Carta a la Luna 387 – Y yo

El cielo embiste la marea en sal
silencio triste, sólo quiere gritar
y somos sombras deseando brillar
un sueño extraño, sin poder despertar

Y yo me perderé, por esa ciudad
río por no llover, era un instante de sed

El bosque sopla, el camino no está
hojas de cera, lentamente caerán
y somos voces en el eco que va
una tormenta tras mi estrella fugaz

Y yo me encontraré, cuando no hay más
escribo en mi papel, era un mensaje sin piel

Carta a la Luna 314 – Paisajes y pasajes

Constelación sabor a sal
agujeros negros, gravedad parcial
salto al vacío y toco el mar
rompiendo las olas sabré naufragar

Paseo inmerso, paseo espacial
bloqueo adverso de tanto pensar
desprendió el silencio, se sumergió
ya pagué el precio, estoy mejor

Pasos tras mis pasos, ya no estoy
mientras me desgasto, mientras me voy
mantra germinando en bosque estelar
hoy por las venas, por fin, libertad.

Carta a la Luna 295 – Saliendo del bosque

De paseo por el bosque
de enfermero por la herida
abrazando la caída
desprendiéndome del norte
de paseo por la vida
los rumores son más fuertes
llega pronto mi salida
estoy listo, estoy presente
humedezco los recuerdos
de rodillas en la orilla
veo extraño mi reflejo
sonriéndome ajeno
pero vuelve a besarme
esa brisa inventada
melodía en la nada
ahora vuelvo a recorrer
el espacio y tal vez
sea eterno sin querer
o sea mi última vez
una luz entre las sombras
desconcierto sin demora
abro bien el corazón
voy cerrando la razón.

Carta a la luna 106 – Bosque espacial (nave otra vez)

El astronauta, hoy volvió a ver la luna llena a lo lejos, recordó entonces aquel sentimiento que sólo dormía, y que ahora despierta al verla aparecer, sin darse cuenta, entró mientras escribía, a un bosque estelar, diferente a los demás, pero que sin problemas, bajo la luz infinita de la luna, lograría atravesar:

Hermosa luna espacial, en un bosque lleno de estrellas,
voy flotando, voy buscando algún rastro entre ellas,
si me pierdo, yo me encuentro nada malo podría pasar,
solo siento y me muevo por instinto, es distinto este lugar.

Ahora pierdo en el juego del camino al andar, difícil respirar,
voy soñando por momentos que te vuelvo a encontrar,
si me pierdo, estoy seguro en un rato al fin podré escapar,
solo siento que el silencio sabe a hielo, es distinto este lugar.

Ahora ya no busco, encuentro el modo de este bosque atravesar,
esperando a tu luz sobre mi casco y en mis ojos poderte reflejar,
si me pierdo, ya lo siento, pero tal vez me tengas que buscar,
si apareces a lo lejos me podré guiar, mientras tú no dejes de brillar.