Carta a la Luna 394 – Como si nada

Como si nada, la noche cayó
apretando al sol bien al sur
llevando mañanas al revés
siempre hay un lado que no ves

Como si nada, se estrelló en mi ventana
una brisa con estrellas atrapadas
y tal vez, la luna sonriendo a lo lejos
mientras baila el mar con ella, sin saberlo…

Carta a la Luna 337 – Soñando al despertar

La herida era un fantasma
una frase ensayada, enyesada
este astronauta ahora parte
se rompe en olas sobre el mar
reúne un respiro para el final
la gravedad ahora pesa un poco más
las cartas que no llegan
de mi se olvidarán
que encierro puede ser la libertad
cuando sales a volar, pero sin alas
eres preso de la brisa en picada
en segundos eres nada y aceleras
apretando el corazón
mientras sientes que no llegas
pero ya no eres, eras
golpeaste otro paisaje
te adueñaste de un instante
hombre del espacio
duérmete despacio y sueña
sueña al despertar.

Carta a la Luna 332 – Pasos de ida

Las estrellas en el suelo
claroscuro y silencio
el papel besó mis manos
germinando, apretando
desquiciando la caída
desde el norte, despedida
late fuerte alguna herida
aparece, en mi camisa
voy por tierra desde arriba
este pecho, no respira
me contiene con la brisa
paso a paso y la cornisa
el camino está hambriento
y yo sigo, ya no espero
y no miro, no me vuelvo…

Carta a la Luna 317 – Hora soy

Mi viaje es un intento de retorno constante
las idas y vueltas del deseo hambriento
el enfoque opaco maquillado y delirante
mi casa universal y mi querido intento

Mi viaje tuvo causa en un instante prolongado
despertó una mañana y soñó, pero no durmió
un paisaje esmeralda y me había encontrado
unas manos, tinta y ganas, un sonido que estalló

Mi viaje agoniza y va contento hacia el final
ya no duelen estos pasos, ya no espero, ahora voy
abracé el corazón, aquí dejé lo racional
fui una brisa, una tormenta, un astronauta y ahora soy.

Carta a la Luna 295 – Saliendo del bosque

De paseo por el bosque
de enfermero por la herida
abrazando la caída
desprendiéndome del norte
de paseo por la vida
los rumores son más fuertes
llega pronto mi salida
estoy listo, estoy presente
humedezco los recuerdos
de rodillas en la orilla
veo extraño mi reflejo
sonriéndome ajeno
pero vuelve a besarme
esa brisa inventada
melodía en la nada
ahora vuelvo a recorrer
el espacio y tal vez
sea eterno sin querer
o sea mi última vez
una luz entre las sombras
desconcierto sin demora
abro bien el corazón
voy cerrando la razón.

Carta a la Luna 189 – Poder llegar

Mis brazos alrededor de la luna, de ti, o de ninguna, alrededor de un sueño, desperté, mis ojos sumergidos en los tuyos, se apaga todo el ruido y flotando sin pensar, en tu sonido espacial, imaginé llegar, una noche, conectado a una estrella, enchufado a tu belleza lunar, el deseo a mi vida fugaz siempre fue, resistir y poder llegar.

Mi mente de repente, ya no sirve, el pecho me advierte, que soy libre quisiera abrazarte otra vez, quisiera acercarme y poder decirte que te quiero, decirte que te espero, me muevo ahora ya sin parar, ahora mismo, si muero me da igual, siempre me vuelves a reanimar, cuando te siento, aunque no estás, sabré resistir y espero poder llegar.

Mis manos dibujando tu sonrisa, mis poros respirando de tu brisa, quisiera tanto y me vuelvo a olvidar, entiendo que ahora sé caminar, paso a paso, ahora tengo claro que no hay descanso, por ti me alejé de la falsa seguridad, salté a el espacio en un viaje final, sin regreso, porque me gusta hasta tu forma de parpadear…espero resistir y tal vez, un día, poder llegar.

Carta a la Luna 175 – En ti

En tus ojos una mañana me perdí, me dejé llevar y vi lo que había ahí, en tus ojos, filtros verdes de energía y tu verdad, en tus ojos una historia que no puede terminar, en tus ojos, ilusión y un par de musas mirando por el cristal, en tus ojos me olvidé de respirar.

En tus manos una tarde me encontré, me dejé llevar y aprendí a confiar, en tus manos un tatuaje artificial y yo tu artista personal, en tus manos el calor cuando empezaba a tiritar, en tus manos el universo en un segundo cuando te pude tocar, en tus manos es más fácil respirar.

En tu boca una sonrisa especial, una curva imposible de olvidar, en tu boca se detiene hasta el tiempo y un momento supera la eternidad, en tu boca un concierto de tu risa, esa magia en la brisa cuando te pones a hablar, en tu boca, sólo un beso es un incendio espacial, en tu boca no hace falta respirar.

Carta a la Luna 163 – Por la mañana junto al alba

Por la mañana junto al alba, otra vez eran tus pies, otra vez era tú piel y tú sonrisa de papel con esa curva dibujada, esa mirada donde aterriza la mía y se detienen, mientras estalla el reloj, ahí está todo mejor y no entiendo, casi no pesa más el cuerpo, sólo existe lo que siento, un momento estirado al infinito y elijo escribirte una vez más, no sé bien que pasará, pero sé que me haces bien.

Por la mañana junto al alba, otra vez tu risa, esos tambores ensayando en el pecho, otra vez esa manera de mover cada palabra en el aire de tu boca, la coherencia casi loca y yo no quiero entender, será lo que tenga que ser, cerré los ojos pero aún te podía ver, sólo respiro de tu brisa en el espacio, las estrellas atenuándose despacio, no sé bien que pasará, pero sé que me haces bien.

Por la mañana junto al alba, otra vez contigo, hacia frío pero sobraba el abrigo, otra vez esa inspiración como un tsunami en mis mares, otra vez toda mi atención sobre tú vida, no quedan puertas de salida, sólo muchas de bienvenida, cada oración sonaba como una sinfonía, como un himno a la alegría yo estaba feliz, todo esto explica algo de mi, no sé bien que pasará, pero sé que me haces bien.

Carta a la Luna 150 – Acompañando al corazón

Las rutas del espacio gritan sólo en silencio, no me detengo ni un momento, ya no duermo y no contengo la palabra al escribir, sólo siento y estoy contento porque si, estoy despierto para mi, parece que no hay nada junto a mi en este mapa, no te preocupes por eso, va conmigo todo el universo…viajo solo, acompañando al corazón.

Las grutas en los mares espaciales me protegen, para poderte escribir algo de mi, de este viaje interminable y lo difícil que fue a veces aquí, pero si dolió también aprendí, ahora siento la sonrisa, que hace eco en la brisa, sabes que estás conmigo, hace frío pero no hace falta abrigo…viajo solo, acompañando al corazón.

Las multas acumuladas fueron pagadas, el equipaje era inútil en este viaje y lo perdí, cada palabra, una mirada por la ventana y soy feliz, se aburrió de mi el tiempo y se fugó con mi reloj, una canción y todo está mucho mejor, me gustó esta semana y nadie sabe que será mañana…viajo solo, acompañando al corazón.