Carta a la Luna 344 – Lugares de mi

Un café, aroma a soledad
un teatro y mascarás de sal
el camino, los paisajes del adiós
no se ve, si no es con el corazón

Un disfraz bajo el sol, todo ardió
un veneno camuflado de ese adulador
el destino, un placebo sin motor
quise tanto, pero nadie lo apreció

Una orilla y la caída del dolor
un recuerdo que partió y no volvió
el desastre que la mente dirigió
escribirle a la luna, siempre fue mejor…

Carta a la Luna 292 – Restos aquí arriba

Un café que sepa a despedida
una frase que nunca se atrevió
la mentira de aquello que creía
la sonrisa que todo lo cambió
el remedio y promesa en la caída
la indiferencia que todo desgastó
el después del golpe del silencio
el momento, que juro, fue verdad
el dilema de un abrazo individual
el final que nunca acabará
al vacío tengo unas palabras
pero sé, tienen que caducar
por mirarte tuve que internarme
una noche en un bosque espacial
el que escribe, late un poco menos
y mis manos se quieren jubilar
estoy listo para perder el juicio
estoy listo para dormir en paz
tengo el tiempo pidiéndome la hora
un recuerdo que ahora me olvidó
tengo tanto que ahora no respira
y el resto, se fue y no me avisó.

Carta a la Luna 174 – Después de la vida

Después del deseo en una estrella, después de la tormenta y la marea, después de mis manos y mil cartas, después de vestirme de astronauta, después de un beso en la memoria, después del final de mis historias, después de mi derrota y mi victoria, después de todo lo que  yo viva, siempre estarás tú.

Después del milagro del amor, después de los golpes del dolor, después de cruzar todo el espacio, después de aprender a ir despacio, después de tú sonrisa y su efecto, después de mi huída y tú regreso, después de mis noches y tus días, después de todo lo que yo viva, siempre estarás tú.

Después de decirte que te quiero, después de vivir, por ti me muero, después de un café y un té rojo, después de la vida y sus antojos, después de un abrazo justiciero, después de escribir por ti de nuevo, después de un dibujo enmarcado, después de todo lo que ha pasado, después siempre es antes porque vuelves, después de todo eres la luna, después de ti no existe ninguna, después de todo lo que yo viva, siempre estarás tú.

Carta a la Luna 162 – Hasta mañana

Buenas noches, mañana un poco de luz bajo la lluvia, un café y la aventura de tus ojos otra vez, esa sonrisa que envidian hasta las musas, esa que aún no logro describir muy bien, el instante exacto en que te vea aparecer…hasta mañana y que duermas bien.

Buenas noches, mañana una canción con cada paso de tus pies, unas palabras y unas risas otra vez, esa mirada verde que me encuentra y me pierde, esa que inspira cada una de mis cartas…hasta mañana y que duermas bien.

Buenas noches, mañana llegará otra vez la bienvenida, a tu energía y a tú vida, a ese momento que en el tiempo estiras y no sabe terminar, aunque sea sólo un segundo, cuando apareces se detiene el mundo y el reloj tira la toalla…hasta mañana y que duermas bien.

Carta a la Luna 119 – Desde Marte

Este martes, desde Marte escribo esto, siempre quiero abrazarte pero sé que no es momento, siento el comportamiento, porque sé que ésta vez no es sobre mí, porque sé que aunque me muera por ti…lo primero eres tú, quiero hacerte muy feliz.

Este martes diferente, la nave loca como siempre, quiero invitarte a un paseo o un café, no se trata de mi en éste momento, ahora entiendo, te sonrío y lo siento, porque sé que aunque me muera por ti…me voy a sentar en Marte a quererte desde aquí.

Este martes quiero ayudarte pero a veces soy muy bestia, lo que siento es como un niño dando golpes en la puerta, al final lo comprendo, cada vez soy menos lento, porque sé que aunque me muera por ti…tu alegría para mi es lo primero.

Este martes, no te embarques y descansa, toma aire, ten confianza, yo siempre haré lo que pueda por hacerte sonreír, con dinero o sin dinero, despierto o en un sueño, aunque sienta que no puedo resistir…te prometo que siempre estaré para ti.

Carta a la Luna 85 – Buenas noches

Que duermas bien, princesa que existe en la luna,
corazón de plata que alumbra el viaje en mi,
para que mañana llegues la primera con el alba
y te quedes por unas horas respirando conmigo aquí,
yo te quiero, también te espero y guardo un beso para ti.

Duerme bien y tranquila está noche luna preciosa,
yo estoy seguro que contigo y tú sonrisa soñaré,
por la mañana al despertar, ya te extrañaré,
y tendré ganas de encontrarte una y otra vez,
en una nave o en el espacio…siempre a mi lado te veré.

Buenas noches, en el país de las estrellas,
te leo un cuento para que duermas junto a ellas,
por la mañana, una canción y un café, o lo que quieras,
reírnos juntos, también mirarnos…sentirte cerca,
pero esta noche, en mi cabeza, estás conmigo y te diré:
cierra los ojos, confía en mi, no tengas miedo…me quedo aquí.

Carta a la Luna 82 – Lado A (Si es así)

Este día el astronauta sintió la necesidad de enviar dos cartas para la luna, una por el día y la segunda por la noche…soñó con ella y despertó inspirado…incluso un poco más enamorado…

Si te gusto, brilla hoy un poco más,
si te disgusto deja ya de iluminar,
si lo que escribo te enamora un poco el corazón,
si entiendes cuando digo lo que siento poniendo una canción…dímelo.

Si te gusta ese tatuaje en el dedo cada mañana,
si tienes las mismas ganas por el HH cada día de la semana,
si te gusta el viaje del café y un dibujo en un trozo de papel…dímelo.

Si esperas que aparezca yo también en el espacio,
si tus mañanas este año son mejores a mi lado,
si te gusta mi sonrisa o alguna de mis camisas…dímelo.

Si te digo que te quiero y que eres mi motivo,
si te digo que por ti me muero es porque revivo,
si te cojo de la mano es para que sientas mis latidos
y si te escribo cada día es para que leas lo que a veces no digo…
si te digo que está mañana empezó bien es porque soñé contigo.

Carta a la Luna 62 – Viaje Lunar, día 10

Esta mañana por la ventana cantó el alba, dentro de un día vas a volver,

hoy fue el ensayo, mañana será un concierto cuando te vea aparecer,

hoy me bebí el segundo café que dejaste calentando sobre tu letra en un papel,

perdido un par de veces en una canción que repetía: “pero que bella mujer…”

Ahora te escribo y te recuerdo, para inspirarme siempre estás aquí,

junto a mis sueños, en mi sonrisa y hasta en la brisa, vives en mi,

la vida enseña y también te mata, por fin aprendo y quiero vivir…

no se explicarlo, solo abrazarlo, es un milagro quererte a ti.

Dentro de un cuento tal vez te abrace y te confiese que te extrañé,

que las mañanas se hicieron grises cuando te fuiste y yo me quedé,

hoy nada importa, todo lo apuesto, no tengo miedo y te quiero ver,

la vida es viaje, tú mi camino, estuve dormido, me sonreíste y desperté.