Carta a la Luna 387 – Y yo

El cielo embiste la marea en sal
silencio triste, sólo quiere gritar
y somos sombras deseando brillar
un sueño extraño, sin poder despertar

Y yo me perderé, por esa ciudad
río por no llover, era un instante de sed

El bosque sopla, el camino no está
hojas de cera, lentamente caerán
y somos voces en el eco que va
una tormenta tras mi estrella fugaz

Y yo me encontraré, cuando no hay más
escribo en mi papel, era un mensaje sin piel

Carta a la Luna 170 – Creo que

Caminando sin pisar, como flotando en alta mar, con el pecho a la deriva y cerrando mis salidas, respirando aire artificial, tras cada latido un mensaje subliminal, me perdí en la oscuridad llena de estrellas, pero todo el tiempo me vuelvo a encontrar, creo que te vi brillar…

No tengo nada más, que tu sonrisa envuelta con mi verdad, para mi enfermedad, no existe piedad, tras cada ruido cuando el frío pega en el oído, vuelves tu como una canción, vuelve el sol a darme calor, todo el tiempo me vuelvo a despertar, creo que te oí cantar…

Vine abrazando mi propio corazón, vine y dejé lejos la razón, no tengo más armas que mis manos y un papel, ya no tengo el lienzo de tu piel, no esperé tener que aprender, todos los días a incendiarme y luego renacer, porque no duermo, sigo despierto, porque lo siento, no me rendiré…

Carta a la luna 106 – Bosque espacial (nave otra vez)

El astronauta, hoy volvió a ver la luna llena a lo lejos, recordó entonces aquel sentimiento que sólo dormía, y que ahora despierta al verla aparecer, sin darse cuenta, entró mientras escribía, a un bosque estelar, diferente a los demás, pero que sin problemas, bajo la luz infinita de la luna, lograría atravesar:

Hermosa luna espacial, en un bosque lleno de estrellas,
voy flotando, voy buscando algún rastro entre ellas,
si me pierdo, yo me encuentro nada malo podría pasar,
solo siento y me muevo por instinto, es distinto este lugar.

Ahora pierdo en el juego del camino al andar, difícil respirar,
voy soñando por momentos que te vuelvo a encontrar,
si me pierdo, estoy seguro en un rato al fin podré escapar,
solo siento que el silencio sabe a hielo, es distinto este lugar.

Ahora ya no busco, encuentro el modo de este bosque atravesar,
esperando a tu luz sobre mi casco y en mis ojos poderte reflejar,
si me pierdo, ya lo siento, pero tal vez me tengas que buscar,
si apareces a lo lejos me podré guiar, mientras tú no dejes de brillar.

Carta a la Luna 105 – Tranquila

No te preocupes luna, todo va a estar bien al final,
nunca fuiste de ese planeta, siempre fuiste espacial,
yo daré de mi todo lo que te pueda dar, y sin dudar,
tu tranquila, que este tipo, para ti siempre va a estar.

No te asustes luna, mi cuerpo aguantará hasta llegar,
no tengo poderes, sólo lo que tú me puedas reflejar,
esa brisa de sonrisa y la magia de tus ojos al mirar,
tu tranquila y confía, te prometo que todo mejorará.

No pelees luna, contra la estrellas, yo me encargo de ellas,
sólo con el arma de las frases que me sueles inspirar,
desde que te conocí soy invencible en luna llena,
tu tranquila que las sombras, con tu luz no existen más.

No te escondas luna, eres lo mejor que he podido abrazar,
aunque lo dudes siempre insisto, te lo vuelvo a recordar,
si pudiera, te regalaría el sol para que nunca dejes de brillar,
tu tranquila, sólo respira, lo mejor está a punto de llegar.

Carta a la Luna 83 – Hoy más y mejor

El astronauta, por la mañana, sintió hablar con la luna, comunicándose a miles de kilómetros, desde su mente y haciendo escala en el corazón…le propuso algo para el futuro…y ella aceptó. Entonces, por fin, tomó un lápiz y escribió:

Esta mañana fue mejor que otras, ese viernes fue el mejor,
esta mañana no existía el reloj y éramos sólo tu y yo,
y se nos pasó en un segundo y no trabajamos, pero hablamos
y nos entendimos…te quiero mujer, hoy más y mejor que ayer.

Esta semana será la mejor y la próxima lo será también,
desde mi ventana te veo brillar y mañana te volveré a ver,
y se nos pasó la mañana, cruzamos miradas, te siento en la piel
los dos conectados…te quiero mujer, hoy más y mejor que ayer.

Este momento, es siempre el mejor si estás junto a mi,
te escribo y te cuento lo mucho que quiero estar junto a ti,
y se nos pasó el infinito, quiero una historia contigo sin fin,
y poder abrazarnos…te quiero mujer, hoy más y mejor que ayer.

Carta a la Luna 50

El astronauta la vio, el corazón se incendió en calma, golpeando la puerta de sus ganas…escribió la carta número cincuenta:

Quiero ser sincero en esta carta y decir directamente que te quiero,

que revivo cada día cuando llegas aunque sienta que me muero,

hice un curso acelerado de astronauta para andar por tu sendero.

Me enseñaste a salvarme de mi mismo y el poder de un abrazo,

ya no creo en el fracaso de dejar de respirar ni de perderme en el espacio,

tengo un concierto golpeando en el pecho sin parar por más de un año.

Quiero ser directo y decirte que me enamoro ocho veces por semana,

que me inspiras con tu vida palpitando a mi lado en las mañanas,

que importa si me apaga un soplido esta noche o me frenan en la aduana,

si al final ya habré vivido, y te llevo aquí conmigo, nada más me hace falta.

No consigo explicarte porque te siento tan fuerte en todo lo que hago,

tal vez no deba hacerlo sino simplemente dejar que fluya sin cuestionarlo,

aunque quisiera decir tanto, aprendí a callar, en el espacio no hay sonido,

por fin aprendí a dejar de gritar y por eso ahora te escribo.

Hoy hago el intento de decirte lo que siento sin llegar a molestar,

es muy intenso lo que llevo dentro, siempre en movimiento sin poder parar

pero sé, que es más fuerte mi deseo de verte feliz para que no pares de brillar,

luna, sé feliz…conmigo, sin mi, pero siempre: tú, contigo.

Carta a la Luna 34

En la oscuridad del espacio, iluminas para recordarme la belleza,

oculta en cada segundo de mi viaje y el pecho golpea con fuerza.

En la curva del final de tu sonrisa esta alojada la curiosidad de mi alegría,

al flotar entre estrellas silenciosas, es tu risa la música que me abriga.

En la punta de mis dedos, nace palabra a palabra, cada carta que me inspiras

te agradezco lo que significas para mi, escribiéndolo día a día.

En ésta inmensidad, tu creatividad y energía vibran, se expanden, déjalas volar

porque es ahí donde empieza tu propia alegría estelar que no deja de brillar

eres el instante más intenso expandido al infinito que éste astronauta

ha podido experimentar