Carta a la Luna 346 – Demasiado

Demasiado ego y huele a humo
vestidos de todos, de ninguno
y el corazón siempre a la espalda
plástico con pulso y dice nada

Sociedad de los poetas tuertos
ciego el amor, aquí manda el dinero
sentimiento en sal, frases de cristal
besos por monedas, cruz descomunal

Viajes al espacio respirando el tiempo
cartas de mis manos, música y recuerdo
abrazo helado, cruzando el desierto
astronauta extraño, dices lo que siento.

Carta a la Luna 237 – Lo que sé, no sé

No sé si soy, si fui o si voy, pero sé bien que te quiero,
sé que peleé, perdí y gané, sé que aún te recuerdo,
se que estallé y me apagué, sé lo que siento por dentro,
se que el final será empezar, morir y seguir viviendo.

No sé si estás, si volverás, si aún lees todo esto,
sé que sentí la libertad, en las cadenas de tus besos,
sé que callé y soporté, sé que te sigo escribiendo,
sé que amar es la verdad, seguro sabes que no miento.

No sé fingir, mirar atrás, mientras me quema vivo este invierno,
sé que no es fácil respirar, pero por ti aún lo sigo haciendo,
sé que esperé y no me rendí, apostaré todo lo que tengo,
sé que es inútil soñar contigo, sé que prefiero verte despierto.

Carta a la Luna 214 – Aún hay tiempo

Tengo siempre el beat de tu momento, tengo tu sonrisa atrapada en el recuerdo, tu mirada ya no sale a envolverme, extrañando ese efecto hipnotizante, tengo y no tengo, simplemente me mantengo y te espero retrasando el reloj…aún hay tiempo.

Tengo un eclipse alojado en el pecho, tengo el corazón bien cubierto, tu mirada ya no está para elevar temperatura, el frío ya no tiene cura, tengo y no tengo, simplemente me abstengo y te espero desafiando al reloj…aún hay tiempo.

Tengo cicatrices en forma de besos, tengo huellas de un abrazo intenso, tu mirada aparece en espejismos, el universo sin ti no es lo mismo, tengo y no tengo, simplemente me incendio y te espero escribiendo en mi reloj: aún hay tiempo.

Carta a la Luna 203 – Sé muy bien

El dolor, cuando se acabó el calor, el amor, capitán de mis deseos, sigo aquí y no puedo parar, soy consciente que no estás, pero siento, cada uno de tus momentos y sé, que te quiero, yo sé que te espero, mientras muero y ahora pierdo, un poco la identidad, pero aún tengo tu sonrisa y tu recuerdo, sacudiendo mi universo…y sé, sé muy bien que te quiero.

El calor, se perdió por el sendero, el dolor, se coló entre los huesos, sigo aquí y no me voy a rendir, estoy presente y tú no estás, pero siento, la vibración de tu cuerpo y sé, que te quiero, yo sé que te espero, mientras trato de soñar, para poderte encontrar, pero despierto y ya no duermo, cierro los ojos y finjo descansar…y sé, sé muy bien que te quiero.

El amor, siempre sabe mejor, el sudor, se mudó de mis manos, sigo aquí, en un pueblo lejano, estoy ausente si tú no estás, pero siento, todavía tus besos y sé, que te quiero, yo sé que te espero, mientras vuelvo a escribir, para ti,  para poder respirar de nuevo, pero no sopla tu brisa y me enfermo, mientras veo apretando al tiempo…y sé, sé muy bien que te quiero.

Carta a la Luna 117 (lado B) – Si

Si te cuento que te quiero no es un cuento, si te digo que respiro mejor contigo es porque me haces sentir más vivo, si te digo que te encuentro en mis sueños, no es mentira es lo que siento cada noche y cada día.

Si te escribo, cada texto es lo que siento, si te espero es porque tengo todo mi tiempo para ti, si te miro y ves que no parpadeo, es porque quiero memorizar ese momento, junto a ti.

Si sonrío es porque vuelve tu recuerdo, si me duele es porque esto es verdadero, si me atrevo a cruzar el universo es por la suerte de tus besos, por la suerte de tenerte junto a mi.

Carta a la luna 16

El astronauta, empezaba a sentir el frío colándose una vez más en su cuerpo…y las ganas de rendirse cantando por momentos, como sirenas a lo lejos…pero él había dejado todo  atrás, cada temor, cada inseguridad y cada segundo de culpa…y confiaba en este viaje y en poder llegar a ella, como no había confiado jamás en nada, no se rendiría, él seguiría…hasta llegar a la más bella, entre tantas estrellas…

Tal vez no sea tan grande como el sol,

pero lo que siento, seguro a más grados está ardiendo,

soy solo un ser humano, pero abrazado por tus ojos, soy espacial

tal vez parezca difícil, pero sé que es real,

y sin ninguna duda me voy a arriesgar

entre galaxias y sueños de verdad,

te quiero más de lo que puedes imaginar…

Tal vez no pueda llevar regalos, sólo cada uno de mis latidos

y mis besos más largos,

puedo ser de carne y hueso, pero me quiero unir contigo…

en este enorme universo, abrazarte si hace frío

y susurrarte otra vez, un “te quiero” al oído…

Tal vez no quería esperar, a dejar de respirar en mi planeta…en esa gran roca,

yo sólo quiero el aire de tu boca

y atreverme a vivir de verdad,

nada más importa, que ser feliz de verdad…

seguir emocionándome cada vez que te puedo mirar,

y sentir que todo se detiene

aunque sea sólo por un segundo,

fuera de mi mundo…

si contigo puedo estar…

Carta a la Luna 14

El astronauta, cada vez más enamorado, escribe otra vez…muy seguro de llegar respirando a ella, que allí en silencio, parece que espera…

 

Aprendí que la belleza existe exactamente,

en estar en este momento…

y no en pensar en el siguiente.

Descubrí en tus ojos que soñando estoy despierto,

que te quiero ocho días a la semana

y mañana, otra vez.

Que tus besos se tatuaron y mis brazos

se amarraron a la idea de abrazarte…y no soltarte.

Mis días a tu lado, como lienzos

donde pinto cada día y me inspira tu alegría…