Carta a la Luna 242 – Te marchaste

Te marchaste y te llevaste todo el resto, me pierdo desde que no te encuentro, de repente soy ajeno a tu vida, de repente ya no cierra la herida, te marchaste y me dejaste agonizando, escapaste de mi punto de fuga, me dejaste una muerte prematura, un dolor pateando el corazón.

Te marchaste y no me sentenciaste, me dejaste viviendo con la duda, de repente me encuentro fugitivo, arrancado del mundo de los vivos, te marchaste y no te despediste, yo prefiero creer que lo olvidaste, me dejaste el vicio de extrañarte, una herida que no cicatrizó.

Te marchaste y no me avisaste, me dejaste en silencio y sin canción, partiste y nunca me dijiste, que el problema no tiene solución, te marchaste así como llegaste, como un rayo que todo lo cambió, me dejaste escribiéndole a la luna, te llevaste lo que me enamoró.

Carta a la Luna 241 – Debo pero no debo

El astronauta, preso de una nube de gases tóxicos espaciales, mezclados con la difícil situación de haber perdido de vista a la Luna, alucinó y sintió que era aplastado por el vacío de la tristeza, hoy perdió esperanzas mientras escribía totalmente ajeno, mientras mordía la ironía de estar muriendo en el espacio por seguir aquello que le daba vida, por seguir al corazón.

Debo imaginar esa respuesta porque callas,
debo rodar por la cuesta de mis ganas,
debo ser inteligente y apagar mi corazón,
debo ser de lo que siento, una prisión
debo seguir incompleto y callado,
debo fingir y mirar al otro lado,
debo dejar de quererte tanto a ti,
debo dejarme morir para seguir.

Debo aprender a sonreír sin ser feliz,
debo reciclar mis últimos latidos,
debo vivir por vivir y sin sentido,
debo ser socialmente correcto,
debo rezarle seguido al dinero,
debo dejar de dedicarte esa canción,
debo hacerle caso sólo a la razón,
debo hacerme el duro y no extrañarte,
debo dejar de verte en cualquier parte.

Debo aceptar que sin más te fuiste,
debo acostumbrarme a estar triste,
debo dar respuestas pero nunca preguntar,
debo abstenerme para siempre de soñar,
debo asimilar que ya no puedo respirar,
debo ser artista sin poderme inspirar,
debo hacerme el tonto y olvidarme de crear,
debo ser un cero a la izquierda hasta el final.

Carta a la Luna 240 – Si trato

Si trato de describirte seguro fallaría,
te veo por la noche, pero estabas en mis días,
diría que eres mi vida, pero me muero por ti,
dejaste atrincherada alguna herida sobre mi,
una sonrisa inmortal y duradera,
la mentira mas sincera y verdadera,
el antojo más intenso de mi piel,
el recuerdo que se va para volver.

Si trato de decirte que te quiero escribiendo,
es porque mi voz perdió la guerra del silencio,
esa mujer que no esperé y que ahora espero,
aquella luna que no he vuelto a ver de nuevo,
voy viajando en pedazos con el corazón entero,
nadando en el espacio, respirando poco y lento,
renunciando hasta a mis manos si te encuentro,
renunciando a mis sueños, si resulta que te pierdo.

Carta a la Luna 239 – Por quererte, te escribo también hoy

Tengo tiempo, aunque sea muy poco, tengo pulso y lo pienso aprovechar, tengo vida que no piensa en la muerte, cuando llegue será sin avisar, el espacio me lleva de paseo, sin retorno pero quiero intentar, encontrarte un día aunque sea, solamente pura casualidad, tengo prisa por ver esa sonrisa, tengo un beso preguntando por ti, he mentido a todos mis sentidos, aún respiro, pero no hay aire aquí.

Tengo ganas también de abrazarte, de quererte con toda libertad, tengo firmes los pies pisando tierra, mi cabeza ya se echó a volar, tu recuerdo es mi mejor lugar, lo peor es que tú ya no estás, lo imposible es lo que me motiva, el momento que se hizo inmortal, tengo un sueño parado en la cornisa, pero nadie lo viene a rescatar, he cerrado los ojos esta noche, fingiré que te vuelvo a encontrar.

Tengo tiempo cruzando el desierto, tengo brazos cansados de nadar, espejismos al fondo del abismo, mil sirenas varadas en la arena, tengo suerte pero hoy la he perdido, tengo ganas y las he reprimido, he llorado queriendo sonreír, he falseado mi voz y mis pecados, he llegado y me tengo que ir, he buscado el presente en el pasado y me he encontrado viviendo ahora sin ti.

Tengo frío y me arden las heridas, tengo tibio todavía el corazón, por quererte es que todo esto me duele y no sé si tú sientes como yo, por quererte no puedo olvidarme, por quererte te quiero aún más, por quererte no vuelvo a querer tanto, por quererte quizás me esté engañando, por quererte perdí hasta la razón, por quererte ya no tengo remedio, por quererte te escribo también hoy.

Carta a la Luna 238 – Momento inesperado

El pasar del tiempo y mi llegada al final, el despertar todos los días sin mañanas, desde que no estás, el frío en las venas, la poca luz de las estrellas, todo lo que siento, sin tener donde aterrizar.

El dolor que empuja y no me deja descansar, el momento diario escribiendo sin saber si lo verás, desde que te fuiste, el paisaje está tan triste, sigo con el corazón golpeando, no sé si tú lo escucharás.

El momento inesperado llegará, los minutos apagando este lugar, la teoría está gritando, la obviedad sigue aullando, pero estoy enamorado de verdad, todo lo daría, sabes que lo haría…sin pensarlo otra vez, hoy te he vuelto a esperar.

Carta a la Luna 237 – Lo que sé, no sé

No sé si soy, si fui o si voy, pero sé bien que te quiero,
sé que peleé, perdí y gané, sé que aún te recuerdo,
se que estallé y me apagué, sé lo que siento por dentro,
se que el final será empezar, morir y seguir viviendo.

No sé si estás, si volverás, si aún lees todo esto,
sé que sentí la libertad, en las cadenas de tus besos,
sé que callé y soporté, sé que te sigo escribiendo,
sé que amar es la verdad, seguro sabes que no miento.

No sé fingir, mirar atrás, mientras me quema vivo este invierno,
sé que no es fácil respirar, pero por ti aún lo sigo haciendo,
sé que esperé y no me rendí, apostaré todo lo que tengo,
sé que es inútil soñar contigo, sé que prefiero verte despierto.

Carta a la Luna 236 – Te pido

Desfasa el horario y enciende mi motor, diosa invisible, devoto y ciego corazón, armadura de papel ardiendo bajo cero, rozando la locura, absurdo, aquí te espero.

Arrasa con mis sueños si prefieres no volver, diosa irreversible, valiente y terco corazón, silencio huracanado desgarrando mi canción, perdiendo la cordura, vacío, en tu prisión.

Devora de un bocado esta triste sensación, diosa irresistible, te traigo el corazón, tu ausencia golpeando contra mi escudo de papel, te quiero sin censura, perdido, aquí estaré.