Carta a la Luna 393 – Todavía astronauta

Siento el cristal delgado de la vida
por momentos, arañando en el viento

Siento el aroma del desierto de un adiós
aferrándose, a este corto tiempo

Siento esta noche el ayer de la mañana
de aquella luz antigua en mi ventana

Siento dibujarse una sonrisa extraviada
todavía astronauta, en mis manos, una carta.

Carta a la Luna 344 – Lugares de mi

Un café, aroma a soledad
un teatro y mascarás de sal
el camino, los paisajes del adiós
no se ve, si no es con el corazón

Un disfraz bajo el sol, todo ardió
un veneno camuflado de ese adulador
el destino, un placebo sin motor
quise tanto, pero nadie lo apreció

Una orilla y la caída del dolor
un recuerdo que partió y no volvió
el desastre que la mente dirigió
escribirle a la luna, siempre fue mejor…

Carta a la Luna 197 – A veces creo verte

Otra vez vuelve a anochecer, cubrió una sombra la ilusión, en mi cabeza la razón se extinguió, por los caminos de mis venas, sigue viajando el calor, sobre la piel el frío me anestesió, no sé dónde fuiste a parar, ¿por qué no te puedo encontrar?, a veces creo verte pero no estás.

Otra vez vuelve a anochecer, cantó una estrella tu canción, en mi sistema tu sonido se quedó, perdí la luz y el color, perdí el aroma y el sabor, cuando te fuiste te llevaste lo mejor, no sé dónde fuiste a parar, ¿por qué ya no puedo soñar?, a veces creo verte pero no estás.

Otra vez vuelve a anochecer, perdido siento que me voy, en mi cabeza todo ya desconectó, por el recuerdo que se aferra, resiste aún mi corazón, el traje de astronauta ya se me rasgó, el aire dice que se va, mientras escribo para ti, envío en el sobre un trozo más de mi, no sé dónde fuiste a parar, si estas palabras llegarán, a veces creo verte pero no estás.

Carta a la Luna 127 – Entonces un meteoro

Entonces un asteroide, con una puesta de sol ausente, entonces un latido esperando pendiente, un abrazo en mis brazos impaciente, el sol se burla sonriente, entonces la brisa me quiso arrancar la camisa, me trajo otra vez el aroma, tu mirada se asoma en un sueño pequeño pero gigante a los ojos de mi corazón, te escribo contento y te escucho en una canción.

Entonces un meteoro, desbocado pateando como caballo, una estrella que paso y me arañó el costado, un beso perdido sentado el filo de mi boca, el sol no quiere aceptar la derrota, el calor está en bancarrota y empieza el frío, pero no me falta abrigo porque estas lejos pero estás conmigo, eres demasiado para mi razón, te escribo en otoño y te escucho en otra canción.

Entonces perdí el norte, perdí el pasaporte para poder volver, perdí las intenciones, no tengo nada que perder, no tengo miedo si el sol me pone a arder, entonces paré de correr y estiro el tiempo, estiro mi uno por ciento, no se rinde lo que siento y me mantengo tan vivo como puedo, mantengo viva mi respiración, te escribo en silencio y te escucho en esa canción.

Carta a la Luna 89 – Viaje Lunar 2 – Día 2

Que bonito es despertar con tu recuerdo, después de un sueño,
con tu imagen todavía en mis ojos, que no quiere despegarse,
con la idea de haberte dado un beso muy despacio, hace un rato,
después de un sueño, todavía yo te siento y te digo que te quiero.

Que increíble es llevarte a mi lado todo el tiempo, aunque estés lejos,
de paseo, siento que caminas a mi lado, cuando voy y cuando regreso,
con tu aroma que resiste todavía ser vencido, en el aire que respiro,
aunque estés lejos, todavía yo te tengo y te confieso que te quiero.

Que impresionante es la alegría si es contigo, con esa sonrisa,
estos días, los mejores que he tenido y me haces sentir tanto la vida,
esos ojos y esa curva en tu boca, cuando llegas y mi pecho se desboca,
con esa sonrisa, que me inspira, tengo todo y te recuerdo que te quiero.