Carta a la Luna 308 – Egoista

Recorrer el vasto final de mi
observo cada paso y me recuerdo así
sin voz te lo diré, escrito gritaré
quisiera que hagas sombra aquí un día
quisiera a lo mejor brindar con té
quisiera abrazar a la alegría
teñir las canas de lo que esperé
quisiera incendiarme otra vez
que cicatrice el resto de mi piel
quisiera dormir despierto y no soñar
quisiera esa sonrisa un rato
quisiera que no sea tanto
quisiera ser en parte este papel
quisiera perder peso y despegar
quisiera inundarme y naufragar
quisiera aquella risa retumbando
quisiera el efecto hipnotizando
quisiera ser el doble de astronauta
quisiera tu reflejo enrojecer
quisera el camino dando curva
quisiera brazos y cintura
quisiera que prenda hoy la luna
quisiera más lugar en el espacio
quisiera el tiempo más despacio
quisiera pero ya no quiero tanto
quisiera pero me estoy acabando
quisiera al final, el despertar
quisiera que comience…al terminar.

Carta a la Luna 260 – Aire, agua, tierra y fuego

Aire difuso
escaso
confuso
principio de fuga
en mis labios
silencio de ti
palabra imposible
censura al sonido
jamás mi canción
ambiente pesado
tangible
sin nada
espeso y difícil
perdido el grito
mi tiempo
finito.

Agua salvaje
embiste
rugiste
mareas eternas
cargadas de sal
profunda verdad
ahogada en mentiras
naufragio espacial
tus ojos y el mar
sirena especial
regalos del eco
princesa lunar
rompí el espejo
salvé lo mejor
lo pude cargar
quisiera nadar
llegar a tu orilla
callar y abrazar
volverte a besar.

Tierra de nadie
tan seca
eterna
profunda condena
respira montañas
pesadas pestañas
me pierdo
en sus venas
no siento las piernas
perdiendo la suerte
consciente de ti
de mi, tan ausente
dibujo el camino
pateo al destino
no paro
yo sigo
aquí sólo conmigo.

Fuego perpétuo
me incendio
latiendo
desborda mi centro
robando el aliento
cordura en cenizas
tal vez tu sonrisa
volviendo a pegarme
regresa a buscarme
te quiero y arde
estrella cobarde
robó mi deseo
fugó en el cielo
heridas abiertas
mis manos desiertas
viviendo del arte
sin musa
ni excusa
tal vez sobrevivo
me apago y revivo.

Carta a la Luna 233 – Quisiera junto a ti

Quisiera ser de hierro y aguantar un poco más, la lluvia oxidaría las tierras al sur de mis ojos, quisiera ser eterno sólo para poderte acompañar por tu historia y empezar juntos al final, quisiera que quisieras regresar, quisiera el corazón libre de conflicto, quisiera otra sonrisa tuya, quisiera tanto junto a ti…

Quisiera ser aire puro y ayudarte a respirar, ser alas para tu risa y poderte abrazar, quisiera ser las manos en tus manos, el astronauta enamorado de la luna con algún final feliz, quisiera que quisieras dar la vuelta y regresar, quisiera el corazón alegre como un niño, quisiera otra vez esa mirada, quisiera tanto junto a ti…

Quisiera demostrarte lo posible en lo imposible, por la noche junto a ti por la galaxia a pasear, quisiera que te creas mi verdad y que sientas sin pensar, aún puedo esperar, quisiera que quisieras venirme a buscar, quisiera el corazón curado de este dolor, quisiera otra vez tu energía espacial, quisiera tanto junto a ti…

Carta a la Luna 153 – Tiempo y más

Ahora que no puedo de dormir, ahora que recuerdo vivir, ahora que vivo junto a ti, aunque casi no estés por aquí, ahora que sonrío y me pierdo, ahora que revivo y no muero, ahora quisiera besar, también ponerme a cantar, tengo en mis manos un texto y más, tengo un tiempo en la eternidad.

Ahora que escapé de la farsa, ahora que sé ver más allá, ahora te veo en mi ventana, aunque no te pueda tocar, ahora que cerré mi cabeza y abrí la puerta lunar, ahora quisiera abrazar, quizás volver a soñar, tengo en mis manos el fuego y más, tengo un tiempo en la eternidad.

Ahora que escapé del deshielo, ahora que caliento el sendero, ahora que te vi y no te encuentro, pero me volviste a inspirar, ahora que exilié a mis miedos, ahora que quisiera gritar, ahora un recuerdo intenso me volvió a visitar, tengo en mis manos la fuerza y más, tengo un tiempo en la eternidad.

Carta a la Luna 139 – Quisiera otra vez

El astronauta sigue.

Buenas noches intenciones de quedarme dormido, adiós mundo cruel, me voy pero pienso volver, buenas noches palabra de honor, mentira honrada, te echo de menos canción preferida, confieso en la almohada, buenas noches princesa espacial te voy a esperar, adiós mañanas de verano que empieza a helar…quisiera poder aprender otra vez a soñar.

Buenas noches dolor en el pecho fingiendo un latido, adiós beso adictivo, me voy pero pienso volver, buenas noches promesa de dedo pequeño, miradas con ganas, te echo de menos al girar a la izquierda, buenas noches preciosa espacial te voy a esperar, adiós mañanas de mi tinta y tatuaje viajero en tus manos…quisiera aprender otra vez a soñar.

Buenas noches al fuego de mi inspiración, cenizas que el viento hizo ficción, adiós mirada verde que el recuerdo no pierde, me voy pero pienso volver, buenas noches contacto lunar, sentir y abrazar, te echo tanto de menos luna querida, ahora heridas, buenas noches muchacha espacial, te voy a esperar, adiós mañanas de magia, momentos de libertad…quisiera aprender otra vez a soñar.

Carta a la Luna 105 – Tranquila

No te preocupes luna, todo va a estar bien al final,
nunca fuiste de ese planeta, siempre fuiste espacial,
yo daré de mi todo lo que te pueda dar, y sin dudar,
tu tranquila, que este tipo, para ti siempre va a estar.

No te asustes luna, mi cuerpo aguantará hasta llegar,
no tengo poderes, sólo lo que tú me puedas reflejar,
esa brisa de sonrisa y la magia de tus ojos al mirar,
tu tranquila y confía, te prometo que todo mejorará.

No pelees luna, contra la estrellas, yo me encargo de ellas,
sólo con el arma de las frases que me sueles inspirar,
desde que te conocí soy invencible en luna llena,
tu tranquila que las sombras, con tu luz no existen más.

No te escondas luna, eres lo mejor que he podido abrazar,
aunque lo dudes siempre insisto, te lo vuelvo a recordar,
si pudiera, te regalaría el sol para que nunca dejes de brillar,
tu tranquila, sólo respira, lo mejor está a punto de llegar.

Carta a la Luna 97 – Viaje Lunar 2 – Día 10

A veces me siento enamorado del mundo entero cuando me enamoro de ti, eres la expansión del corazón para entender la belleza escondida en el arte de simplemente respirar, cuando respiro de ti en un espacio reducido entre los dos entiendo la confusión increíble que me lleva a crear y a montar estructuras de oraciones y palabras como soles infinitos para alimentar el brillo de ti en el espacio donde te conocí.

A veces siento que he vuelto a nacer, al otro lado del mar, en tu tiempo, en otro país y en otra ciudad, es un pequeño milagro personal todo lo que logras en mi, y a veces no lo creo, es sobrenatural, como el mecanismo en una estrella fugaz que logra cumplir deseos sólo a quien cree en ellos, a quien todavía se atreve a soñar, y yo me atrevo contigo a vivir si es necesario en un sueño pintado por todas partes de realidad, me atrevo a intentar vivir del alimento de un beso y al abrigo de un abrazo certero y que dure y que perdure en el tiempo desafiando todo esquema de comodidad que se inventó don dinero.

A veces te quiero abrazar cuando te tengo frente a mi y decirte tantas cosas que me debo de callar porque ahora te entiendo y te comprendo de verdad. Solté la mano del egoísmo terrible que me dirigió el cuero y me emborrachó la mente durante tantos viajes y arrasó con los detalles que la vida me pudo regalar. A veces, luna preciosa, quisiera tantas cosas contigo, pero sé que si las consigo, será confiando en un pequeño “quizás”, será viajando y no preguntando, al lado de un reloj inválido y la paciencia como ciencia cierta en la ecuación de esperarte sin esperar, sólo siendo con el tiempo a la par.

A veces simplemente dándole la espalda a la muerte en el espacio si presiento que se acaba el aire, porque sé que igual respiro de lo que significas para mi, esto que me haces sentir es increíble y a veces no me lo creo ni yo mismo, me sacaste del fondo de un abismo personal sin hacer nada, sólo apareciendo frente a mi, sonriendo ahí mismo, y me cambiaste el compás de esa marcha mortal por una canción de libertad. Ya no estoy seguro de quererte, porque creo que lo que hago es adorarte, siempre estuviste a mi lado luna, aún sin conocerte, tal vez se alinearon los planetas o se enamoró de mi la suerte para que la magia de lo absurdo haya logrado regalarme la certeza de tenerte aquí, ahora en mi tiempo de quererte tanto, adorarte sin religión ni condición…simplemente se me ahogó el ego y el presentimiento y vivo al día, cada día con emoción, eres tú de la esperanza en mi vida, que ahora es más vida, la ilusión.

Si te escribo todos los días, es porque eres motivo suficiente con contrato indefinido y para siempre, porque lo que tu me has dado, no lo habría imaginado posible en mis días, ahora me siento especial y tu eres espacial, se me acabó estar pegado al magnetismo de este planeta y vivo en este viaje por encontrarte algún día a mi lado, es el efecto secundario de estar enamorado, darlo todo, confiarlo todo, yo no encuentro ninguna excusa para evitarlo o negarlo, aunque parezca una locura, es mi verdad más consciente y más coherente, es mi vida y elijo apuntar hacia la tuya, si el resultado es tu sonrisa, si uno de los finales podemos ser los dos juntos, algún día.

Tu tranquila, no hagas nada, se feliz y déjame seguir intentando darle vida a tu risa cada día o cada mañana, quiero ser un plus en tu alegría, estar ahí, si me necesitas o me extrañas…un abrazo sin pedirte nada a cambio, cuando sientas que tus brazos quieran dármelo, cuando sientas que tú quieres dármelo…mientras tanto, éste astronauta, seguirá viajando.

Carta a la Luna 96 – Viaje Lunar 2 – Día 9

Hoy por la mañana, rescaté desde un sueño en mi cama a tu sonrisa,
sigo por la ruta espacial escuchando todavía ese fondo musical de tu risa,
voy ligero de equipaje, disfrutando del paisaje, esta vez no tengo prisa,
voy cantando esas canciones, que cantamos en la nave algunos días,
te dibujo y te escribo, sin tenerte estás conmigo, siempre estás en mis latidos.

Hoy por la mañana desperté después de un sueño con tu mirada,
ojos como cantos de sirenas, sobre un puerto con estrellas varadas,
tengo esa manía loca de quererte hasta durmiendo…todo el tiempo,
hoy te vuelvo a imaginar y en el pecho oigo un grito que me pide libertad,
cuando estoy frente a tus ojos siento tanto que hasta me pongo a temblar.

Hoy por la tarde recordé que mañana es un lunes sin ti y se puso a diluviar,
tuve que correr con esta carta escondida y sentarme bajo el sol a descansar,
nunca fui muy bueno esperando, pero esperarte es una de mis cosas favoritas,
tuve las ideas atrapadas dentro de una roca y tú me regalaste dinamita,
una tarde, en esta ciudad, decidí soltar el planeta entero para poderte abrazar.

Carta a la Luna 82 – Lado B (Algo de ti)

Alguna vez te soñé y ahora apareces frente a mi,
siempre te imaginé y ahora por fin te puedo ver,
desde que te conocí, todo tiene más color,
desde que te pude abrazar, el universo se expandió.

Algunos años atrás, me empecé a resignar,
era imposible encontrar, lo que ahora puedo tocar,
desde que te conocí, la música es mucho mejor,
desde que te pude besar, sólo existimos tu y yo.

Algunos meses atrás, me perdí y todo el mundo se enfrió,
tenía miedo y buscaba algún remedio en el dolor,
desde que me conocí, sé que te quiero de verdad,
desde que vives en mi, siempre me vuelvo a enamorar…de ti.

Carta a la Luna 78 – Cuando, cada día

Cuando estoy frente a ti, pierdo el norte allí en el sur,
cuando te veo ahí, cierro los ojos y allí sigues tú,
cuando te siento aquí, todo es mentira y tu mi verdad,
cuando te tengo a mi lado luna, nada más me puede importar.

Cuando estoy frente a ti, todo me gusta, pero tú mucho más,
cuando te veo ahí, me muerdo los labios para no estallar,
cuando te siento aquí, vivo en un sueño de pura realidad,
cuando te tengo a mi lado luna, mi corazón se pone a cantar.

Cuando estoy frente a ti, sin remedio, me vuelvo a enamorar,
cuando te veo ahí, me ahogo en tus ojos para respirar,
cuando te siento aquí, te quiero mil veces y alguna más,
cuando te pueda abrazar, no sé si mis brazos te puedan soltar.

Cuando estoy contigo todo termina para volver a empezar,
cada día contigo, es el primero y el último antes de volver a soñar,
cada minuto contigo es un regalo que siempre quiero guardar,
cada vez que te miro, te hablo, luna, espero lo sepas notar.