Carta a la luna 27

Hoy, sin vergüenza y con decisión, dejo aquello que tanto me hizo sufrir,

a mi y a los demás y que me trajo a ésta situación…

donde sólo con tu recuerdo, me hago fuerte para continuar

porque prefiero oír tu risa antes que cualquier canción que se pueda inventar

Ahora eres lo que más me importa y me importo también yo,

es por eso que renuncio a volverme un extraño otra vez y poder ser,

aquel astronauta que adora a la luna, ese tipo que sólo la puede querer,

como nunca hizo con ninguna y que más recibió también de ella…

eres ese tipo de inspiración que me salva, y que a pesar de mis errores,

confío en volver a ti algún día, y se acaben nuestros temores

Eres un sueño que cambió enormemente mi realidad,

y a pesar de todos los contratiempos de este viaje,

por algún motivo siento que es real, que todo encajará al final.

Hoy te vi por un segundo, y se sintió tan bien, nunca lo sé explicar,

aunque me congele en la espera…no renunciaré, no daré un solo paso atrás.

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Causa y Efecto – El viaje interior 2

Escribo otra vez sentado en ningún lugar, por elección propia

y hoy quiero dejar aquí escrita una decisión que debí haber tomado

hace mucho tiempo atrás, y esta vez de verdad lo tengo decidido.

Hoy, dejo totalmente aquella sustancia que sólo me hizo daño

después del día en que perdí de vista a la luna, y caí aquí, en esta piedra,

no me queda la más mínima duda, que ni una sola gota volverá a invadirme

lo hago por ti y por mi…sólo deseo darte el 100%, lo mejor de mi .

Decido pues, ser solamente yo mismo a partir de hoy

no me importa lo que digan o piensen los demás,

ésta decisión vale cada segundo que pueda vivir contigo

aunque sea sólo un sueño…solo el tiempo lo dirá

Hoy cambio mi vida por propia decisión y aquí lo dejo firmado

La idea sola de estar contigo me dio la fuerza que me faltaba

te quiero para siempre, ahora solo me tendrás a mi

y no a ese impostor que tanto daño solo supo causar

Ni una gota más – “H” – junio-2014

Causa y Efecto – El viaje interior 1

Ésta es, una serie de textos, desde algún punto en el espacio. Es una suerte de catarsis cósmica dónde podré hablar de mi viaje personal e interior hacia un sueño que se me perdió. La vida es un cúmulo de causas y efectos de los cuales muchas veces somos partícipes y que quiero creer, podemos cambiar a mejor. Cometemos errores terribles. Lo hecho, hecho está, de eso no hay ninguna duda, pero es muy importante fijarnos en dos cosas a partir de esa idea: 1. Lo que pasó siempre debe servir, a veces mientras más fuerte el golpe, más profunda es también la solución. 2. Debemos creer en nuestros sueños por difíciles que estos sean, porque al igual que una flor, deben de crecer, y madurar entonces, de un sueño a una realidad. Éste pequeño viaje, sin moverme realmente sentado en algún lugar en el espacio, será la ventana a mi alma, la cuál dejaré abierta sin ningún temor, porque a partir de este momento, no tengo absolutamente nada que perder…sólo, que ganar.

Hay una piedra en el espacio flotando sin moverse

en ella un tipo que transtornó su viaje y no encuentra a la Luna

Desde esa roca, él enviará cartas al infinito, esperando que ella las reciba

consciente haber hecho mal y haber terminado solo allí sentado

él decide apostar por no rendirse y poder al fin de este auto-exilio redimirse

Ese hombre soy yo, llámame “H”, y confieso que,

la soledad es un lugar que detesto,

pero eso es mejor que aplastar mis pensamientos y mi ser,

ebrio por mi propia estupidez

Ahora se verá por fin, de que estoy hecho y que es lo que quiero,

ahora, pelearé totalmente solo, por un sueño cueste lo que cueste,

sin prometer ni hablar tanto, ahora sólo valen los hechos.

Carta a la luna 26

El astronauta, sigue perdido, gastando el aire dando vueltas por el espacio, golpeado en el alma por él mismo, se falló otra vez y le falló a ella. Avergonzado, coge el lápiz para escribir a la Luna, sin saber si las cartas llegan a su destino…Tal vez no la vuelva a ver pero cree en que nada es imposible, que lo puede hacer…

Aquella costumbre perdida volvió a nublarme la razón,

siempre me trajo dolor y aún lo hace…y me parte el corazón,

pero al final fui yo quien cometió el error y no puedo justificarme

fui yo el único culpable…

Quise hacerlo bien, y viajaba con un traje nuevo, me peiné

y traté de estar guapo para ti, pero fallé y volví a caer en esa pesadilla

te perdí de vista y ahora no te encuentro, siento que se me partió la vida

por no estar atento, por no estar a la altura…

Ahora estoy solo y tengo miedo, no lo puedo negar

pero de alguna forma tengo que abrazar alguna esperanza

tengo que ser valiente de verdad y luchar contra lo que haga falta

luna, no sé si estás cartas te llegarán, pero las envió igual…

El cambio en mi por ti, fue real, eso jamás lo podré negar

pero aún queda algo por cambiar, y otra vez te hice daño y me lo hice a mi,

se que puedo enterrarlo, pues eres lo mejor que me ha pasado

y ya he logrado tanto…

pero luna, no sé si me puedas esperar, porque sé que además

perdí tu confianza,

he perdido contra mi peor enemigo que soy yo mismo,

pero sé que puedo ganar.

Ahora no tengo nada, ahora que me dejé perder y que duele tanto…

el espació puede ser muy cruel, sobre todo cuando estas solo

y no sabes dónde ir

ya no canto, como poco y respiro más rápido…

espero poder verte otra vez sonriendo

espero poder volver a encontrar mi camino y por fin cumplir con mi deseo

de hacerte feliz de una vez y ser feliz yo contigo…

Estas cartas son lo único que tengo, al escribirlas imagino que,

de alguna manera llegarán a ti…luna, no sabes cuánto lo siento…

Dije que no me rendiría y lo mantengo, tengo que ser consecuente en mi lucha

y con lo que hice, lo que no quiero volver a hacer y lo que haré, pero te diré

que lo que siento por ti, y lo bueno en mi,

es verdadero como nunca nada lo fue…

Este es el momento de hacer las cosas bien o morir en el intento.

Carta a la luna 25

El astronauta ya no tiene nada porque lo perdió todo, no puede culpar a nadie más que a su horrible manía que aún existe, y persiste, y que espera derrotar…necesita confiar, ya no está la luna sonriendo…ya no la está viendo. Llorar no es más una opción, sino apretar bien los dientes y afrontar las consecuencias, pelear como nunca lo pensó…

Un día más volví a fallar, lo volví a hacer mal

y me siento tan lejos de ti y con razón,

me perdí y le hice daño al corazón…

Este viaje ahora tiene que cambiar, ya no te veo allí a lo lejos

ahora todo está oscuro y viajo solo…siento miedo de verdad

pero no puedo rendirme aunque me muera, no puedo flaquear…

Creo en esto por alguna razón que no entiendo del todo,

yo sabía que era ya imposible de algún modo

yo y la luna, parece algo totalmente irreal…

pero es que no puedo volver, a pesar de lo que hago mal

se que realmente puedo mejorar…

Sé que en cierta forma ya perdí, pero tengo que confiar, por mi vida,

tengo que confiar…sé que he abierto una herida que duele,

pero se que la puedo sanar, y nunca más volver a fallar

si he de morir lo haré siendo yo mismo y no una caricatura vulgar,

seré mi mejor versión siempre, no voy a parar.

Carta a la luna 24 – A veces

A veces, pido tardes para mi y olvido que me regalas las mejores mañanas,

todas las semanas y mi día ya es mejor…

que como tú no hay dos, ni una y ni siquiera media…

lo recuerdo cuando sonríes y me ragálas tu calor

y esos ojos de universos con estrellas

Y es que a veces hasta digo que me rindo y que me voy, tan convencido…

sabes bien que no me muevo…solo estoy haciendo ruido…

y con paciencia y en silencio tu me vas siguiendo el juego…

¿cómo no voy a seguir viajando?…si eres el sueño que tanto quiero

Me acuerdo que te dije que daría hasta mis manos por tu amor…

¿pero entonces cómo escribirte o ponerte una canción,

para iluminarte el rostro y alegrar tu corazón?

Con poco aire en el espacio a veces me confundo…

y parezco desviar un poco el rumbo…

pero vuelvo a encontrarte en un minuto,

siempre alegre y resolviendo el problema en un segundo…

De regalo yo te traigo con un “te quiero” infinito y verdadero,

inundando la galaxia,…luna, si me pierdo ya no me altero

sacas lo mejor de mi y aquí te espero…

Y es que tú me enseñas más maneras de querer cuando me miento

cuando me siento acorralado por el frío estelar ,

eres mis ganas de luchar…

Como un dragón enamorado de la princesa, y que la quiere rescatar…

aburrido hasta los huesos de tanto pelear y asustar…

A veces te escribo y con suerte te lo digo:

Luna, eres tú, desde el alba de mi vida…

lo mejor que me ha podido pasar.

Carta a la Luna 23 – Te…

El astronauta, en su viaje a la luna, esta noche, como ninguna, la quiere tanto y mucho más…solo sentimiento puede respirar y se prepara a escribirle una carta, una vez más…

Te miraría, hasta gastar mis ojos y luego seguiría con el corazón.

Cuando te miro siento que me olvido del temor

y todo es posible entre esas lunas verdes

y el magnetismo entre los dos…

Te abrazaría, hasta perder la fuerza en mis brazos…

y luego me cosería a tu razón para anestesiarla un rato

y ser libres y ya no sentir dolor…

Te besaría, cada día hasta poner celoso al universo

y me inventaría en un minuto en tus labios,

algún verso que censure al “control” entre tú y yo…

Te contaría, cada noche una historia de amor

entre un hombre y la luna…y sobre el fracaso del temor

cuando se quiere, cuando se encuentra

lo que encontraron esos dos…

Te alentaría, cada día a incendiar tus ganas por crear

Me gusta ver el arte que eres capaz de inventar,

y no te puedo dejar de admirar…

Te confesaría, que me quiero perder en tu cintura

y caminar por la curva de la sonrisa de cada respirar

que tú me sueles inspirar…

Te cantaría, cada mañana al despertar,

en honor a tu belleza y a tu energía estelar…

Terminaría cada día con un beso y un “te quiero”,

para darte algo que soñar…