Carta a la Luna 119 – Desde Marte

Este martes, desde Marte escribo esto, siempre quiero abrazarte pero sé que no es momento, siento el comportamiento, porque sé que ésta vez no es sobre mí, porque sé que aunque me muera por ti…lo primero eres tú, quiero hacerte muy feliz.

Este martes diferente, la nave loca como siempre, quiero invitarte a un paseo o un café, no se trata de mi en éste momento, ahora entiendo, te sonrío y lo siento, porque sé que aunque me muera por ti…me voy a sentar en Marte a quererte desde aquí.

Este martes quiero ayudarte pero a veces soy muy bestia, lo que siento es como un niño dando golpes en la puerta, al final lo comprendo, cada vez soy menos lento, porque sé que aunque me muera por ti…tu alegría para mi es lo primero.

Este martes, no te embarques y descansa, toma aire, ten confianza, yo siempre haré lo que pueda por hacerte sonreír, con dinero o sin dinero, despierto o en un sueño, aunque sienta que no puedo resistir…te prometo que siempre estaré para ti.

Carta a la Luna 118 – Obras en la Luna

Obras sobre ti, obra de arte, quisiera ayudar pero no debo involucrarme, tengo que apretar fuerte los dientes y aguantarme, tengo que escribirte y nada más, sabiendo que lo estás pasando mal, obras y escenarios personales, tenemos que confiar, nunca es tarde y la función siempre debe continuar.

Obras sobre ti, obra de arte, es difícil tener que contenerme así, porque te adoro desde que te conocí y lo que has hecho tú por mi…obras mías, de mi vida son para ti, lo que siento no se puede describir, aunque es momento ahora, de quedarme quieto aquí, haré todo lo que pueda para hacerte feliz.

Obras sobre ti, obra de arte, yo decido no asfixiarme y pelear por ti, tú eres libre también de decidir el ritmo de tú canción para vivir, obras de miedo, de medianoche en mi cama, luna siempre estás en el cielo cuando haces falta, aunque los nervios muerdan con fuerza, aunque los pensamientos asusten al corazón, siempre es ése golpe en el pecho, quien nos da la razón.

Obras sobre ti, obra de arte, ahí voy a estar para pintarte si pierdes el color, no es una promesa vacía, suicida, es que te quiero con todo lo que soy, obras lunares sobre tus lunares, obras que llevamos en la piel y en la mente, estar aquí cuatro días ya es una suerte, no nos alejemos nunca del ahora, obras espaciales, obras mundiales, recuerda ese cartel, cuando salimos de la nave, que ponía: respira, todo es posible…sonríe, nada es tan grave.

Carta a la Luna 117 (lado B) – Si

Si te cuento que te quiero no es un cuento, si te digo que respiro mejor contigo es porque me haces sentir más vivo, si te digo que te encuentro en mis sueños, no es mentira es lo que siento cada noche y cada día.

Si te escribo, cada texto es lo que siento, si te espero es porque tengo todo mi tiempo para ti, si te miro y ves que no parpadeo, es porque quiero memorizar ese momento, junto a ti.

Si sonrío es porque vuelve tu recuerdo, si me duele es porque esto es verdadero, si me atrevo a cruzar el universo es por la suerte de tus besos, por la suerte de tenerte junto a mi.

Carta a la Luna 117 (lado A) – La verdad

Yo prefiero el camino y cada paso, no hace falta tomar ningún atajo, yo prefiero cualquier cosa si es contigo, quererte a ti es lo mejor que me ha pasado…yo prefiero ahogarme en el espacio que vivir en mi planeta respirando pero sin ti, yo prefiero estar vivo con tu efecto sobre mi…la verdad no pensé nunca sentir tanto, pero te conocí.

Yo prefiero tu sonrisa, la de la Mona Lisa es una mueca de risa, yo prefiero cuando cantas y consigues mejorar una canción, prefiero a la luna mil veces antes que al sol, prefiero si tengo frío, tu mirada y calentar a ese que late, prefiero acostumbrarme a esperarte, que obligarme a olvidarte y traicionar al corazón, yo prefiero estar contigo, las estrellas son testigo, me iluminan mientras te escribo…y la verdad no pensé jamás sentir tanto, como cuando estás conmigo.

Yo prefiero hacerle caso al que vive en el pecho, el del norte puede ser un mal maestro, a su lado he perdido mucho tiempo, yo prefiero un abrazo de tus brazos, aunque dure un segundo, siempre lo siento muy profundo, yo prefiero dibujarte sobre el espacio como lienzo, desde que oí tu risa, no existe más el silencio…yo prefiero y escojo quererte, vengo hoy a verte y mi vida es lo que tengo para ofrecerte.

Carta a la Luna 116 – En mi vida de repente

Tengo clavada en el costado la palabra enamorado, tengo menos vicios y un exceso de tu imagen cuando estoy soñando, tengo tanto en el tintero remojando, tengo un abrazo, un beso y un te quiero entrenando en un templo que fundó mi sentimiento, tengo un momento de resaca después de un pulso con tu mirada, tengo tu sonrisa dibujada y tantas ganas de besarla…tengo muchísima suerte, por tenerte en mi vida de repente.

Tengo seguro lo inseguro para ser exacto, tengo un segundo estirado al infinito y al silencio afinando una nota en mi oído, tengo un deseo bandido que quiere escapar contigo, tengo estas lineas que te escribo tiritando mientras trato de explicarme, tengo la alegría bien planchada y perfumada para cuando estoy contigo, tengo el corazón pegando saltos como un loco, si te digo que te adoro es decir poco…tengo muchísima suerte, por sentir todo esto de repente.

Tengo todas las mañanas decoradas de belleza, tengo un coffee-break todos los días junto a una princesa, junto a ti, tengo todo cuando estás cerca de mi, de algún modo fue por ti, que respiré y reviví…tengo en tus brazos un recuerdo caprichoso, tengo tu rostro en el iris de mis ojos, tengo en la memoria una tarde que no permite que me acobarde, tengo el tacto, si te toco en el espacio hago contacto y el universo entero se hace abstracto, sólo contigo está claro y ya no hay más…tengo muchísimo más, de lo que pude algún día imaginar.

Carta a la Luna 115 – Todo, seguro va a estar bien

Todo, seguro va a estar bien, ya no tienes que correr, sólo debes caminar por la curva en tu sonrisa y confiar, todo va estar bien, el espacio entero brillará, yo escribiré para alegrarte desde Marte o desde cualquier parte, que más da, porque todo estará bien aunque cueste empezar, al terminar tu siempre sonreirás, todo va a estar bien al final.

Todo, seguro va a estar bien, me lo prometió una estrella fugaz que te conocía también, todo estará bien por la noche y por el día, tu risa es la más bella poesía y también es medicina para el corazón, deja que entre por el balcón, por la ventana cada mañana, antes que salga el sol, todo estará bien cuando despiertes y sonrías otra vez.

Todo, te aseguro estará bien, me lo tienes que creer no es mentira…el futuro está crudo y el pasado de moda está pasado, lo que sientes está aquí y está mejor que nunca, ahora, cada segundo junto a ti es lo más bello en mis horas, ahora todo está contento y la vida es más vida y mejora, cuando estás cerca de mi, te miro y lo presiento…serás feliz, no vas a poder parar de sonreír.

Todo estuvo bien cuando me decidí, a cruzar el mar y ahora el espacio, por ti…porque di el paso estando descalzo, por que sin paracaídas pegué el salto, porque escribo lo que siento y hasta lo canto cuando estoy a tu lado, camuflado en cualquier canción, todo se siente tan bien con emoción y la imaginación renace y se vino a vivir junto a mi…todo, te aseguro va a estar bien, princesa no debes temer, que yo siempre estaré, éste astronauta no te dejará de querer.

Carta a la Luna 114 – Ser contigo

Este invierno quiero ser tu abrigo reversible, quiero reírme junto a ti de lo imposible, quiero que mis dedos se paseen por tu pelo, quiero ser ese último beso antes de un sueño y quiero quererte…quiero ser contigo y nunca sin ti.

Este invierno quiero encender un fuego en medio del universo, quiero que el silencio pierda el miedo y nos regale una canción, quiero que me sigas inflamando la imaginación y quiero quererte…quiero ser contigo y nunca sin ti.

Este invierno quiero ser vocero de mi corazón, quiero ser el primero que lance una piedra contra la razón, quiero ser contigo fugitivo en el espacio entre ayer y hoy… y quiero quererte, quiero ser contigo y nunca sin ti.

Este invierno quiero seguir como cartero indefinido de mis versos para ti, quiero escribirte hasta dormido y decirte al oído que vi al frío huir, quiero ser el motivo preferido de tu sonrisa, quiero oír todos los días el sonido de tu risa y quiero quererte…quiero ser contigo y nunca sin ti.

Carta a la Luna 113 – Ahí en tu sonrisa

Ahí en tu sonrisa me perdí y me vuelvo a encontrar cada mañana, en ese lugar quisiera vivir, podría esperar hasta que mis manos se olviden de escribir, podría esperar junto a mi ventana, porque ahí en tu sonrisa todo es más claro, viajo sin prisa, hipnotizado, me acerco a la cornisa de tu sonrisa en un sueño y nunca me caigo, siempre me quedo encaramado…ahí en tu sonrisa aprendí a enamorarme de vivir enamorado.


Ahí en tu sonrisa está todo lo que siento, si me lo preguntas te lo digo de nuevo, que te quiero y te quiero ver feliz…ahí en tu sonrisa encontré el mejor lugar, un sitio espacial y especial donde puede volver a respirar, cuando estaba ahogado, casi asfixiado…ahí en tu sonrisa quisiera darte un beso con toda mi vida y quedarme un rato amarrado a eso…ahí en tu sonrisa aprendí a enamorarme de vivir enamorado.

Ahí en tu sonrisa quisiera sólo el presente, que importa el pasado y mañana no está todavía inventado, no está ni siquiera planificado, sonriamos ahora que nos tenemos al lado…ahí en tu sonrisa el tiempo es sólo un reloj que en casa he olvidado, en esa sonrisa ocurre un milagro siempre que le rezo al santo de lo inesperado, ahí en tu sonrisa tan bella, en esa curva super-fashion, se inspiran mis manos, mis cartas, mis cuadros y todas las estrellas…con esa sonrisa vestida de rojo, quedaste inmortalizada detrás de mis ojos, en esa sonrisa existe otro mundo, un nuevo universo en un gesto improvisado…ahí en tu sonrisa aprendí a enamorarme de vivir enamorado.

Carta a la Luna 112 – Te veo, te escucho, te siento

Te veo, eso es todo lo que tengo y el recuerdo caprichoso que no se quiere olvidar, te veo cuando el corazón pisa el acelerador y se abalanza contra el pecho sin parar, te veo incluso si cierro los ojos con fuerza, te veo claramente sin tenerte que mirar, te veo en las revistas, en las películas y te leo en los libros que me pongo a ojear, siempre te veo.

Te escucho, eres el sonido preferido de mis dos oídos no lo puedo ignorar, te escucho en alta fidelidad y sin parar como el fondo musical de este viaje, te escucho cuando cantas y me encanta…no lo haces nada mal, te escucho cuando el silencio quiere entrar y aburrirme el pensamiento, te escucho en muchas de las canciones que más quiero como nota principal, siempre te escucho.

Te siento cuando entras por la puerta y por mis poros hasta dentro donde lato sin parar, te siento cuando estoy contento y el tiempo pasa lento, contigo siempre es mi mejor momento y te entiendo cuando hablas sin hablar, te siento cuando me duermo y cuando despierto y te vuelvo a recordar, te siento parecida a la alegría pero duras todo el día y yo siento que te quiero, sin escalas y en un viaje sin regreso, intenso y tocando hueso te siento, sintiendo que me vuelves creativo, me regalas un motivo por segundo cuando estás conmigo…te siento, luna que respira, mujer de plata que me mira…siempre te siento.

Carta a la Luna 111 – Confesión

Me gustaría que lo mucho que te quiero, pudiese ser usado como medicina para ti, me gustaría mucho hacer más de lo que hago, me gustaría darte cada latido en mi, pero entonces si me apagó no te podría escribir en el espacio.

El tiempo ha pasado y sigo vivo y sigo aquí, a veces, no te miento, parece que no fuera a resistir, quisiera ser mejor y no sentirme así, pero sabía lo que había cuando empecé éste viaje hacia ti.

Luna, realmente espero que estés contenta y estés bien, y que sepas, que para lo que sea, conmigo puedes contar también. Aunque prometí no preguntar, a veces me encantaría una señal, no pido nada seguro, aprendí a respirar de un guiño de la posibilidad del futuro.

No busco con estas cartas ser complaciente, sólo decirte lo que siento, antes que mi corazón reviente. La vida es una brisa que pasa y no regresa, por eso decido quererte, intentar con estos textos alcanzarte, para no perder la cabeza.

Decido ser positivo y no negativo, perdí el miedo y recorro el camino…lo que vaya a suceder, así será, no tengo nada que perder. Está historia es muy bonita y verdadera para mi…nunca imaginé enamorarme tanto de ti.

Me llenas de energía cuando  sonríes, cuando me hago el gracioso y tú te ríes…me gustas por las mañanas y si te veo al otro lado de mi ventana…me gustas tanto que te lo digo ahora de 111 maneras distintas, cada frase es desde el centro de mi vida, aunque en persona no te lo diga, espero de todo corazón, que cada carta, palabra a palabra, lo consiga.