Carta a la Luna 278 – Dejé y dejaste

Dejé que me duela
todo tu silencio
dejé de cantar
dejé de soñarte
dejé las mañanas
todas las noches
dejé de mirar
dejé de dibujarte
dejé de respirar
todo lo que engaña
dejé de abrazarte
deje de esperar
dejé mi corazón
dejé la explicación
dejé de viajar
y tú, me dejaste.

Carta a la Luna 239 – Por quererte, te escribo también hoy

Tengo tiempo, aunque sea muy poco, tengo pulso y lo pienso aprovechar, tengo vida que no piensa en la muerte, cuando llegue será sin avisar, el espacio me lleva de paseo, sin retorno pero quiero intentar, encontrarte un día aunque sea, solamente pura casualidad, tengo prisa por ver esa sonrisa, tengo un beso preguntando por ti, he mentido a todos mis sentidos, aún respiro, pero no hay aire aquí.

Tengo ganas también de abrazarte, de quererte con toda libertad, tengo firmes los pies pisando tierra, mi cabeza ya se echó a volar, tu recuerdo es mi mejor lugar, lo peor es que tú ya no estás, lo imposible es lo que me motiva, el momento que se hizo inmortal, tengo un sueño parado en la cornisa, pero nadie lo viene a rescatar, he cerrado los ojos esta noche, fingiré que te vuelvo a encontrar.

Tengo tiempo cruzando el desierto, tengo brazos cansados de nadar, espejismos al fondo del abismo, mil sirenas varadas en la arena, tengo suerte pero hoy la he perdido, tengo ganas y las he reprimido, he llorado queriendo sonreír, he falseado mi voz y mis pecados, he llegado y me tengo que ir, he buscado el presente en el pasado y me he encontrado viviendo ahora sin ti.

Tengo frío y me arden las heridas, tengo tibio todavía el corazón, por quererte es que todo esto me duele y no sé si tú sientes como yo, por quererte no puedo olvidarme, por quererte te quiero aún más, por quererte no vuelvo a querer tanto, por quererte quizás me esté engañando, por quererte perdí hasta la razón, por quererte ya no tengo remedio, por quererte te escribo también hoy.

Carta a la Luna 227 – Cuando es ahora

Cuando dije que te quería, habló el corazón,
cuando dije que podía, no sabia del dolor,
ahora que me pierdo dentro mío y sin ti,
ahora que golpea el frío sobre mi,
dime por qué aún sigo aquí.

Cuando pude abrazarte, todo el resto se apagó,
cuando entré en tus ojos, de repente algo cambió,
ahora que te fuiste en silencio, sin nada que decir,
ahora que me sabe a nada vivir sin ti,
dime por qué aún sigo aquí.

Cuando te confesé lo que sentía, no te mentí,
cuando tú me sonreías, me hacía tan feliz,
ahora aunque me apago, todavía escribo para ti,
dime por qué aún sigo aquí.

Carta a la Luna 210 – Me olvido de mi

Proceso cósmico donde me ausento, espacio invadiendo el norte, nunca mi centro, espejismo de tu rostro sonriendo y mis ganas, encerradas por su propio bien, quisiera tenerte aquí esta noche, mientras tanto me olvido un poco más de mi.

Despistados los recuerdos de quién fui, espacio apretando el cuello, nunca mi centro, un sonido regresando y tu nombre, grabado sobre mi piel, quisiera abrazarte esta noche, mientras tanto me olvido un poco más de mi.

Exiliado el temor, no me arrepiento, espacio rompiendo un sueño, nunca mi centro, aún golpea y resiste el corazón porque te quiero, mientras respire, aquí te espero, quisiera besarte esta noche, mientras tanto me olvido un poco más de mi.

Carta a la Luna 180 – Posibilidad

Puede ser que sea un ingenuo, puede que sea un idiota, puede ser que un complejo de astronauta, puede ser que sea imposible, puede que parezca improbable, puede ser que se me acabe el aire en este viaje, puedo ser tanto por ti, eres tanto para mi, puedo escribirte mil poemas y seguir.

Puede que sea mortal, puede que me salga mal, puede ser que la reserva no me alcance para llegar, puede ser casualidad, puede ser causalidad, puede ser que en tus mirada sea inmortal, puede ser que el corazón, se acostumbrara al dolor, puedo ser tanto por ti, eres la luna para mi, puedo contarte una historia y verte dormir.

Puede ser que no pueda más, puede ser que no vuelva más, puede ser que busque la lluvia para llorar, puede ser que te quiera tanto, puede ser que aún no sepas cuánto, puedo encontrarme derrotado, puedo morir enamorado, puede que sea el destino y tú mi camino, puedo decirte desde aquí, que lo que late es para ti, puedo abrazarte y no encontrar jamás el fin.

Carta a la Luna 179 – Para vivir

Me gusta todo lo que empieza en ti, esta noche, otra vez sobreviví, me gusta el color que pintaste en el espacio, me gusta escribir despacio para ti, me gusta tu sonrisa porque me hace sonreír, me gusta que me inspires a vivir.

Me gusta el infinito de tu abrazo, me gusta tu reflejo sobre el mar, me gusta esa canción cuando es contigo, me gusta tu sonido espacial, me gusta si me pongo a dibujarte, me gusta si me pierdo en tu mirada, me gusta dedicarte estas cartas, me gusta que me inspires a vivir.

Me gusta saber que eres feliz, aunque no estés ahora mismo junto a mi, me gusta si te atreves, sacando todo lo mejor de ti, me gusta el momento exacto en que apareces, me gusta si tatúo en tus manos, me gusta sentirme enamorado, me gustas tú porque me inspiras a vivir.

Carta a la Luna 141 – A veces vuelvo a mirar

A veces prenderme, apagarme, meterme o salir del espacio, tomar aire o quitarme el casco, abrazarte en delirios de flaqueza, aprender a olvidar esa belleza y escapar de mi cabeza, simplemente ya no estás, pero a veces vuelvo a mirar.

A veces perderme, encontrarme, olvidarte o recordarte, sentir que se partió el camino, que se me extravió el destino, aprender a imaginar un espejismo que decore el abismo que quedó, simplemente ya no estás, pero a veces vuelvo a mirar.

A veces soltarme, atarme, cantar o callarme, sentir como quema el frío, sentir tanto y conversar conmigo mismo, aprender a resumirme en un latido y escribirte todavía sin saber si lo leíste, simplemente ya no estás, pero a veces vuelvo a mirar.

Carta a la Luna 126 – Casa en el espacio

Ahora tengo casa en el espacio, tenía prisa pero ahora voy despacio, tenía muchas ganas de pegarle al espejo, ahora tengo las manos abiertas y el corazón contento, escribiendo para ti me perdí y me encontré por fin, ahora soy pasajero de un sueño donde tú eres primero y luego el resto del universo, volví a respirar, te quiero y no lo puedo cambiar.

Ahora tengo casa en cualquier sitio, ahora que ya no me saca nadie de quicio, tengo libres las ideas y nada me importa tanto, si, estoy contento y te recuerdo, hasta canto, ya no volverá a caer el llanto por desear y no tener, ahora soy heredero de un sueño donde puedo abrazarte y decirte que te quiero, incluso al respirar, es lo que siento y no lo puedo cambiar.

Ahora vuelo a la deriva mientras lejos tu me miras, o eso creo, yo me muevo en alegría primitiva simplemente indiferente a todo lo demás, saco pecho y me acuerdo de tu sonrisa, la belleza en mi cabeza instalada, regalando inspiración, me gustaría verte conmigo haciendo infinito cualquier momento, eres tanto para mi y sé que debo resistir o morir en el intento, porque eres lo que siento, aquí cerca y a lo lejos, incluso al respirar, simplemente no lo puedo cambiar.

Carta a la Luna 119 – Desde Marte

Este martes, desde Marte escribo esto, siempre quiero abrazarte pero sé que no es momento, siento el comportamiento, porque sé que ésta vez no es sobre mí, porque sé que aunque me muera por ti…lo primero eres tú, quiero hacerte muy feliz.

Este martes diferente, la nave loca como siempre, quiero invitarte a un paseo o un café, no se trata de mi en éste momento, ahora entiendo, te sonrío y lo siento, porque sé que aunque me muera por ti…me voy a sentar en Marte a quererte desde aquí.

Este martes quiero ayudarte pero a veces soy muy bestia, lo que siento es como un niño dando golpes en la puerta, al final lo comprendo, cada vez soy menos lento, porque sé que aunque me muera por ti…tu alegría para mi es lo primero.

Este martes, no te embarques y descansa, toma aire, ten confianza, yo siempre haré lo que pueda por hacerte sonreír, con dinero o sin dinero, despierto o en un sueño, aunque sienta que no puedo resistir…te prometo que siempre estaré para ti.

Carta a la Luna 108 – Más de ti

Un momento en tu mirada, tiene magia y tiene paz,
cada sonrisa de tus labios, adicción total,
yo te observo desde lejos, pero siempre estás aquí,
ya no sé si estoy soñando, pero siento tanto desde que te vi.

El incendio en mi pecho, siempre me sabe a ti,
en cada cielo de mis sueños, luna, siempre estás ahí,
yo te quiero desde el centro de mi vida, cada día un poco más,
ya no sé si estoy dormido, pero contigo todo es mucho más real.

Cuando escribo y te recuerdo, todo está mejor,
tu me dejas sin aliento y ya no existe más dolor,
yo quisiera abrazarte sin relojes y besarte una vez más,
eres de mis días lo más bello, por la noche quien me vuelve a inspirar.