Carta a la Luna 346 – Demasiado

Demasiado ego y huele a humo
vestidos de todos, de ninguno
y el corazón siempre a la espalda
plástico con pulso y dice nada

Sociedad de los poetas tuertos
ciego el amor, aquí manda el dinero
sentimiento en sal, frases de cristal
besos por monedas, cruz descomunal

Viajes al espacio respirando el tiempo
cartas de mis manos, música y recuerdo
abrazo helado, cruzando el desierto
astronauta extraño, dices lo que siento.

Carta a la Luna 340 – Ausente y aquí

Rompí el cristal, me quedé ciego
entró algo más que el viento y vi de nuevo

La lanza aprieta el costado
y este barco a naufragado en el pasado

El exceso infiltrado por las venas
el tiempo estrecho abrazado a mi cabeza

La verdad tan embustera
la careta está contenta y está de fiesta

El amor dosificado por semanas
enfermedad y el buen veneno que te sana

Astronauta alter ego confundido
un tipo de Marte que aquí murió de frío

El adiós pegando fuerte
no es cuestión de despedirse…
si preferiste ausente, estando siempre.

Carta a la Luna 256 – ¿Volverás?

Debo ver el horizonte
sin tu puesta de sol
debo opacar el norte
romper esa ilusión
y no te mueves más
no vas a saludar
decides de cabeza
torciste la belleza
buscándote perdí
queriéndote sin fin
desastre huracanado
silencio en la canción
derrame de tensión
prisión para soñar
princesa espacial
soltaste al dragón
ardió todo en dolor
y quise continuar
te juro, no paré
no pude detener
todo siguió igual
la sangre bajo cero
la herida es de un beso
excusa anestesiada
clavada en la espalda
amor tan devaluado
tatuaje en mis manos
de ti, me tengo a mi
cruzando la locura
rogando por la cura
preciosa inmensidad
inundas mi espacio
vibrando muy despacio
lo cierto es la mentira
silbando por el suelo
mordiendo sin piedad
lloviendo sin consuelo
tristeza en el altar
proceso familiar
te quiero y no lo niego
te quiero, es lo que siento
tus ojos me soltaron
tus brazos olvidaron
escribo por aquí
clavándome al papel
no me quisiera ir
¿y tú quieres volver?

Carta a la Luna 243 – Las malas lenguas

Dicen que yo ya no soy el mismo,
dicen las estrellas que perdí,
dicen que persigo un espejismo,
dice tanto el corazón de ti.

Dicen que todo esto es imposible,
dicen que te ponga en tu lugar,
dicen que mi impuesto es deducible,
dicen que me tengo que callar.

Dicen del amor y del dolor,
dicen que te deje de querer,
dicen que sin ti estoy mejor,
dicen que ya no vas a volver.

Dicen que no finja respirar,
dicen que regrese a los vicios,
dicen que ya no puedo volar,
dicen que escoja el precipicio.

Dicen tantas cosas por ahí,
dicen que es mejor encarcelado,
dicen que ya nadie quiere así,
dicen que no siga enamorado.

Dicen que el dinero y la sonrisa,
dicen que las cartas no te llegan,
dicen que me asome a la cornisa,
dicen que me rinda a la condena.

Dicen que te adorarte es blasfema,
dicen que es igual estar sin ti,
dicen que es inútil esta espera,
dicen que tu no piensas en mi.

Carta a la Luna 212 – Nocturna marea espacial

Si olvido respirar esta noche y me voy, si olvido el calor del amor y no estoy, si prefiero renunciar a mis manos y explotar, prefiero recordarte, quererte y flotar, en esta nocturna marea espacial.

Si olvido hasta mi nombre y por qué llevo este uniforme y quien soy, si prefiero explorar los rincones de mi mente y soñar, prefiero recordarte, quererte y flotar, en esta nocturna marea espacial.

Si olvido escribirte esta noche y despertar, si olvido el pasado y el presente se me va, si prefiero tu tatuaje en mi piel y nunca renunciar, prefiero recordarte, quererte y flotar, en esta nocturna marea espacial.

Si olvido lo que siento estaré muerto de verdad, si olvido que te espero y nunca te veo llegar, si prefiero tu sonrisa y tu felicidad, prefiero recordarte, quererte y flotar, tal vez para siempre, en esta nocturna marea espacial.

Carta a la Luna 203 – Sé muy bien

El dolor, cuando se acabó el calor, el amor, capitán de mis deseos, sigo aquí y no puedo parar, soy consciente que no estás, pero siento, cada uno de tus momentos y sé, que te quiero, yo sé que te espero, mientras muero y ahora pierdo, un poco la identidad, pero aún tengo tu sonrisa y tu recuerdo, sacudiendo mi universo…y sé, sé muy bien que te quiero.

El calor, se perdió por el sendero, el dolor, se coló entre los huesos, sigo aquí y no me voy a rendir, estoy presente y tú no estás, pero siento, la vibración de tu cuerpo y sé, que te quiero, yo sé que te espero, mientras trato de soñar, para poderte encontrar, pero despierto y ya no duermo, cierro los ojos y finjo descansar…y sé, sé muy bien que te quiero.

El amor, siempre sabe mejor, el sudor, se mudó de mis manos, sigo aquí, en un pueblo lejano, estoy ausente si tú no estás, pero siento, todavía tus besos y sé, que te quiero, yo sé que te espero, mientras vuelvo a escribir, para ti,  para poder respirar de nuevo, pero no sopla tu brisa y me enfermo, mientras veo apretando al tiempo…y sé, sé muy bien que te quiero.

Carta a la Luna 200

El astronauta, perdido en la quietud de la oscuridad y el paso del tiempo espacial, sintió fragilidad en la coherencia, frío profundo y una especie de confusión desde los huesos…sin perder tiempo, temiendo un día perderse por completo en su propia memoria, puso en cada uno de los sobres restantes guardados en su mochila, el mismo título: “Carta a la Luna”…finalmente, se tatuó en ambas manos, la palabra “Luna”. Y a continuación, escribió para ella:

Perdiendo el norte, sólo hay sur, alguien me cortó hasta la luz, perdí el sentido y no sé bien dónde estoy, sé lo que quiero y lo que tengo, sé que me duele todo el cuerpo, perdí la fuerza porque tú eras mi motor, ya no recuerdo bien quién soy, no sé si vengo o si voy, perdí en tu ausencia y ahora pierdo la razón…

Perdí el destino de mi viaje, alguien robó mi equipaje, sé me perdió también hasta la inspiración, sé lo que siento y te siento, sé que se acaba mi canción, ya no recuerdo el sonido de mi voz, tatué tu nombre en mis manos, para saber que hago aquí, tal vez pronto no sepa nada de mi…

Perdiendo el rumbo en la cabeza, alguien está cerrando puertas, perdí el calor cuando el frío me abrazó, sé que te quiero y te espero, sé que tal vez me apague al fin, perdí el aire pero jamás retrocedí, ya lo demás no sabe a nada, si no aparece tu mirada, hambriento el vacío y yo soy la carnada…

Perdido escucho al silencio, doscientas cartas de amor, un traje de astronauta y en la mano el corazón, perdí la rabia y aprendí, gracias por creer tanto en mi, te juro que yo lucharé por resistir, puedo perderme intentando encontrarte, puedo olvidarme intentando recordarte, no tengo nada que pedir y aunque decidas no volver, no te dejaré de querer…


PD: Alguien dijo una vez, que “No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.”, esa fue, luna, mi manera de verte siempre, esa fue mi suerte…lo que llevas dentro, fue motivo suficiente para decidir, de un salto, cruzar el espacio entero para llegar a ti, aún si la probabilidad de ello, fuese de un 1%. Gracias por tu vida, una vez más.

Carta a la Luna 174 – Después de la vida

Después del deseo en una estrella, después de la tormenta y la marea, después de mis manos y mil cartas, después de vestirme de astronauta, después de un beso en la memoria, después del final de mis historias, después de mi derrota y mi victoria, después de todo lo que  yo viva, siempre estarás tú.

Después del milagro del amor, después de los golpes del dolor, después de cruzar todo el espacio, después de aprender a ir despacio, después de tú sonrisa y su efecto, después de mi huída y tú regreso, después de mis noches y tus días, después de todo lo que yo viva, siempre estarás tú.

Después de decirte que te quiero, después de vivir, por ti me muero, después de un café y un té rojo, después de la vida y sus antojos, después de un abrazo justiciero, después de escribir por ti de nuevo, después de un dibujo enmarcado, después de todo lo que ha pasado, después siempre es antes porque vuelves, después de todo eres la luna, después de ti no existe ninguna, después de todo lo que yo viva, siempre estarás tú.

Carta a la Luna 152 – Estas palabras

Esto es para ti, este disfraz de papel de mi, estas ganas amortiguadas con final feliz, esta catarsis personal, este oasis invernal, una respuesta por llegar, estas palabras que resumen un momento espacial.

Esto es para ti, frases que sueñan con vivir, esta manía de escribirte, cada día desde aquí, esta mirada desde el pecho, lo que siento va derecho, el dolor que ahora es amor, estas palabras resumiendo el corazón.

Esto es para ti, pero también es para mi, esa silueta en la galaxia, este astronauta no descansa, la abstinencia inmortal de no morir, esa canción que me empuja a seguir, estas palabras que en realidad quise decir.

Esto es para ti, por enseñarme a creer, esa mirada que me inspira, siempre la vuelvo a ver, esa sonrisa y los senderos de la piel, esos recuerdos de mañana, cuando entras por mi ventana, estas palabras al final de otra semana.

Carta a la Luna 143 – Confío más

Confió más en el fruto prohibido, que en el tipo que lo prohibió, prefiero un minuto libre haber vivido que la eternidad sin sabor, limpio el destino de mis venas, aullando a la luna llena, sangra el sueño y se marea, esta noche ya no es fugaz en mi estrella.

Confío más en tu mirada, que en todas tus palabras, prefiero un abrazo tuyo porque me sabe a libertad, prefiero el sol en reposo y verte golpear la oscuridad, ten cuidado del que NO te contradiga, de ese que a todo “SI” te diga…esta noche ya no es fugaz en mi estrella.

Confío más en mis manos para escribir lo que siento, que en cualquier poema o canción, a veces mi corazón adicto piensa en la extinción, cuando vuela un meteorito también lo pienso yo,tanto quisiera, pero quién pudiera, luna nueva, domesticaré con amor mis penas, esta noche ya no es fugaz en mi estrella.