisa,

tengo un sueño que se muere por poder ser realidad.

Tengo tiempo y tengo aire, tengo un abrazo de equipaje,

tengo el latido completo y curado de cualquier espanto,

tengo mis manos trabajando horas extra mientras canto.

 

Tengo el golpe aún marcado, el que me hizo revivir,

tengo la esperanza en carne viva y me hace sonreír,

tengo corazón contento y fue mucho gracias a ti…

por eso querida luna, este astronauta va a seguir.

Carta a la Luna 38 – Viaje

El astronauta lanza una carta más, confiando que el espacio la haga llegar a los ojos de la Luna…hoy es la número 38 y su corazón late igual de fuerte y un poco más, que la primera vez que escribió para ella…El espacio parece turbio y calcula que éste clima le acompañe una semana…pero no siente miedo, esta vez viaja con calma…

 

Hay momentos en los que te siento al lado mío, siempre te llevo conmigo,

los recuerdos de ti son como tatuajes en mis sentidos…

hoy viajo por un camino nebuloso pero contento, tu sonrisa la llevo dentro.

Llevo conmigo tu alegría como único equipaje y mis latidos en aumento,

la suerte de poder decirte lo que siento,

desde que te encontré, sin haberte buscado…

ahora parece que viajo sólo pero la verdad, nunca estuve mejor acompañado.

Hoy me despido sólo por un rato, pero me llevo tus canciones que ahora canto,

tú mañana cantaras en un concierto estelar, serás feliz y eso me gusta tanto…

hoy que viajo, sólo quería decirte que me haces bien…no sabes cuánto…

Carta a la Luna 32

Cruzo un campo de asteroides, pero ya sin miedo, voy contento

y siempre estas ahí luna, ese hecho no puede cambiar, 

ahora eres muchas canciones que conozco y llevo en este viaje

y ese es todo mi equipaje, eso mis ganas por arriesgarme y vivir

estoy muy bien ahora, esquivando algunas rocas, por fin siento paz.

Es muy lindo ver mis manos escribiéndote a la luz de tu mirar desde lo alto,

me gusta hacerlo mientras canto junto a una música cómplice y que amo,

sé que es corta la vida, pero que bueno es poder así vivirla,

con un motivo incendiándome el pecho de emoción cada día.

Esta revolución cósmica en mi interior, me mantiene queriendo ser mejor

estas ganas de energía lunar, me mantienen sonriendo por lo que me das

tengo todavía mi vida y este camino infinito por tus senderos de estrellas

dónde por fin me verás con claridad,

ofreciendo mi corazón  y absolutamente nada más.