Carta a la Luna 377 – Segundo perdido

Por un segundo, esto no hubiera sido
casi evito este paso hacía el vacío
y perdido, encontrándome conmigo
por un segundo, casi soy solo un tipo
abrazado a la inercia de aquel vicio
y perdido, desgastando el abrigo
por un segundo, casi apuesto al dolor
marchitando esa flor en el desierto
y perdido, arañando un espejismo
por un segundo, olvidé esta sonrisa
caminando triste sobre la cornisa
y perdido, con el viento de enemigo
por un segundo, descuidé al del espejo
mientras peinaba embobado otro reflejo
y perdido, observando solo al lado del camino
por un segundo, casi caigo en la trampa
de intentar mirar usando sólo la mirada
y perdido, porque así no se ve nada
por un segundo, casi pierdo algunas horas
un par de meses, perdón por la demora…

Carta a la Luna 325 – Off

Era un reflejo abrazado al dolor
era el invierno devorando el calor
tal vez quise reír y tuve que llorar
era un desierto, un extraño bajo el sol

Ahora me voy de aquí, harto de soñar
camino hasta el final, doy un paso más
en este espacio, el tiempo se apagó…

Era la lluvia y yo moría de sed
era una excusa, no sabía querer
tal vez lo imaginé y era tan real
era el mar y sólo pude naufragar

Ahora me voy de aquí, basta de mentir
palabras sin hablar, vuelvo a escribir
en este espacio, el tiempo se apagó…

Carta a la Luna 289 – Viajando

Viajando y respiro de regreso
viajando aprendí a estar despierto
viajando dando giros y conmigo
viajando, tan errante el destino
viajando con el corazón distante
viajando y nada es tan importante

Viajando me desgasto en el tiempo
viajando hoy me siento como nuevo
viajando capeando el siniestro
viajando, recordando algo nuestro
viajando con los pies pisando el suelo
viajando siento el cuerpo más ligero

Viajando con la locura consciente
viajando el miedo es irreverente
viajando abrazado a lo imposible
viajando nada es irreversible
viajando siento frío pero quema
viajando en libertad por el dilema
viajando se hace débil esta pena

Viajando quiero igual pero distinto
viajando sonriendo y luego existo
viajando en silencio y entre gritos
viajando solo doy y ya no exijo.

Carta a la Luna 128 – ¿Dónde?

El astronauta parpadeó, una nube espacial mareó el norte del compás natural en su camino estelar…y de repente perdió de vista a la luna, acostumbrado a la suerte de poder verla a diario, estos días extraños le juegan malas pasadas…él sigue escribiendo, él sigue sintiendo….tal vez hoy la vuelva a ver, tal vez no.

Ahora viajo solo acompañado de todo y de nada, el universo no se levantó de la cama y bosteza estrellas cada medio minuto, no necesito refugio, me quedo expuesto y así estoy bien y hasta contento, sin nada que esconder y sin perderme de mi propia vida, flotando conmigo a la deriva y con el corazón incendiado, el calor por mis venas, muy lejos las penas…y dónde estas tú?

Ahora sueño solo y sueño contigo seguido, tengo la enfermedad de tu sonrisa de capitán de mis latidos, tan fuertes que hasta el pecho se me ha partido, me quedo un rato en silencio sin querer entender lo que no entiendo, simplemente sonriendo y let it be, todo cambió desde que te conocí y sigue cambiando y es así, el corazón siempre pateando, yo siempre cantando…y dónde estás tú?

Ahora quiero tanto, arde tanto, espero tanto y no hago más el tonto, estoy creando y escribiendo gracias a tu regalo, estoy atento al golpe de la idea empezando en tu recuerdo, yo me acuerdo y lo siento todavía, nunca fue mentira o fue menos, aunque lejos no me alejo ni un momento, siempre empiezo el día abrazado a lo que me haces sentir, estoy aquí en el espacio y esta carta es para ti…dónde estas tú?

Carta a la Luna 86 – Sin ti pero contigo

Sin ti pero contigo, hasta que se apague el ritmo en mi corazón,
contigo siempre a dónde vaya, enamorado sólo al recordar tu mirada
y respirar esa brisa que lleva el perfume de tu sonrisa, contigo pero sin ti.

Sin ti pero contigo, con frío y sintiendo calor a tu abrigo,
prefiero tenerte a un millón de kilómetros, que no haberte conocido,
yo siempre te espero aquí, tranquilo…sin ti pero contigo.

Sin ti pero contigo, perdiéndome en tus ojos,
yo no me rindo, mientras la esperanza brille un poco,
abrazado a mi uno por ciento de probabilidad,
sigo vivo y decidido, queriéndote cada día más.