Carta a la Luna 167 – A veces, confieso

A veces creo que prefiero no saber, a la mentira en la verdad, prefiero tu sonrisa en mi mente, o si aparece de repente, prefiero nada seguro, prefiero casualidad, y las miradas desde dentro, la palabra desde el pecho, prefiero encontrarte o morir en el intento, prefiero escribirte en cada carta lo que siento y aunque lejos, quererte de verdad.

A veces siento que no llego, pero sigo respirando, a veces creo que voy cantando y el viaje es aún mejor, siento algo por dentro, todo el día está latiendo al compás de esa canción, siento que no cabe el corazón, siento que a veces no puedo, pero te observo, me pongo a escribirte en cada carta lo que soy y lo que eres para mi, todo lo que tengo aquí lo doy.

A veces creo que me prefiero perder en tus corrientes estelares, contarte los lunares para no perder el juicio, esto no es un sacrificio, esto es absoluta libertad, porque prefiero apagarme en tú soplido, que incendiarme en el desquicio del olvido personal, es que prefiero, sin dudar, un sólo momento en tú mirada, sumergido en la galaxia, que tenerlo todo en mi mundo y no tener nada de nada, prefiero escribirte y dedicarte cada día…un momento de mi vida espacial.

Carta a la Luna 160 – Eres tú quien me inspira a escribir

A pesar del galope del tiempo sobre la piel, el miedo se perdió y ya no puede volver, el viento que arrasó, ahora sólo es brisa, la musa en tú sonrisa, las estrellas por fin enamoradas y cantando para ti, eres tú quien me inspira a escribir, pero tal vez nunca te pueda describir.

A pesar del abrazo siempre helado del vacío, tú canción venció al frío, el corazón que se rompió, ahora le pone ritmo a mi viaje, tengo todo el equipaje necesario en tú mirada, eso basta para mi, eres tú quien me inspira a escribir, pero tal vez nunca te pueda describir.

A pesar del zarpazo certero de las penas, otra vez se me incendiaron de color todas las venas, el traje de astronauta es resistente, puede ser que dure para siempre, eres un poema cuando entras por mis ojos, en los tuyos una tarde me perdí, eres tú quien me inspira, pero tal vez nunca te pueda describir.

Carta a la Luna 138 – Nadie antes como tú

Tú sabes la verdad, llevo una década más que tú dando vueltas por este valle azul, quiero dejar claro que nadie antes como tú me sucedió, aprendí a querer, a dar y al infinito esperar…nadie antes como tú.

Tú tienes que confiar, llevo más tiempo que tú cantando en este lugar azul, quiero querer, aprendí a quererte para en el espacio hoy, de vista perderte, no se dónde estás, tal vez te vuelva a encontrar…nadie antes como tú.

Tú tienes que comprender, estoy hecho de hueso y piel, me puedo echar a perder con tanto frío, no me puedo conservar si dejo de palpitar, todavía sé escribir cartas para ti, si quieres leerme…nadie antes como tú.

Carta a la Luna 128 – ¿Dónde?

El astronauta parpadeó, una nube espacial mareó el norte del compás natural en su camino estelar…y de repente perdió de vista a la luna, acostumbrado a la suerte de poder verla a diario, estos días extraños le juegan malas pasadas…él sigue escribiendo, él sigue sintiendo….tal vez hoy la vuelva a ver, tal vez no.

Ahora viajo solo acompañado de todo y de nada, el universo no se levantó de la cama y bosteza estrellas cada medio minuto, no necesito refugio, me quedo expuesto y así estoy bien y hasta contento, sin nada que esconder y sin perderme de mi propia vida, flotando conmigo a la deriva y con el corazón incendiado, el calor por mis venas, muy lejos las penas…y dónde estas tú?

Ahora sueño solo y sueño contigo seguido, tengo la enfermedad de tu sonrisa de capitán de mis latidos, tan fuertes que hasta el pecho se me ha partido, me quedo un rato en silencio sin querer entender lo que no entiendo, simplemente sonriendo y let it be, todo cambió desde que te conocí y sigue cambiando y es así, el corazón siempre pateando, yo siempre cantando…y dónde estás tú?

Ahora quiero tanto, arde tanto, espero tanto y no hago más el tonto, estoy creando y escribiendo gracias a tu regalo, estoy atento al golpe de la idea empezando en tu recuerdo, yo me acuerdo y lo siento todavía, nunca fue mentira o fue menos, aunque lejos no me alejo ni un momento, siempre empiezo el día abrazado a lo que me haces sentir, estoy aquí en el espacio y esta carta es para ti…dónde estas tú?

Carta a la Luna 88 – Viaje lunar 2 – Día 1

Este día es el primero, de tu viaje y mis ojos extrañando,
pero tengo al de dentro palpitando y recordándote tan bien,
la distancia sólo es de la piel y no del querer, tú estás conmigo
no se tuerce el camino y en mi cabeza todavía te puedo ver,
y me acerco muy despacio, bella mujer en el espacio,
debajo de una estrella sueño con ese momento, cuando te vea aparecer.

Este día es el primero, de tu viaje y mis manos escribiéndolo,
pero tengo todavía fresco tu tacto en mis poros y tu voz cantando,
la distancia es un segundo y tú, mi tiempo, al infinito enamorando,
aquí sigo bien pegado a tu sonrisa dibujada en mi cabeza,
aquí sigo acorralado por la fuerza de tu efecto en mi naturaleza,
sentado en otra estrella sueño ese momento cuando irrumpa tu belleza.

Este día es el primero, de tu viaje y mis canciones en tus acordes,
siempre que no estás conmigo todo sufre el bautizo de tu nombre,
la distancia está tan cerca cuando quieres como te quiero yo, princesa,
aquí sigo encantado con la magia en mis oídos de tu risa,
aquí sigo con las huellas de tus dedos en alguna de mis camisas,
te mando un beso y un hasta luego luna preciosa, aquí te espero.

Carta a la Luna 55 – Viaje lunar, día 3

Sigo con esa emoción por dentro cada mañana antes de verte,

sigo extrañando esos abrazos dónde un día me perdí,

sigo viviendo enamorado y en un sueño por quererte,

y es que vivo alucinado, por todo lo que nace en ti.

Sigo con tu imagen en mis ojos aunque ahora no estés aquí,

sigo con esa canción en la cabeza que empezó desde tu risa,

con ese milagro en tu sonrisa, sucediendo siempre en mi.

Sigo aquí sentado entre estrellas escribiéndote unas líneas

para poder respirar…sigo aprendiendo de tu vida en silencio,

sigo entre tu cuerpo y mis mareas, flotando en el magnetismo…

sigo apostando lo que tengo por la suerte reflejada en tu mirar.

Hoy me senté frente a tu espacio y te juro que aún te puedo ver,

sonriendo y cantando, inspirándome una y otra vez,

donde sea que me encuentre tu conmigo vas, ahí estás…

donde sea que me pierda…siempre te vuelvo a encontrar.