Carta a la Luna 388 – Cambiando

Dejé la orilla y el mar me arrastró
crucé el tiempo y la noche cayó
no tengo miedo, no siento dolor
viajero eterno no sé dónde voy

Mandé otra carta en su dirección
rompí el hielo, mirando hacia el sol
no hace frío en mi corazón
cerré los ojos para ver mejor

Habló el silencio y todo estalló
guardé en el pecho aquella canción
no tengo un sitio pero siempre estoy
subí a la luna y todo cambió…

Carta a la Luna 297 – Magia, tal vez

Magia, llámalo magia
que me permite estar aquí
realidad disfrazada quizás
recurso en curso por sobrevivir
fin, sé que es hora del fin
llega a gotas pero llega
esta vez lo voy a permitir
quería romper nuestras fronteras
quería escapar muy dentro de ti
respiro y existo un rato
desvisto el misterio de mi
aún astronauta novato
aún la verdad al mentir
luna, que giraste oscura
luna, que incendiaste el alba
luna, fue por ti y por ninguna
luna, ahora viajo en calma…

Carta a la Luna 258 – Tres veces al día

Desayuno sin alba
sin mañana
sin ti
porque te fuiste
y te llevaste
porque estar aquí
sabe a ninguna parte.

Comida para el alma
solo yo haciendo eco
agua y sal de amuleto
porque no alimenta
estar partido esperando
no refuerza
es absurdo
y es en vano
sin oxígeno
seguir gritando.

Cena entre nubes
cielo muerto sin color
no descubres tu sonrisa
ya no más
sin piedad
naufragando en sequía
luz de sombra artificial
y yo queriéndote
perdiéndome
sin tener y sin pedir
tan adicto a sentir
y repetir sobre el papel
mi propia revolución
agoniza el corazón
porque no sabe fingir
ni siquiera sigue aquí
está a un paso por delante
de mis huesos, de mi carne
porque lo lleva en la sangre
y tiene frío
está herido
no regresa la mirada
porque ya no tiene nada
sólo tiene su verdad
y es esta inmensidad
tan inútil
tan estéril
tan vacía y sin final.

Carta a la Luna 246 – Demolición

Improbable pero cierto,
desfase del minuto infinito,
un quizás como un trueno,
corazón de lenguaje nativo.

Distracción del alba absoluta,
abrazo kamikaze pendiente,
el reflejo que todavía me busca,
golpe seco rompiendo la suerte.

Demolición interior prematura,
ilusiones rompiendo a llorar,
palabras vengándose a oscuras,
lección a golpes de realidad.

Idealista a tiempo completo,
un idiota a tiempo parcial,
acertijo imposible en secreto,
el final volverá a empezar.

Astronauta de ti enamorado,
carne y hueso que no va a durar,
prisionero de lo que has callado,
este invierno no va a terminar.

Carta a la Luna 220 – Para ti

A merced, de una marea imaginaria, respiré y volví, a sumergirme en la nada, te seguí, porque pude ver tu rastro, vuelvo aquí después de haberme ido y perdido, por quererte, no te olvido y aquí estoy…para ti.

Vuelvo a ver, un rayo de tu sonrisa sin querer y reí, porque aún siento tu brisa y reviví, otra vez, mientras te imaginaba regresar, vuelve esa electricidad y ya ves, no me rindo y aquí sigo…para ti.

Quiero ver, tu mirada conectada a la mía otra vez, que regresen las mañanas y el alba, porque perdí hasta la luz y las palabras, sólo a ti te he esperado, aquí sigo enamorado, escribiendo…para ti.

Carta a la Luna 219 – Sin ti sabe a nada

Te doy todo lo que llevo, tienes lo que guardo, lo que abrigo conmigo que no sienta el frío, que sienta la suerte de estar contigo, crezco siempre que me miras, si no estás, el abismo y la caída, tengo sólo noche, sin ti ya no hay alba, tengo de todo y sin ti sabe a nada.

Te regalo esto que traigo, tienes lo que escribo, lo que llevo en el pecho, también sus latidos, todo eso que me hace estar vivo, fuego inmediato cuando haces contacto, si no estás, me cierro y me apago, tengo sólo noche, sin ti ya no hay alba, tengo de todo y sin ti sabe a nada.

Te confieso mi adicción, tienes toda mi atención, ya no sueño más, estoy despierto, contemplando lo fugaz del tiempo, lo que siento es para ti, también mi universo, no te encuentro y otra vez, siento que me pierdo, tengo sólo noche, sin ti ya no hay alba, tengo de todo y sin ti sabe a nada.

Carta a la Luna 194 – Cada día en mis cartas

Después de tu minuto, el reloj se suicidó, el infinito se multiplicó por dos, se incendió este camino, se me quemó la ilusión, apretando sus cenizas oí tu canción, tengo tiempo por las venas, del espacio y tus estrellas, un incendio en el pecho que aún calienta, voy disfrazado de astronauta, volando a ciegas si me faltas, te digo que te quiero cada día en mis cartas…

Después que todo se eclipsó, el horizonte se apagó, perdido entre un latido y la razón, no tengo nada que ofrecerte, sólo este loco corazón, que como yo, también de ti se enamoró, vuelve el silencio a llenarme la cabeza, la realidad vuelve a tomarme por sorpresa, voy inventando aire para no ahogarme, más cerca a la espada que a la pared, siento el filo pero no pienso volver…

Después de caer en tus ojos, de abrazarme a tu boca, después de aprender también de mi derrota, el resto de este universo poco importa, da igual si hoy vuelvo a morir, porque aprendí, gracias a ti, a revivir, no pasa nada mientras pueda resistir, porque llegaste tú a mi vida una mañana, enamorado estoy también hasta del alba, porque te quiero desde el fondo de mi vida, entiendo que lo primero es tu sonrisa…

Carta a la Luna 178 – Escribiendo para ti

Esta noche, escribiendo para ti todo es mejor, cada texto empezando en el corazón, tu recuerdo como el cielo sobre mi, si te escribo te revivo y parece que estás junto a mi, eres luna en la galaxia, la mujer y la elegancia, desde el alba, eres mi inspiración.

Esta noche, escribiendo para ti te puedo ver, si recuerdo tu sonrisa, el pecho late a prisa, tu recuerdo mi pretexto para volver a sentir, si te escribo te abrazo a lo lejos y parece que una fiesta se organiza desde dentro, la mujer más espacial, luna nueva especial, desde el alba, eres mi inspiración.

Esta noche, escribiendo para ti bella mujer, incendiaste el espacio, me enseñaste a creer, tu recuerdo es muy fuerte, todo el tiempo y de repente, si te escribo me confieso de algún modo, te confieso que cada día me enamoro otra vez, la mujer más sorprendente, orbitando en mi mente, agradezco a la suerte por tu vida y por quererte, desde el alba, eres mi inspiración.

Carta a la Luna 163 – Por la mañana junto al alba

Por la mañana junto al alba, otra vez eran tus pies, otra vez era tú piel y tú sonrisa de papel con esa curva dibujada, esa mirada donde aterriza la mía y se detienen, mientras estalla el reloj, ahí está todo mejor y no entiendo, casi no pesa más el cuerpo, sólo existe lo que siento, un momento estirado al infinito y elijo escribirte una vez más, no sé bien que pasará, pero sé que me haces bien.

Por la mañana junto al alba, otra vez tu risa, esos tambores ensayando en el pecho, otra vez esa manera de mover cada palabra en el aire de tu boca, la coherencia casi loca y yo no quiero entender, será lo que tenga que ser, cerré los ojos pero aún te podía ver, sólo respiro de tu brisa en el espacio, las estrellas atenuándose despacio, no sé bien que pasará, pero sé que me haces bien.

Por la mañana junto al alba, otra vez contigo, hacia frío pero sobraba el abrigo, otra vez esa inspiración como un tsunami en mis mares, otra vez toda mi atención sobre tú vida, no quedan puertas de salida, sólo muchas de bienvenida, cada oración sonaba como una sinfonía, como un himno a la alegría yo estaba feliz, todo esto explica algo de mi, no sé bien que pasará, pero sé que me haces bien.

Carta a la Luna 155 – Luna veintitrés

Luna veintitrés, tú energía va creciendo, hoy entré navegando desde el alba, por tu mirada y sus mares verdes como gemas, hoy no temas que la suerte es para ti, chica de plata, de risa intacta, esta mañana te encontré y naufragué en la belleza, el artista despertó de prisa, dibujé la curva en tú sonrisa, te abracé y vi el primer regalo hoy, ya no siento que no estoy, inspiraste a las estrellas al nacer.

Luna veintitrés, muchos años recogiendo las miradas, ahora inspiras mil palabras desde mi, a pesar del frío que empieza a nacer aquí, calentaste al que late y dice más sin hacer ruido, me regalaste un motivo, chica lunar, estar contigo siempre es algo espacial, a pesar que casi no pueda respirar, eres la brisa que vuelve a soplar, dibujé escuchando esa canción, que dispara la emoción, inspiraste a las estrellas al nacer.

Luna veintitrés, tantos años en tú piel, pero también en el aire, ese plus de eternidad, junto a ti no se hace tarde, hoy alguien nos recordó que dar es dar, te di un setenta por ciento y algo fresco en el aliento, por favor vuelve a cantar, no lo haces nada mal, esta mañana estabas tú al otro lado de la mesa, desconecto por un rato la cabeza y funciona el corazón, es más sabio y no miente, es verdad lo que se siente, inspiraste a este astronauta otra vez.