Carta a la Luna 401 – Roto

La mirada renunció a todo
el dilema se ahogó en el lodo
con mis pasos caminando solo

Romperé este disfraz de astronauta
caeré desde el cielo, partiré el silencio

La sonrisa se volvió extraña
renunciando al corazón por nada
tras mis pasos la verdad descalza

Romperé este disfraz que se me apaga
caeré como un trueno, partiré el cielo…

Carta a la Luna 377 – Segundo perdido

Por un segundo, esto no hubiera sido
casi evito este paso hacía el vacío
y perdido, encontrándome conmigo
por un segundo, casi soy solo un tipo
abrazado a la inercia de aquel vicio
y perdido, desgastando el abrigo
por un segundo, casi apuesto al dolor
marchitando esa flor en el desierto
y perdido, arañando un espejismo
por un segundo, olvidé esta sonrisa
caminando triste sobre la cornisa
y perdido, con el viento de enemigo
por un segundo, descuidé al del espejo
mientras peinaba embobado otro reflejo
y perdido, observando solo al lado del camino
por un segundo, casi caigo en la trampa
de intentar mirar usando sólo la mirada
y perdido, porque así no se ve nada
por un segundo, casi pierdo algunas horas
un par de meses, perdón por la demora…

Carta a la Luna 363 – Peor el sol

Caminando por la noche y el espacio
apretando en las manos una carta
no me importa el final, porque tiene que llegar
y la luna ya no sale, por aquí no se ve a nadie
me robé un rato al sol, pero fue mucho peor
porque quema, pero no me da calor

Caminando paso a paso, muy despacio
me acompaña un recuerdo que no calla
la cordura es pesada, la dejé por ahí tirada
y la luna se ha marchado, ni un cuarto ha quedado
me robé un rato al sol, pero fue mucho peor
porque quema, pero no me da calor

Caminando, hace frío, no me paro
voy curado por haberme enfermado
las estrellas despertando, todo otra vez girando
y la luna está dormida, se olvidó la despedida
me robé un rato al sol, pero fue mucho peor
porque quema, pero no me da calor

Carta a la Luna 347 – Noches bajo el sol

Noches bajo el sol, a unos metros
arrastrando este traje, este secreto
desterrando a mi cabeza poco a poco
liberándome de todo, viajo solo

Noches bajo un rayo golpeando
desvistiéndome sin prisa, caminando
abrazando el corazón con mucha fuerza
disparando lo que siento con crudeza

Noches bajo el peso del océano
ahogado, pero sigo respirando
naufragando tan contento y sin remedio
desgastando el recuerdo con el tiempo.